Ren se desmayó durante Matemáticas. Aquello, por sí solo, no habría tenido nada de sobrenatural. Lo sobrenatural fue que su fuego gritó. No con palabras.
Con una imagen. Shikamaru acababa de terminar de explicar una ecuación particularmente complicada utilizando sus sombras. Boruto, contra todas las leyes conocidas del universo, la había entendido. Ren estaba inclinado sobre su cuaderno tratando de resolver el siguiente ejercicio mientras Hanabi observaba el suyo.
-Entonces si paso esto...
-No lo pases -dijo Shikamaru.
Ren levantó la cabeza.
-¿Por qué?
-Porque está multiplicando.
-Ah.
Boruto sonrió desde otro pupitre.
-Yo lo entendí antes.
Ren giró.
-Cállate.
-Solo digo.
- Hace una semana creías que una función cuadrática era una función que ocurría dentro de un cuadrado.
Boruto palideció. Mitsuki lo miró.
-¿En serio?
-¡ERA UNA TEORÍA!
Hanabi comenzó a reír. Shikamaru cerró los ojos.
-Me arrepiento de haber aceptado este trabajo.
Entonces ocurrió. Ren dejó caer el lápiz. Hanabi fue la primera en notarlo.
-¿Ren?
Él miraba fijamente a Shikamaru. No parecía verlo.
- Ren.
El fuego que normalmente danzaba alrededor de sus dedos desapareció. Completamente.
Shikamaru frunció el ceño.
-¿Estás bien?
Ren abrió la boca. No salió ninguna palabra. Boruto se levantó.
-Ren.
Y en cuanto Boruto pronunció su nombre, Ren cayó.
-¡REN!
Hanabi llegó antes de que golpeara el suelo. Shikamaru utilizó una sombra para sostenerlo. Mitsuki apartó pupitres. Boruto corrió hacia él.
-¡Ren!
Los ojos dorados permanecían cerrados. Respiraba. Pero no reaccionaba. Entonces el fuego regresó. Una pequeña llama apareció sobre su pecho. Temblaba.
Boruto extendió una mano. La llama se apartó. No con miedo. Con desesperación. Y después hizo algo que jamás había hecho. Se inclinó ante Boruto. Boruto quedó inmóvil.
-¿Qué...?
La llama se arrodilló. Y lloró.
La enfermería
Media hora después, la habitación parecía demasiado pequeña. Ren permanecía inconsciente sobre una cama. Hanabi estaba sentada junto a él sujetándole la mano. Matatabi permanecía sobre sus piernas.
Nemea estaba cerca de la almohada.
Boruto y Mitsuki se encontraban al otro lado. Naruto había llegado prácticamente corriendo. Mía, Neji, Sakura, Sasuke e Ino estaban allí.
Fénix. Kurama. Los dragones. Itachi.
Deidara. Y Shikamaru.
-No hay lesión física -dijo Itachi.
-Entonces ¿por qué no despierta? -preguntó Hanabi.
Itachi negó lentamente.
-No lo sé.
Deidara observaba el fuego. La pequeña llama seguía junto a Boruto.
-Eso sí sabe.
Todos miraron. Boruto bajó los ojos.
-¿Qué quieres decirme?
La llama tembló. Después creció. Las luces de la enfermería parpadearon. Ren continuó inconsciente. Pero su fuego comenzó a extenderse por las paredes. No quemaba. Proyectaba.
Como había hecho tantas veces para contar historias.bSolo que aquella vez no narraría una novela.
Narraría un alma.
Apareció una aldea. Otra Konoha.
Verde. Antigua. Ninja. Boruto dejó de respirar. Mitsuki se acercó inmediatamente a él. Naruto sintió a Kurama tensarse sobre su hombro.
-La otra vida -susurró Mía.
La imagen cambió. Aparecieron dos niños. Uno era Boruto. Más pequeño. Riendo. A su lado había otro muchacho. Cabello oscuro recogido. Expresión permanentemente aburrida. Ambos caminaban juntos. Boruto miró fijamente. No lo reconocía. Pero su pecho sí. Le dolió.
-¿Quién es?
El fuego escribió un nombre.
SHIKADAI.
Shikamaru quedó completamente inmóvil.
-¿Qué...?
El fuego continuó. Boruto y Shikadai creciendo juntos. Entrenando. Comiendo. Discutiendo. Riéndose. Shikadai quejándose. Boruto arrastrándolo hacia alguna nueva estupidez.
Shikadai apareciendo siempre de todos modos. Una imagen mostró a Boruto sentado solo. Shikadai se sentó junto a él. No preguntó nada.
Simplemente permaneció allí. Otra.
Boruto peleando. Shikadai cubriéndole la espalda con sombras.
Otra. Ambos adolescentes caminando por Konoha. La llama escribió:
PRIMER MEJOR AMIGO.
Mitsuki sintió algo dentro de sí.
No celos. Reconocimiento. El fuego añadió:
DESPUÉS LLEGÓ MITSUKI.
Aparecieron tres. Boruto. Shikadai.
Mitsuki. Boruto en medio. Shikadai quejándose de algo. Mitsuki mirando a Boruto como si fuera literalmente el sol. Boruto riéndose.
Mitsuki se llevó una mano al pecho.
-No recuerdo esto.
Boruto negó.
-Yo tampoco.
Pero la pequeña serpiente acuática había comenzado a llorar. Mitsuki la miró.
-Tú sí.
La serpiente negó.
No mi memoria.
Se acurrucó contra Boruto.
Mi alma.
Boruto sintió que sus ojos ardían.
El fuego de Ren avanzó. Y la historia se volvió oscura.
Lo que hicieron con Shikadai
Una misión. Separación. Una emboscada. Sombras negras.
Shikadai peleando. Demasiados enemigos. Una captura. Boruto dio un paso hacia la pared.
-No...
Mitsuki entendió antes. Porque ya había vivido exactamente aquello.
-Le hicieron lo mismo.
El fuego respondió.
SÍ.
Apareció Shikadai encerrado.
Inconsciente. Después recuerdos arrancados. Imágenes falsas implantadas. Boruto se había convertido en enemigo. Su amistad reinterpretada como manipulación.
Sus recuerdos felices transformados en mentiras. Mitsuki comenzó a temblar. Boruto tomó su mano inmediatamente.
-Mi rey.
Mitsuki no apartaba los ojos.
-Le hicieron lo mismo que a mí.
El fuego mostró a Shikadai despertando. Su mirada había cambiado. Después apareció frente a Boruto. Hostil. Boruto intentando hablarle. Shikadai atacándolo. El fuego de Ren comenzó a agitarse violentamente. Hanabi miró a Ren.
Aunque estaba inconsciente, una lágrima descendía por su sien.