Boruto descubrió aquella misma noche que sobrevivir a una emboscada era considerablemente más sencillo que sobrevivir a las consecuencias de haber ido voluntariamente hacia ella. El reducido grupo de la organización había sido detenido. El depósito estaba bajo custodia.
Itachi había recuperado documentos, dispositivos y restos de tecnología inhibidora que podían proporcionar información valiosa. Ino había impedido que los atacantes destruyeran mentalmente ciertos datos antes de ser arrestados. Shikamaru había sellado las salidas y reconstruido buena parte de la secuencia táctica.
Nadie de los tres adolescentes había sufrido heridas graves.
Todo había terminado bien.
Perfectamente bien. Excepto por un pequeño detalle. Naruto estaba furioso. Y, para desgracia de Boruto, cuando Naruto estaba furioso después de haber tenido miedo, se convertía en padre. Muchísimo padre.
El viaje de regreso
Neji abrió el portal.
-Vamos.
Boruto miró hacia Konoha al otro lado. Después miró a Naruto. Naruto estaba cruzado de brazos.
-Papá.
-Camina.
-Podemos hablar.
-Camina.
-Estás enfadado.
-Qué observador.
Boruto miró a Mitsuki. Mitsuki negó suavemente. No había ayuda allí.
Miró a Ren. Ren ya estaba cruzando el portal.
-¡Cobarde!
Ren giró desde el otro lado.
-¡YO QUIERO LLEGAR VIVO A MI CASA!
-¡TRAIDOR!
-¡TÚ NOS TRAJISTE!
El fuego de Ren apareció y mostró una pequeña figura de Ren huyendo mientras Boruto era arrastrado por Naruto. Un cartel:
NO LO CONOZCO.
-¡REN!
Ren desapareció corriendo. Mía soltó una carcajada. Sasuke sonrió.
Naruto no. Eso hizo que Boruto tragara saliva.
-Papá...
Naruto lo tomó del hombro.
-Portal.
-Sí.
-Ahora.
-Sí, señor.
Sasuke murmuró:
-Está asustado.
Boruto giró.
-¡TÚ NO AYUDAS!
Mitsuki cruzó detrás de Boruto.
Nemea intentó hacerlo también.
Shikamaru lo miró. La criatura se detuvo.
-Tú vienes conmigo.
Nemea inclinó la cabeza.
¿Por qué?
-Necesito preguntarte exactamente en qué momento decidiste avisar.
Nemea se quedó callado. Shikamaru arqueó una ceja.
Cuando comprendí que podían capturarnos.
-¿Y antes?
Intenté detenerlos.
Shikamaru miró a Boruto. Boruto levantó ambas manos.
-¡No fui el único!
Ren gritó desde lejos:
-¡SÍ FUISTE!
Boruto:
-¡REN, CÁLLATE!
Shikamaru cerró los ojos.
-Mañana voy a pedir un aumento de sueldo.
Deidara pasó junto a él.
-Yo lo pedí en mi segunda semana.
-¿Te lo dieron?
-No.
-Entonces renuncio.
Itachi apareció detrás.
-No.
Shikamaru suspiró.
-Tenía que intentarlo.
Hanabi se enteró
Ren había conseguido llegar hasta el patio de la academia. Y allí encontró la muerte. No literalmente. Peor.
Hanabi. Estaba esperando. De brazos cruzados. Matatabi sobre su hombro. Su padre detrás. Ren se detuvo. Nemea, que acababa de atravesar el portal, retrocedió. Ren lo miró.
-No te atrevas.
Nemea se escondió detrás de Shikamaru.
-¡TRAIDOR!
Hanabi caminó hacia Ren.
-Hola.
-Hola.
-¿Cómo estás?
-Bien.
-Qué bueno.
-Sí.
-¿Fuiste a un depósito abandonado?
Ren cerró los ojos.
-Sí.
-¿Con Boruto?
-Sí.
-¿A perseguir miembros de una organización que ya intentó asesinarlos?
Ren abrió un ojo.
-Cuando lo dices así...
Hanabi levantó una mano.
-No termines esa frase.
-Correcto.
Matatabi saltó al suelo.
Yo quiero escucharlo.
-Tú no.
Hanabi volvió a mirar a Ren.
-¿Por qué no me dijiste?
Aquello cambió todo. Ya no había humor. Ren bajó la mirada.
-Porque sabía que dirías que no.
Hanabi quedó inmóvil.
-Exactamente.
-Lo sé.
-Entonces sabías que era peligroso.
Ren no respondió. Hanabi sintió que los ojos le ardían.
-Podrían haberte llevado.
Ren levantó la cabeza.
-Hanabi...
-¡Podrían haberte hecho lo mismo que al infiltrado!
Silencio. Ren palideció.
-Podrían haberte controlado - Su voz se quebró -Podrían haberte convertido en...
No pudo terminar. Pero Boruto y Mitsuki sí comprendieron. Todos los que conocían la verdad de Shikadai también. Ren no. Él simplemente vio a su novia llorando. Y dejó de defenderse.
-Ven.
Hanabi intentó apartarse. Ren la abrazó.
-Estoy enfadada contigo.
-Lo sé.
-Muchísimo.
-Lo sé.
-No tienes derecho a abrazarme para terminar la discusión.
-No estoy intentando terminarla.
Hanabi quedó quieta. Ren apoyó la mejilla sobre su cabello.
-Estoy abrazándote porque tienes miedo.
Aquello la destruyó. Hanabi rodeó su cintura.
-Idiota.
-Sí.
-Idiota.
-Sí.
-Te amo.
El fuego explotó. Pequeñas figuras de Ren comenzaron a correr por todas partes sosteniendo corazones.
ME AMA. MI NOVIA ME AMA.
SOBREVIVÍ. QUIERO BESARLA.
Ren palideció.
-No.
Hanabi levantó la cabeza. El fuego añadió:
MUCHO.
Hanabi comenzó a reír llorando.
-¿En serio?
- Ignóralo.
Ella lo besó. El fuego se convirtió prácticamente en fuegos artificiales. Boruto gritó desde atrás:
-¡ESO TE PASA POR TRAICIONARME!
Ren levantó un dedo sin dejar de abrazar a Hanabi. Boruto se quedó mirándolo.
-¡GROSERO!
Naruto no gritó Eso fue peor.
Muchísimo peor. Al llegar a casa, Naruto entró en la sala. Boruto detrás. Mitsuki también. Mía cerró la puerta. Kurama saltó al sofá. Naruto se quitó la chaqueta. La dobló. La dejó perfectamente acomodada.
Boruto lo observó. Ni una cosa flotaba.
-Papá.
-Siéntate.
Boruto se sentó. Mitsuki quiso hacerlo junto a él. Naruto lo miró.