El último video fue diferente. Naruto tardó varios minutos en comprender por qué. No mostraba la batalla. No mostraba al ejército.
No mostraba a Naruto convertido en aquella figura luminosa junto a Kurama. Ni siquiera mostraba sus poderes.
Era aquel fragmento grabado después. Naruto sentado, exhausto, abrazando a Boruto. El título era sencillo:
EL MÁS PODEROSO TAMBIÉN NECESITA QUE LO DEJEN RESPIRAR.
Y debajo aparecía un mensaje.
> Naruto Uzumaki salvó vidas. Eso no convierte su vida en propiedad pública. Si quieren demostrar admiración, no lo persigan. No le exijan poderes. No toquen a Kurama. No rodeen a sus amigos. No intenten averiguar dónde vive.
Si lo ven, saluden si él quiere responder y sigan caminando.
Admirar a alguien también significa respetarlo.
Naruto leyó aquello tres veces. Boruto estaba sentado junto a él.
Mía detrás. Sakura apoyada sobre el respaldo del sofá. Kurama descansaba en las piernas de Naruto.
-¿Quién escribió esto? -preguntó finalmente.
Boruto miró la cuenta.
-Nadie sabe.
-¿Cómo que nadie sabe?
-No tiene nombre.
-Tiene que tener uno.
-El usuario se llama BlackSun.
Naruto frunció el ceño.
-Dramático.
Sasuke, desde otro sofá, levantó la mirada.
-Te estás quejando tú, que acabas de ser bautizado como «el Sol de Konoha».
-¡YO NO ME PUSE ESO!
Kurama levantó una oreja.
Me gusta.
-¡A TI TE GUSTA TODO LO QUE TE HAGA PARECER IMPORTANTE!
Porque soy importante.
Mía soltó una carcajada. Boruto siguió desplazándose por la cuenta.
Entonces dejó de reír.
-Papá.
-¿Qué?
-Hay más.
Muchos más.
La cuenta había aparecido semanas atrás.
Nadie había prestado demasiada atención al principio. Publicaba pequeños videos sobre Naruto.
Nunca invasivos. Nunca había grabaciones dentro de su casa. Nunca imágenes privadas. Siempre material público. Pero editado de una manera curiosa.
En un video aparecía Naruto saliendo de la Academia mientras una multitud intentaba rodearlo. La grabación se congelaba. Texto:
NO HAGAS ESTO.
Después aparecía Naruto caminando tranquilamente mientras dos estudiantes simplemente lo saludaban desde lejos.
ESTO SÍ.
Otro:
¿QUIERES UNA FOTO CON NARUTO?
Debajo:
PREGUNTA UNA VEZ. SI DICE NO, ES NO.
Otro:
KURAMA NO ES UNA MASCOTA PÚBLICA.
Kurama levantó inmediatamente la cabeza.
Me agrada este humano.
Naruto lo miró.
-Ni siquiera sabes quién es.
Tiene inteligencia.
Boruto siguió leyendo.
No le pidas a Naruto que detenga el tiempo para entretenerte.
No le pidas que levante vehículos.
No le preguntes cuánto podría destruir.
No acoses a Boruto para conseguir acceso a su padre.
Boruto señaló la pantalla.
-¡ESTE TIPO ME ENTIENDE!
Mitsuki humano apareció por detrás.
-Me agrada.
La serpiente asomó junto al cuello de Boruto.
También a mí.
Mía arqueó una ceja.
-¿A todos les agrada el misterioso acosador digital?
Sasuke corrigió:
-No parece acosador.
Ino tomó el teléfono.
-Tiene razón. Mira las publicaciones. Nunca revela horarios, ubicaciones privadas ni información personal.
Itachi estaba examinando la cuenta desde su propio dispositivo.
-Y elimina datos identificativos de terceros.
Deidara se acercó.
-¿Cómo sabes eso?
-Mira los reflejos.
Había rostros difuminados. Matrículas borradas. Nombres eliminados. Incluso los uniformes de estudiantes menores estaban editados cuando podían permitir identificarlos. Shikamaru frunció el ceño.
-Quien sea que maneje esto sabe lo que hace.
Boruto sonrió.
-Tenemos un hacker justiciero.
Naruto lo miró.
-No lo hagas sonar divertido.
-Es bastante divertido.
-Boruto.
-Un poquito.
Lo extraño ocurrió durante los días siguientes. La campaña funcionó.
No completamente. Internet jamás hacía milagros. Pero empezó a ocurrir algo. Naruto salía de la Academia, y algunos estudiantes levantaban la mano desde lejos.
-¡Hola, Naruto!
Él respondía.
-Hola.
Y seguían caminando. Nadie pedía nada. Naruto quedaba desconcertado. Otro día, una chica se acercó.
-¿Puedo pedirte una foto?
Naruto miró alrededor. No había veinte personas esperando detrás.
-Sí.
La fotografía duró cinco segundos.
-Gracias.
-De nada.
La chica se marchó. Naruto quedó mirándola.
-¿Eso fue todo?
Mía comenzó a reír.
-Sí.
-¿No quiere que levante algo?
-No.
-¿Ni que detenga el tiempo?
-No.
-¿Ni tocar a Kurama?
Kurama:
Excelente.
Naruto sonrió. Pequeñísimo. Pero sonrió. Y aquella misma noche BlackSun publicó:
ASÍ. EXACTAMENTE ASÍ.
Debajo estaba la imagen pública del encuentro. Naruto la miró.
-Esto empieza a darme miedo.
Boruto rio.
-A mí me encanta.
El misterio de BlackSun
Naturalmente, intentaron encontrarlo. Porque estaban hablando de Itachi Uchiha, Shikamaru Nara, Sasuke Uchiha, Ino Yamanaka y un grupo de adolescentes que habían aprendido recientemente que investigar cosas peligrosas sin permiso era aparentemente una afición.
La primera búsqueda duró cuarenta minutos. Shikamaru levantó la cabeza.
-Nada.
Boruto parpadeó.
-¿Nada?
-Nada.
Itachi giró su computadora.
-La cuenta rebota su actividad por múltiples capas de servidores, identidades digitales desechables y rutas cifradas.
Sasuke:
-¿Origen?
-Imposible determinarlo todavía.
Boruto abrió muchísimo los ojos.
-Es bueno.
Shikamaru lo miró.