El Legado De Las Almas

La puerta abierta

El antiguo director cometió un último error. Creyó que haber neutralizado los dones de Neji y Ren significaba haberlos dejado indefensos. Olvidó que ninguno de los dos estaba solo. Fénix desplegó las alas dentro del despacho destruido. Nemea enseñó los colmillos. El antiguo director retrocedió.

-Sus bestias no entienden lo que está ocurriendo.

Fénix inclinó la cabeza.

Entiendo perfectamente.

Nemea avanzó un paso.

Intentaste matar a mi humano.

Ren miró al pequeño león de fuego.

-Nemea...

No voy a matarlo.

Fénix miró a Neji.

Yo tampoco.

Neji suspiró aliviado.

-Gracias.

Pero puedo pegarle.

-Eso es aceptable.

El director palideció.

-¿Qué?

Ren miró a Neji.

-¿Acabas de autorizar oficialmente a nuestras bestias a golpear al director?

-Exdirector -corrigió Neji.

-Todavía técnicamente...

-Ren.

-Cierto.

El hombre atacó. Nemea creció.

BOOOOM.

La energía chocó contra su cuerpo y se dispersó. Fénix apareció desde arriba. No lanzó fuego. Lo golpeó con las alas. El hombre salió despedido contra un escritorio.
Intentó levantarse. Nemea puso una enorme pata sobre su pecho.

Quieto.

El director activó nuevamente su don. Fénix abrió las alas. Una llamarada rodeó sus manos sin tocar su cuerpo. Nemea aumentó ligeramente la presión.

Dije quieto.

Esta vez obedeció. Ren se acercó.

-Buena decisión.

Neji recogió la tableta.

-Tenemos los archivos.

El exdirector los miró con odio.

-No entienden contra quién están luchando.

Neji activó el Byakugan.

-Probablemente no.

Se agachó frente a él.

-Pero tú vas a explicárnoslo.

Fénix se acomodó sobre el hombro de Neji recuperando su pequeño tamaño.

Y si no...

-No te lo comes.

Ni siquiera terminé.

-Te conozco.

Nemea volvió al hombro de Ren.

Yo tampoco puedo comerlo, ¿verdad?

Ren cerró los ojos.

-¿Qué les está pasando a todas las bestias últimamente?

La grieta finalmente cedió

Muy lejos de allí, Boruto sintió otra vez la mente de Naruto. Débil.
Intermitente. Pero allí.

Boruto.

-¡Papá!

Kawaki apoyó ambas manos contra la pared. Su ojo izquierdo ardía en negro y dorado.

-Otra vez.

Boruto formó el Rasengan. Yoru aumentó la densidad alrededor del punto que Kawaki había identificado. Desde dentro, Naruto apoyó ambas manos..Mitsuki se puso junto a él. Kurama mostró los colmillos.

-A la cuenta de tres -dijo Naruto.

Kawaki no podía escucharlo. Pero algo extraño volvió a ocurrir. Una intuición.

Uno.

Boruto levantó el Rasengan.

Dos.

Kawaki concentró el ojo.

Tres.

-¡AHORA!

Ambos lados golpearon.

BOOOOOOOOOOOM.

La pared se fracturó. El sello brilló.
Intentó reconstruirse. Naruto lo vio.

-¡NO!

Telequinesis. Toda. No para destruir.
Para mantener abierta la grieta.

-¡BORUTO!

Boruto metió las manos.

-¡PAPÁ!

Kawaki agarró uno de los extremos.
Su ojo comenzó a encoger fragmentos del anclaje.

-¡MITSUKI!

Desde dentro, el adolescente de cabellos celestes se lanzó sobre la abertura. La serpiente se volvió loca.

¡MITSUKI! ¡MITSUKI! ¡MITSUKI!

Mitsuki humano rio por primera vez desde que había comenzado el encierro.

-También te extrañé.

Y entonces el sello murió. La pared explotó hacia afuera. Boruto apenas tuvo tiempo de mirar. Naruto apareció..Rubio. Despeinado. Agotado..Los ojos azules enrojecidos..Boruto abrió la boca.

-Papá...

Naruto se lanzó sobre él.

-¡BORUTO!

-¡AH!

Lo abrazó tan fuerte que lo levantó del suelo.

-¡Papá!

-¡ESTÁS BIEN!

-¡Sí!

-¡ESTÁS BIEN!

-¡SÍ!

Naruto empezó a tocarle el rostro.
Los hombros. El cabello. Los brazos.

-¿Te hicieron algo?

-No.

-¿Estás herido?

-No.

-¿Seguro?

-¡Papá!

Naruto volvió a abrazarlo. Boruto dejó de protestar. Cerró los ojos. Y le rodeó el cuello.

-Te dije que estabas aquí.

Naruto enterró el rostro en su cabello.

-No podía sentirte.

Boruto comprendió. Su expresión cambió.

-Papá...

-No podía escucharte.

El abrazo se hizo más fuerte.

-Por primera vez desde que despertó esto... no había nada.

Boruto acarició su espalda.

-Pero me encontraste.

Naruto negó.

-Tú me encontraste a mí.

Boruto sonrió contra su hombro.

-Entonces estamos a mano.

Kurama salió caminando por la abertura.

Yo también estuve encerrado.

Boruto abrió un brazo.

-Ven.

Kurama saltó. Y quedaron los tres abrazados. La pequeña serpiente los observó.

Después recordó algo muchísimo más importante. Giró. Mitsuki humano acababa de salir.

-Mi sol.

Boruto levantó la cabeza. Sus ojos se encontraron. Naruto lo soltó inmediatamente. Boruto corrió.

-¡MITSUKI!

Mitsuki abrió los brazos. Boruto prácticamente chocó contra él.
Mitsuki lo sujetó.

-Mi sol...

Boruto le rodeó el cuello.

-Pensé que...

No terminó. Mitsuki apretó los ojos.

-Lo sé.

La serpiente se lanzó sobre ambos.

¡YO SABÍA QUE ESTABAS VIVO!

Mitsuki rio mientras la pequeña criatura se le enroscaba por el brazo.

-Lo sé.

¡TE SENTÍA!

-Gracias por guiarlo.

Siempre.

Boruto se separó apenas. Miró a Mitsuki.

-¿Estás bien?

-Ahora sí.

Boruto apoyó la frente contra la suya.

-No vuelvas a desaparecer.

Mitsuki sonrió.

-No estaba en mis planes.

-Cambia tus planes.

-Sí, mi sol.

Y después estaba Kawaki

Kawaki contemplaba aquello desde cierta distancia. Manos en los bolsillos. Yoru sobre el hombro. La expresión perfectamente neutral.
Naruto giró. Lo vio. Kawaki supo inmediatamente que algo terrible estaba a punto de ocurrir.




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