El Legado De Las Almas

Matemáticas, literatura y amor

La paz había vuelto a la Academia.
Una paz relativa. Una paz académica. Lo cual, para Naruto Uzumaki, era considerablemente peor. Porque los ejércitos podían combatirse.

Los inhibidores podían romperse.
Los científicos podían echarse.
Los traidores podían descubrirse.
Pero las evaluaciones de fin de trimestre, esas criaturas no conocían misericordia.

I. El enemigo definitivo de Naruto Uzumaki

Shikamaru entró al curso de Naruto con una carpeta bajo el brazo y un café en la mano. Naruto lo miró.
Luego miró la carpeta. Después volvió a mirar a Shikamaru.

-No.

Shikamaru ni siquiera había hablado.

-Buenos días.

-No.

-Siéntate.

-Ya estoy sentado.

-Entonces al menos empezamos bien.

Sakura soltó una risa. Mía tenía los apuntes perfectamente ordenados sobre la mesa. Neji estaba junto a ella, revisando ejercicios. Sasuke parecía relativamente tranquilo. Ino repasaba fórmulas. Kawaki estaba sentado unas filas más atrás.

Naruto tenía delante cinco hojas, tres lápices, dos resaltadores, una calculadora y la expresión de un hombre cuya vida estaba terminando. Kurama dormía sobre el pupitre. Shikamaru escribió mediante sus sombras:

EVALUACIÓN TRIMESTRAL - VIERNES.

Naruto dejó caer la cabeza sobre la mesa.

PUM.

- No.

- Naruto.

- Estoy enfermo.

Sakura lo miró.

- Estabas perfectamente hace treinta segundos.

- Fue repentino.

Mía arqueó una ceja.

-¿Qué tienes?

Naruto levantó lentamente la cabeza.

-Matemáticas.

Sasuke se tapó la boca. Shikamaru bebió café.

-Enfermedad terminal.

-¡EXACTO!

-Desgraciadamente tengo tratamiento.

Naruto palideció.

-¿Cuál?

Shikamaru hizo aparecer otra ecuación.

-Ejercicios.

Naruto volvió a desplomarse.

-Prefiero la muerte.

Kurama abrió un ojo.

Dramático.

-¡TÚ NO TIENES QUE RENDIR!

Ventajas de ser bestia legendaria.

-¡INJUSTICIA!

Shikamaru comenzó con algo que Naruto había resuelto perfectamente la semana anterior.
Una ecuación sencilla. Naruto la observó. Cinco segundos. Diez.
Veinte. Frunció el ceño. Shikamaru esperó.

-¿Y?

Naruto señaló.

-Eso está mal.

-No.

-Sí.

-No.

-Hay demasiadas letras.

-Hay una sola.

Naruto volvió a mirar.

-Ah.

Silencio. Sakura se tapó la boca. Mía bajó la cabeza. Neji miró hacia la ventana. Sasuke directamente empezó a reír. Naruto giró.

-¡NO TE RÍAS!

-Hay una letra.

-¡YA LA VI!

Shikamaru suspiró.

-Despeja x.

Naruto tomó el lápiz. Escribió. Borró.
Volvió a escribir. Se quedó mirando.

-No sé cómo.

Shikamaru frunció el ceño. Eso ya no era divertido.

-La semana pasada hiciste veinte ejercicios iguales.

-Ya sé.

-Y entendiste.

-¡YA SÉ!

Dos lápices comenzaron a flotar.
Sakura levantó la mirada.

-Naruto.

-Estoy bien.

Tres hojas se elevaron. Mía:

-No estás bien.

-¡SOLO ESTOY PENSANDO!

El estuche salió flotando. Sasuke señaló.

-Piensa menos.

-¡CÁLLATE!

El estuche le golpeó la frente.

-¡OYE!

-¡NO FUI YO!

-¡TU TELEQUINESIS!

-¡TÉCNICAMENTE TAMPOCO LA CONTROLO CUANDO ESTOY ESTRESADO!

Shikamaru golpeó suavemente el escritorio.

-Basta.

Las sombras atraparon todos los objetos flotantes y los devolvieron cuidadosamente a su lugar. Naruto respiró. Shikamaru se acercó.

-¿Cuánto dormiste?

Naruto evitó mirarlo.

-Normal.

-Cantidad numérica.

-Normal.

-Horas, Naruto.

-Algunas.

Shikamaru cerró los ojos.

-¿Cuántas?

-Cuatro.

Sakura giró violentamente.

-¡¿CUATRO?!

-¡ESTABA ESTUDIANDO!

Mía lo fulminó.

-¡Te dije que te fueras a dormir!

-¡NO ENTENDÍA GEOGRAFÍA!

Neji:

-¿Y decidiste sacrificar Matemáticas?

-¡NO FUE INTENCIONAL!

Shikamaru tomó el examen de práctica de Naruto.

-No estás olvidando Matemáticas.

Naruto lo miró.

-Entonces ¿por qué soy idiota?

-No eres idiota.

-Acabo de perder una discusión contra una x.

-Estás saturado.

Kawaki habló desde atrás.

-Y lleva toda la mañana repasando tres materias simultáneamente.

Naruto giró.

-¡TRAIDOR!

-Es verdad.

-¡LOS AMIGOS NO DELATAN!

Kawaki levantó una ceja.

-Los amigos tampoco dejan que estudies hasta las tres de la mañana.

Naruto quedó callado. Shikamaru señaló a Kawaki.

-Me cae bien.

Naruto abrió la boca.

-¡SE SUPONE QUE YO SOY TU FAVORITO!

-Nunca dije eso.

-¡LO SIENTO EN MI CORAZÓN!

Kurama:

Yo también.

Shikamaru:

-Los dos necesitan terapia.

Shikamaru borró la ecuación. Naruto parpadeó.

-¿Qué haces?

-Reiniciando.

Escribió:

2 + 2 =

Naruto lo miró ofendido.

-Cuatro.

-Excelente.

-¡SHIKAMARU!

Escribió:

2x = 10

Naruto resopló.

-Cinco.

-Bien.

Otra. Naruto respondió. Otra. También. Poco a poco la dificultad aumentó. Hasta que regresó exactamente a la ecuación original.
Naruto la resolvió. Se quedó mirando el resultado.

-La hice.

-Sí.

-La hice.

-Naruto...

El rubio se levantó.

-¡LA HICE!

Todos empezaron a aplaudir sarcásticamente. Naruto hizo una reverencia. Sasuke:

-Qué inspirador.

-Gracias.

-No era cumplido.

-Lo tomo igual.

Shikamaru volvió a su escritorio.

-Problema resuelto.

Naruto levantó la mano.

-Pregunta.

-¿Qué?

-¿Puedes hacer eso durante el examen?

-No.

La felicidad desapareció.

-Ah.

Shikamaru bebió café.

-Pero puedes dormir ocho horas antes.

Naruto lo miró horrorizado.




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