El Legado De Las Almas

La primera generación y el puñetazo de Sakura

La fiebre ninja no disminuyó. Empeoró. Muchísimo. Durante las dos semanas posteriores al combate televisado entre Naruto y Sasuke, Konoha sufrió una transformación cultural que ningún historiador, sociólogo ni director de academia agotado había previsto.

Los libros sobre ninjas desaparecieron de las librerías. Los museos tuvieron que ampliar horarios. Los documentales históricos alcanzaron audiencias absurdas. Los niños jugaban a hacer sellos con las manos. Los adolescentes intentaban descubrir qué elemento tendrían. Y los adultos eran peores.

-¿Qué significa esto? -preguntó Itachi.

Shikamaru miró la hoja que el director sostenía.

-Lo que dice.

-Quiero que me expliques por qué existe.

-Eso no puedo hacerlo.

Deidara se inclinó por encima del hombro de Itachi y leyó en voz alta:

-"Asociación Konoha de Adultos Aspirantes a Shinobi."

Silencio. Deidara se mordió el labio.
Itachi lo señaló.

-No.

-No estoy haciendo nada.

-Te estás por reír.

-No.

-Te conozco.

Deidara explotó.

-¡JAJAJAJAJA!

Itachi dejó caer la hoja sobre el escritorio.

-Hay ochocientos cuarenta y tres miembros.

Shikamaru tomó café.

-Ochocientos setenta y uno.

Itachi levantó lentamente la mirada.

-¿Qué?

-Actualicé.

-¿POR QUÉ ACTUALIZASTE?

-Curiosidad.

-¡DEJA DE ACTUALIZAR!

El dragón de Itachi, acomodado sobre el respaldo de su silla, levantó la cabeza.

Ochocientos ochenta.

Itachi giró.

-¡TÚ TAMPOCO!

Deidara ya estaba llorando de risa.
El problema era sencillo. Konoha quería ninjas. Pero no cualquier clase de ninja. No quería personas que supieran lanzar kunais. No quería acróbatas. No quería recreadores históricos vestidos como los shinobi de hacía mil años.
Querían aquello que habían visto hacer a Naruto y Sasuke. Ninjutsu.
Genjutsu. Chakra. Sellos. Elementos. Técnicas imposibles.

Y allí comenzaba el pequeño inconveniente institucional. Existían exactamente cinco personas conocidas capaces de ejecutar auténticas artes ninja. Naruto Uzumaki, dieciséis años. Sasuke Uchiha, dieciséis. Boruto Uzumaki, catorce. Ren Shikadai, catorce.
Mitsuki, catorce. Y ninguno sabía explicar correctamente cómo demonios lo hacían.

I. El peor cuerpo docente de la historia

Itachi había reunido a los cinco en el gimnasio.

-Vamos a hacer un experimento.

Boruto levantó la mano.

-No.

Itachi parpadeó.

-Todavía no expliqué nada.

-La última vez que alguien dijo "experimento" intentaron meternos inhibidores.

-Buen punto -reconoció Shikamaru.

Itachi suspiró.

-Un experimento pedagógico. Voluntario. Sin científicos externos. Sin procedimientos. Sin tocar a nadie. Solamente quiero saber si ustedes pueden explicar conscientemente lo que sus cuerpos hacen.

Boruto bajó la mano.

-Ah. Entonces sí.

Naruto se puso delante de ellos.

-Perfecto. ¿Qué hago?

Shikamaru señaló una pequeña pelota.

-Un ninjutsu de viento. Básico.

Naruto hizo sellos.

FSSSHHHH.

La pelota salió disparada.

-Bien -dijo Shikamaru- Explícalo.

Naruto sonrió.

-Fácil.

Todos esperaron.

-Primero haces esto.

Repitió los sellos.

-Después sientes esto.

-¿Qué es "esto"? -preguntó Itachi.

Naruto quedó quieto.

-Esto.

-Define esto.

-La cosa.

-¿Qué cosa?

Naruto señaló su abdomen.

-La cosa de adentro.

Sasuke cerró los ojos.

-Dios.

Naruto lo señaló.

-¡A VER, GENIO! ¡EXPLÍCALO TÚ!

Sasuke avanzó.

-Es sencillo.

Hizo sellos. Electricidad recorrió sus dedos.

-Concentras la energía, modificas su naturaleza y...

Se detuvo. Itachi levantó una ceja.

-¿Y?

Sasuke frunció el ceño.

-Y haces esto.

CRACK.

Un rayo atravesó un blanco. Naruto se dobló de la risa.

-¡"HACES ESTO"! ¡EXCELENTE EXPLICACIÓN, SENSEI SASUKE!

-Cállate.

-¡MAESTRO PEDAGÓGICO!

-Cállate.

-¡MODIFICAS LA NATURALEZA Y HACES ESTO!

Sasuke se lanzó hacia él. Sakura apareció entre ambos.

-Chicos.

Los dos se detuvieron.

-Gracias -dijo Itachi.

Deidara estaba anotando algo. Itachi lo vio.

-¿Qué escribes?

Deidara mostró la hoja.

PLAN DE ESTUDIOS

Unidad 1: La cosa de adentro.
Unidad 2: Haces esto.

Itachi le quitó la hoja.

-Estás despedido.

-¡NO PUEDES DESPEDIR AL MEJOR PROFESOR DE LITERATURA!

-Puedo intentarlo.

II. El problema del genjutsu

La siguiente sorpresa llegó con Sasuke. Naruto y él estaban practicando movimientos defensivos cuando Sasuke activó el Sharingan. Naruto lo miró. Y el gimnasio desapareció. Bosque. Oscuridad. Luna. Naruto se quedó quieto.

-Sasuke.

No hubo respuesta.

-Esto no es real.

Una voz surgió detrás.

-Demuéstralo.

Naruto cerró los ojos. Su cuerpo recordó. Interrumpió el flujo.

CRACK.

El gimnasio regresó. Habían pasado dos segundos. Ino se levantó tan rápido que tiró la silla.

-No.

Sasuke parpadeó.

-¿Qué?

-Eso.

-¿Qué?

-Lo que acabas de hacer.

-Fue genjutsu.

-¡YA SÉ!

Ino caminó hacia él.

-Nadie enseña eso hasta que sepamos exactamente qué hace sobre una mente moderna.

Sasuke levantó las manos.

-Está bien.

-Consentimiento.

-Sí.

-Protocolos.

-Sí.

-Supervisión.

-Sí.

Ino entrecerró los ojos.

-¿Por qué estás siendo tan razonable?

Sasuke sonrió.

-Porque eres hermosa cuando te pones autoritaria.

Ino quedó roja. Una silla flotó. Todos miraron a Naruto. Naruto levantó las manos.

-¡ESA NO FUI YO!

Sakura miró la silla.




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