El Legado De Las Almas

Tener dones no te convierte en ninja

La fiebre ninja había llegado a un punto en que Itachi comenzó a considerar seriamente la posibilidad de prohibir dos palabras dentro de la Academia. Ninja. Y sensei. La segunda era culpa de Boruto.

-Buenos días, Naruto-sensei.

-No me llames así.

-¿Por qué, Naruto-sensei?

- Porque tengo dieciséis años.

- Eso no responde mi pregunta, Naruto-sensei.

- Boruto.

- ¿Sí, Naruto-sensei?

Naruto intentó agarrarlo. Boruto desapareció detrás de Mitsuki.
Mitsuki abrió los brazos inmediatamente.

-No tocar a mi novio.

Naruto frenó.

-¡ES MI HIJO!

-Y mi novio.

-¡ESO NO ANULA QUE SEA MI HIJO!

Ren apareció comiendo una manzana.

-Técnicamente tiene razón.

Naruto giró.

-¡TÚ NO TE METAS, SHIKADAI!

Ren sonrió.

-Buenos días, Naruto-sensei.

-¡LOS ODIO!

Una silla comenzó a elevarse.
Shikamaru entró justo en ese momento. Miró la silla. Miró a Naruto.

-Dos más dos.

-¡CUATRO!

La silla descendió. Los tres chicos se echaron a reír. Sasuke, apoyado contra una pared, cerró los ojos.

-Y quieren que este idiota reconstruya las artes ninja.

Naruto giró.

-¡TÚ TAMBIÉN ERES PARTE DEL PROGRAMA!

-Lamentablemente.

-¡SASUKE-SENSEI! -gritó Boruto.

Sasuke abrió un ojo.

-Te abandono.

Boruto quedó horrorizado.

-¡Tío!

-Aprende solo.

-¡TRAICIÓN!

Aquello habría sido simplemente otra mañana normal en la Academia Élite de Konoha, si veinte estudiantes no estuvieran esperando en el gimnasio para intentar aprender algo que había desaparecido del mundo hacía más de mil años.

I. El primer problema: nadie entendía qué era un ninja

Naruto se colocó frente a los veinte participantes. Sasuke estaba a su lado. Sakura, Ino, Mía, Neji y Kawaki observaban desde unas gradas.
Itachi supervisaba. Shikamaru llevaba documentación. Deidara había llevado comida. Nadie sabía por qué.

-Necesito energía para observar ciencia -explicó.

-Estás comiendo papas fritas -respondió Itachi.

-Ciencia con papas.

Naruto carraspeó.

-Bien. Primera cosa importante.

Escribió en la pizarra:

DON ≠ NINJUTSU

Los estudiantes miraron.

-Tener un don -continuó Naruto- no significa que puedan convertirse automáticamente en ninjas.

Una chica levantó la mano.

-Pero tú tienes dones y eres ninja.

-Sí.

-Sasuke también.

-Sí.

-Boruto también.

-Sí.

-Ren también.

-Sí.

-Mitsuki también.

Naruto quedó pensando.

-Eso no está ayudando a mi explicación.

Sasuke le quitó el marcador.

-Los dones y el ninjutsu son sistemas diferentes.

Naruto lo miró.

-Eso iba a decir.

-No parecía.

-Cállate.

Sasuke escribió:

DONES: capacidades individuales extraordinarias.

Debajo:

NINJUTSU: técnicas basadas en chakra y transformación elemental.

-Los cinco elementos fundamentales que encontramos hasta ahora son fuego, agua, viento, tierra y rayo.

Dibujó los cinco. Un chico levantó la mano.

-Yo tengo telequinesis.

-Eso es un don -respondió Sasuke.

-¿Entonces mi elemento es telequinesis?

Sasuke lo miró.

-No.

-¿Podría ser?

-No.

Otro:

-Yo genero ilusiones.

-Don.

-¿Genjutsu?

-No necesariamente.

Otra:

-Puedo cambiar el color de objetos.

Naruto sonrió.

-Don.

-¿Qué elemento?

-No sabemos.

-¿Podría ser arcoíris?

Sasuke cerró los ojos. Naruto intentó no reírse. Deidara levantó la mano desde las gradas.

-¡YO VOTO POR ARCOÍRIS!

Itachi:

-Deidara.

-Estoy fomentando la creatividad.

Sasuke se agarró la cabeza.

-Necesitamos una forma de detectar afinidades.

Naruto dejó de reír. Porque algo había aparecido en su mente..No un recuerdo..Una sensación. Papel. Un pequeño cuadrado blanco.

-Mía.

Ella lo miró.

-¿Qué?

-Creo que tenemos que mirar atrás.

II. Los gemelos hicieron exactamente lo que Itachi temía

Naruto y Mía se sentaron frente a frente. Itachi se acercó inmediatamente.

-¿Qué van a hacer?

-Mirar.

-Define mirar.

Mía respondió:

-Cronoquinesis.

Itachi cerró los ojos.

-Por supuesto.

Naruto sonrió.

-Solo unos minutos.

-Naruto, cuando tú dices "solo unos minutos", normalmente termino redactando un informe.

-Confía en mí.

Itachi miró a Shikamaru.

-¿Por qué cada vez que dice eso siento miedo?

-Experiencia.

Los gemelos se tomaron de las manos. El mundo alrededor se apagó. No viajaron físicamente. Sus conciencias se deslizaron por el tiempo. Siglos. Más siglos. Hasta que la Konoha moderna desapareció. Edificios antiguos.
Bosques. Ninjas. Entrenamientos.
Naruto y Mía observaron. Un instructor sostenía pequeños cuadrados de papel.

-Ahí -susurró Naruto.

Los vieron. Una persona tomó uno.
El papel se arrugó. Otra. Se cortó.
Otra. Ardió. Otra. Se humedeció.
Otra. Se convirtió parcialmente en polvo. Mía abrió muchísimo los ojos.

-Papel de chakra.

Naruto sonrió.

-Eso necesitamos.

Regresaron. Abrieron los ojos simultáneamente. Naruto miró a Itachi.

-Necesitamos papel.

Itachi señaló un armario.

-Hay cinco resmas.

-No ese papel.

Itachi suspiró.

-Naturalmente.

III. Los cien cuadrados más valiosos del país

Lo que siguió fue una pesadilla burocrática. Itachi investigó.
Shikamaru buscó archivos. Los clanes Uchiha e Hyuuga activaron contactos históricos. Museos fueron consultados. Colecciones privadas. Depósitos arqueológicos.
Instituciones estatales. Y finalmente apareció el informe.
Itachi reunió a todos.

-Se conservaron cien.




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