El Legado De Las Almas

Los cinco elementos

Kawaki solucionó el problema más caro de la Academia mientras comía una medialuna. Eso fue lo que más ofendió a Itachi.

Porque llevaban días hablando de permisos especiales, seguros, conservación arqueológica, transporte blindado, convenios con museos, archivos estatales y universidades para custodiar los cien papeles de chakra originales.

Cien. Nada más. Cien pequeños cuadrados capaces de identificar afinidades elementales después de haber sobrevivido más de mil años.
Itachi había desarrollado una relación emocional enfermiza con la caja.

-Nadie la toca.

-Itachi... - comenzó Deidara.

-Tú menos.

-¡No hice nada!

-Pensaste algo.

-¡No puedes sancionarme por pensamientos!

Ino levantó la mano.

-Técnicamente puedo confirmar que sí pensó algo.

Deidara la señaló, escandalizado.

-¡TRAIDORA!

Kawaki, sentado en una mesa cercana, terminó su medialuna. Miró la caja. Después miró su propia mano. Después activó su ojo izquierdo.

-Creo que puedo solucionar esto.

Itachi abrazó la caja.

-No.

Kawaki parpadeó.

-Ni siquiera expliqué.

-Cada vez que alguien en esta Academia dice que puede solucionar algo termino firmando cuarenta documentos.

-Solo necesito uno.

-¿Uno qué?

-Papel.

Itachi estrechó los ojos.

-¿Para qué?

-Mandarlo a mi dimensión.

Silencio. Naruto dejó de comer.
Boruto sonrió. Sasuke comprendió inmediatamente.

-Espera.

Kawaki señaló a Sasuke.

-Él entendió.

Naruto miró alternativamente a ambos.

-Yo no.

-Eso no sorprende -dijo Sasuke.

-¡Cállate!

Kawaki explicó:

-Mi dimensión no solo almacena. Cuando integro determinados objetos a su estructura puedo volver a materializarlos.

Itachi quedó inmóvil.

-¿Cuántas veces?

-No sé.

-Kawaki.

-Por eso quiero probar.

Itachi miró la caja. Miró a Kawaki.
Volvió a mirar la caja.

- Uno.

- Uno.

- Y si desaparece...

-Quedarán noventa y nueve.

Itachi abrió los ojos.

-¡ESO NO ME TRANQUILIZA!

I. El papel que se multiplicó

Kawaki sostuvo el pequeño cuadrado. Activó su ojo. El papel desapareció. Itachi dejó de respirar.

-Kawaki.

-Espera.

-Kawaki.

-Cinco segundos.

-¡KAWAKI!

El chico extendió la mano. Un papel apareció. Después otro. Otro. Cinco.
Diez. Veinte. Cincuenta. Una montaña de pequeños cuadrados blancos comenzó a caer sobre la mesa. Silencio. Kawaki detuvo el proceso. Naruto tenía la boca abierta. Boruto también. Deidara tomó uno.

-¿Son reales?

Itachi se lo arrebató.

-¡NO TOQUES!

Kawaki tomó uno de los nuevos.

-Prueba.

Deidara lo tocó. El papel reaccionó a tierra. Todos quedaron inmóviles.
Shikamaru miró a Kawaki.

-¿Puedes generar más?

Kawaki hizo aparecer otros cien. Itachi se sentó.

-Voy a llorar.

Deidara corrió hacia él.

-¡AMOR!

-De felicidad.

Deidara frenó.

-Ah.

Itachi abrazó uno de los expedientes.

-Puedo devolver los originales.

Shikamaru comprendió.

-Sin seguros extraordinarios.

-Sí.

-Sin custodia permanente.

-Sí.

-Sin responsabilidad patrimonial.

-Sí.

-Sin llamadas de siete museos.

Itachi cerró los ojos.

-Sí.

Deidara lo abrazó.

-Es el día más feliz de su vida.

Itachi abrió un ojo.

-El segundo.

Deidara sonrió.

-¿Cuál fue el primero?

Itachi lo miró. Deidara se puso rojo.
Naruto gritó:

-¡AAAAAH!

-¡NARUTO!

-¡ESO FUE ROMÁNTICO!

Tres papeles comenzaron a flotar.

Shikamaru:

-Dos más dos.

-¡CUATRO!

Los papeles bajaron.

II. Catorce papeles

Dos días después, todos los originales habían sido devueltos a sus respectivas instituciones. Itachi observó salir el último vehículo de custodia. Respiró. Profundamente.

-Se fueron.

Deidara apareció detrás.

-¿Quieres despedirte?

-No.

-Puedes llorar.

-Estoy perfectamente...

El vehículo dobló la esquina. Itachi levantó ambos brazos.

-¡SOY LIBRE!

Deidara empezó a aplaudir. Shikamaru salió con café.

-Nunca pensé verte celebrar la devolución de papel.

-Tú no recibías tres llamadas diarias preguntando por humedad ambiental.

Kawaki apareció.

-Tengo más.

Itachi giró.

-No quiero saber cuántos.

-Infinitos, aparentemente.

Itachi sonrió.

-Kawaki.

-¿Sí?

-Sigues siendo mi estudiante favorito.

Naruto gritó desde adentro:

-¡OTRA VEZ!

III. Boruto

Kawaki colocó catorce papeles sobre la mesa. Después agregó extras. Dos más para Boruto. Uno adicional para cada Uchiha. Cuatro adicionales para Naruto. Uno para Mitsuki. Boruto fue primero. Tomó el papel. Lo sostuvo. El cuadrado se humedeció. Agua. Mitsuki sonrió inmediatamente.

-Mi sol.

La pequeña serpiente azul se irguió orgullosa.

Obvio.

Boruto miró el papel.

-Agua.

Naruto sonrió.

-Tiene sentido.

Segundo papel. Boruto concentró chakra. Se arrugó. Rayo. Sasuke levantó una ceja.

-Interesante.

Tercero. Se cortó. Viento. Naruto abrió los ojos. Boruto sonrió.

-Tres elementos.

Itachi se acercó.

- Agua principal. Rayo secundario. Viento terciario.

Boruto miró a Naruto y Sasuke.

- Básicamente heredé problemas de ambos.

Sasuke:

-No eres mi hijo.

Boruto:

-Padre emocional número dos.

Sasuke cerró los ojos. Naruto señaló.

-¡ES MÍO!

Mitsuki:

-También mío.

Naruto giró.

-¡COMO NOVIO ES DIFERENTE!

Boruto se cubrió el rostro.

-Quiero otra familia.

Mía:

-No.

-Gracias, mamá número dos.

IV. Mitsuki




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