La llegada de Gaara Sabaku había provocado tres fenómenos perfectamente comprobables. Primero: las solicitudes de inscripción en la Academia Élite de Konoha habían alcanzado niveles que Itachi consideraba incompatibles con la salud mental de cualquier director.
Segundo: la frase "despertar el ninja interior" se había convertido en una expresión nacional que Itachi detestaba con una intensidad casi personal. Y tercero: Gaara había encontrado, en menos de una semana, dos personas junto a las cuales podía permanecer en silencio sin que aquel silencio resultara incómodo. Kawaki y Naruto. Aunque con Naruto, naturalmente, el silencio duraba poco.
I. Gaara y Kawaki: la amistad de las cuatro palabras
Kawaki y Gaara habían empezado a sentarse juntos en el fondo del aula.
Aquello parecía insignificante.
Hasta que los demás comprendieron que ambos podían mantener conversaciones enteras empleando aproximadamente seis palabras. Una mañana, Gaara llegó.
-Hola.
-Hola.
Se sentó. Cinco minutos después, Kawaki preguntó:
-¿Café?
-Sí.
Kawaki le pasó uno.
-Gracias.
-De nada.
Silencio. Veinte minutos. Boruto los observaba desde adelante. Finalmente no soportó más.
-¿USTEDES ESTÁN PELEADOS?
Ambos levantaron la mirada.
-No -respondió Kawaki.
-No -respondió Gaara.
-¡ENTONCES HABLEN!
Gaara miró a Kawaki. Kawaki miró a Gaara.
-Boruto está nervioso -dijo Gaara.
-Sí.
Silencio otra vez. Boruto abrió los brazos.
-¡ESO NO ES UNA CONVERSACIÓN!
Mitsuki, sentado a su lado, respondió:
-Para ellos sí.
Yoru levantó la cabeza desde el hombro de Kawaki.
Gaara es agradable.
-Gracias -respondió Gaara.
Kawaki giró lentamente.
-¿Puedes escucharlo?
Gaara parpadeó.
-Cuando proyecta con suficiente fuerza, sí.
Yoru quedó fascinado.
¡ME ESCUCHA!
-Sí.
¡KAWAKI MIRA MUCHO A NARUTO!
Kawaki casi se atragantó.
-¡YORU!
Gaara giró lentamente hacia Naruto.
Naruto estaba comiendo algo junto a Sakura. Volvió a mirar a Kawaki.
-Entiendo.
-No entiendes nada.
Lo admira.
-¡CÁLLATE!
Lo considera hermano.
Gaara sonrió. Kawaki quedó petrificado.
-No vuelvas a sonreír así.
-¿Así cómo?
-Como Boruto cuando descubre algo humillante.
Desde adelante:
-¡TE ESCUCHÉ!
II. Naruto resultó ser completamente diferente
Con Naruto, Gaara desarrolló otra clase de amistad. Naruto no sabía estar cerca de alguien sin incorporarlo progresivamente a su familia. Primero fue:
-Gaara.
Después:
-Amigo.
Después:
-Ven con nosotros.
Después:
-¿Ya comiste?
Y finalmente:
-Te guardé ramen.
Gaara miró el recipiente.
-No te pedí.
-Ya sé.
-Entonces ¿por qué?
Naruto lo miró como si la respuesta fuera evidente.
-Porque eres de los nuestros.
Gaara quedó callado. Naruto siguió comiendo. No convirtió aquello en un momento solemne. No le pidió una respuesta emocional. Simplemente había decidido que Gaara pertenecía. Gaara tomó los palillos.
-Gracias.
Naruto sonrió. Y tres servilletas comenzaron a flotar. Gaara las miró.
-Estás contento.
-Sí.
Desde seis metros:
-¡DOS MÁS DOS! -gritó Shikamaru.
-¡CUATRO!
Las servilletas cayeron. Gaara siguió comiendo.
-Empiezo a comprender.
Kawaki, sentado enfrente:
-No. Solo empiezas a resignarte.
III. Matemáticas: doce ninjas contra Shikamaru
Shikamaru entró al aula como flamante vicedirector. Boruto empezó a aplaudir. Ren lo siguió.
Después Naruto. Finalmente prácticamente todos. Shikamaru dejó los libros sobre el escritorio.
-¿Qué hacen?
Boruto:
-Recibimos al señor vicedirector.
Ren:
-Autoridad máxima adjunta.
Naruto:
-Vice-Itachi.
Shikamaru miró hacia la puerta.
-Deidara.
Desde el pasillo:
-¡YO NO DIJE NADA!
-Pero les enseñaste eso.
-¡NO PUEDES PROBARLO!
Shikamaru cerró la puerta. Escribió una ecuación.
-Resuelvan.
Gaara comenzó inmediatamente.
Kawaki también. Mía. Neji. Sakura.
Ino. Sasuke. Naruto miró el pizarrón.
Después miró su hoja. Después volvió al pizarrón. Kurama lo observó desde su hombro.
No hagas drama.
-No estoy haciendo drama.
Ya estás respirando raro.
-¡ESTOY PENSANDO!
Sasuke murmuró:
-Eso explica el humo.
Naruto giró.
-¿Qué humo?
-Metafórico.
-Te odio.
Sakura:
-Concéntrate.
Naruto comenzó. Gaara levantó la mano.
-Terminé.
Naruto lo miró horrorizado.
-No.
Shikamaru revisó.
-Correcto.
Naruto:
-¡NO!
Kawaki levantó la mano.
-También.
-Correcto.
Mía:
-Terminé.
-Correcto.
Neji:
-Yo también.
-Correcto.
Naruto empezó a ponerse nervioso.
Un lápiz se elevó. Shikamaru siguió corrigiendo.
-Naruto.
-¡YA SÉ!
Otro lápiz. Una goma. El cuaderno de Sasuke. Sasuke miró cómo su cuaderno ascendía.
-Uzumaki.
-¡NO LO HAGO A PROPÓSITO!
La silla de Kawaki comenzó a elevarse. Kawaki cerró los ojos.
-Otra vez.
Gaara miró la silla. Después a Naruto.
-¿Por qué siempre Kawaki?
-¡NO SÉ!
Yoru estaba encantado.
Más alto.
-¡NO LO ALIENTES!
Shikamaru dejó el bolígrafo.
-Tres más tres.
Naruto respondió instantáneamente:
-¡SEIS!
Todo cayó. Incluida la silla.
PUM.
Kawaki:
-Antes era dos más dos.
Shikamaru:
-Está progresando.
Gaara asintió.
-Matemáticas terapéuticas.
Naruto señaló:
-¡NO ME PSICOANALICES!