El Legado De Las Almas

Lo que sabemos no te pertenece

El Programa Experimental de Artes Ninja Tradicionales había llegado a un punto que, apenas unas semanas atrás, habría parecido absurdo incluso dentro de la Academia Élite de Konoha.

Los veinte participantes tenían quince años. Los veinte eran alumnos regulares de la institución.
Los veinte habían ingresado al programa voluntariamente y con autorización familiar. Y ninguno poseía recuerdos de una vida anterior como ninja. Aquello era precisamente lo extraordinario. No estaban recordando. Estaban aprendiendo.

Y los resultados comenzaban a dividir claramente al grupo en dos ritmos diferentes. No en mejores y peores. No en poderosos y débiles.
Simplemente en dos etapas. Los diez que llevaban años practicando artes marciales ya habían llegado a la tercera fase. Los otros diez venían detrás. Y Naruto estaba orgullosísimo de todos. El problema era que seguía sin saber explicar casi nada.

I. Tercera fase

-No.

Kawaki permanecía de pie delante de una mesa.

-No.

Boruto levantó una ceja.

-Todavía nadie pidió nada.

-Los conozco.

Sobre la mesa había veinte kunais, treinta shuriken y algunas herramientas ninja que Kawaki había extraído de su dimensión privada. No eran iguales a las reproducciones modernas.
Visualmente, algunas parecían idénticas. Pero estructuralmente existía una diferencia esencial.

Las antiguas herramientas habían sido fabricadas para conducir chakra. Las modernas, no. Por eso los diez alumnos avanzados habían pasado semanas practicando primero con armas contemporáneas. Pun­tería. Distancia. Postura. Sujeción. Trayectoria. Seguridad. Nada de chakra. Y habían progresado a una velocidad impresionante.

Ahora llegaba la tercera fase. Conducción elemental mediante herramientas compatibles con chakra. Kawaki señaló las armas.

-Inventario antes.

Ren suspiró.

-Diez kunais de práctica conductora.

-Sí.

-Veinte shuriken.

-Treinta.

-Treinta.

-Dos juegos de cable.

Mitsuki levantó uno.

-Tres.

Kawaki giró.

-¿De dónde sacaste ese?

Mitsuki sonrió.

-Estaba detrás de la caja.

-Dámelo.

-Todavía no empezamos.

-Precisamente.

Boruto se acercó a Kawaki.

-Pareces un bibliotecario.

-Estas cosas salen de mi dimensión.

-Bibliotecario ninja.

-Boruto.

-Tío bibliotecario ninja.

-Voy a enviarte a ti a la dimensión.

Naruto, desde atrás:

-¡A MI HIJO NO!

Kawaki cerró los ojos.

-Era figurativo.

-Bien.

-¿Por qué estás a veinte metros y escuchas todo?

Naruto sonrió.

-Papá.

Boruto se tapó el rostro.

-Cada día es peor.

II. Las armas modernas

Los diez alumnos de segunda fase practicaban al otro lado del gimnasio. Sellos básicos. Control de chakra. Después con herramientas modernas. Una chica lanzó.

Tac.

Cerca del centro. Sasuke asintió.

-Otra vez.

Lanzó.

Tac.

Más cerca.

-Otra más.

Naruto se acercó.

-Relaja un poco el hombro.

La estudiante lo miró.

-¿Cuánto?

Naruto hizo un gesto.

-Así.

-¿Así cómo?

-Menos...

Movió su propio hombro.

-...hombro.

Silencio. Sasuke cerró los ojos.

-"Menos hombro" no es una instrucción.

-¡PERO SE ENTIENDE!

La alumna movió el hombro.

-¿Así?

Naruto:

-¡ESO!

Sasuke abrió los ojos.

-No puedo creer que funcionara.

Boruto gritó desde el otro lado:

-¡PORQUE PAPÁ ENSEÑA EN IDIOMA CUERPO!

Naruto señaló orgullosamente.

-¡Exacto!

Boruto:

-¡NO ERA UN ELOGIO!

III. Los cinco magníficos profesores que no sabían explicar

Aquello se había convertido en el verdadero desafío del programa.
Naruto sabía hacerlo. Sasuke sabía hacerlo. Boruto sabía hacerlo. Mitsuki sabía hacerlo. Ren sabía hacerlo. Preguntarles cómo era otro asunto. Un alumno se acercó a Sasuke.

-¿Cómo hago para que el chakra llegue al arma sin liberarlo antes?

Sasuke tomó un kunai.

-Así.

El chakra recorrió perfectamente el metal. El chico esperó. Sasuke le devolvió el kunai.

-Ahora tú.

-¿Pero qué hizo?

Sasuke parpadeó.

-Lo que viste.

-Vi que brilló.

-Entonces observaste correctamente.

Boruto se dobló de risa.

-¡TÍO SASUKE!

Sasuke:

-¿Qué?

-¡ESO NO ES ENSEÑAR!

-Le mostré.

-¡MOSTRAR NO ES EXPLICAR!

Naruto se acercó.

-Déjame.

Sasuke sonrió con malicia.

-Adelante.

Naruto tomó el kunai.

-Lo que tienes que hacer es llevar...

Pausa.

-La cosa.

Boruto dejó caer la cabeza. Naruto continuó:

-Desde adentro.

Sasuke:

-Extraordinario.

-¡CÁLLATE!

-Continúa, profesor.

-Llevas la cosa de adentro hacia la mano pero no la sueltas. La haces entrar...

Miró el kunai.

-Aquí.

El alumno:

-¿Por dónde?

Naruto miró a Boruto.

-Hijo.

-No.

-Boruto.

-Quiero verte salir solo.

-¡SOY TU PADRE!

-Y yo estoy fomentando tu independencia pedagógica.

Ren comenzó a reír. Naruto lo señaló.

-¡TÚ EXPLICA!

Ren dejó de reír.

-No.

-¡AHORA!

Ren tomó un shuriken.

-Bueno... tienes que sentir tu elemento y después...

Pausa.

-Convencerlo de quedarse en el arma.

Silencio. Naruto abrió los brazos.

-¡ESO ES PEOR QUE LO MÍO!

Mitsuki intervino:

-No es difícil.

Todos lo miraron. Mitsuki tomó una estrella. El chakra recorrió el metal perfectamente.

-Hacen eso.

Boruto se agarró la cabeza.

-¡SON TODOS SASUKE!

Sasuke parecía orgulloso.

-Finalmente alguien entiende mi método.

IV. La traductora oficial era Boruto

Boruto respiró profundamente.




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