El Legado De Las Almas

Lo que nadie veía desde afuera

Akio Uchiha había tardado tres días en aprender una verdad que ningún noticiero había conseguido transmitirle. Daichi Hyuuga necesitó cuatro. Los veinte alumnos del programa experimental tardaron algunas semanas.

Y era una verdad bastante sencilla,
abrir una academia ninja para miles de personas en aquel momento era imposible. No difícil. No incómodo.
No costoso. Imposible. Porque una cosa era mirar desde afuera a Naruto crear viento, a Sasuke ejecutar una técnica de fuego, a Boruto manejar chakra como si hubiera nacido comprendiendo sus movimientos o a Neji utilizar el Byakugan con una precisión extraordinaria. Otra muy diferente era preguntar:

-¿Cómo?

Y recibir como respuesta:

-Bueno... lo sientes.

O:

-Haces esto.

O:

-Convéncelo.

Akio ya había sufrido las tres. Y empezaba a entender.

I. Veintidós alumnos bastaban para destruir la paciencia de cualquiera

Aquella mañana, el gimnasio estaba dividido en cinco sectores. Los diez alumnos más avanzados practicaban conducción de chakra.
Los otros diez perfeccionaban sellos.

Akio entrenaba el control del Sharingan con Sasuke e Itachi. Daichi practicaba Byakugan con Neji y Hanabi. Boruto recorría todos los sectores traduciendo explicaciones incomprensibles. Naruto intentaba enseñar. Ren intentaba enseñar.
Mitsuki intentaba enseñar. Y Kawaki intentaba que nadie perdiera un arma.

-Falta un kunai.

Silencio absoluto. Kawaki miró a los veintidós.

-Falta.

-Yo devolví el mío -dijo una chica.

-Yo también.

-El mío está ahí.

-El mío también.

Kawaki contó otra vez.

-Falta uno.

Nemea comenzó a caminar discretamente hacia la puerta. Ren giró lentamente.

-Nemea.

El pequeño león siguió caminando.

-Nemea.

¿Sí?

-Abre la boca.

No.

-Abre.

Estoy ocupado.

Kawaki cerró los ojos.

-Tiene mi kunai.

Nemea salió corriendo.

-¡NEMEA!

Veintidós alumnos contemplaron a Ren persiguiendo a una bestia legendaria alrededor del gimnasio.
Daichi miró a Akio.

-Miles.

Akio asintió.

-Quieren que reciban miles.

Naruto pasó corriendo detrás.

-¡NO DEJEN QUE SE LO TRAGUE!

Daichi:

-Definitivamente imposible.

II. Después estaba el pequeño problema de que los profesores tampoco sabían todo

Akio activó el Sharingan.

-Profesor Sasuke, ¿cómo hago para mantenerlo activo sin gastar tanto chakra?

Sasuke:

-Gastando menos.

Akio permaneció inmóvil. Itachi se tapó el rostro. Akio:

-¿Podría desarrollar esa explicación?

-Regula el flujo.

-¿Cómo?

-No envíes más de lo necesario.

Akio miró a Itachi.

-Ayúdeme por favor.

Itachi suspiró.

-Imagina que no necesitas iluminar una habitación con diez lámparas si puedes verla con una.

Akio:

-Eso sí lo entiendo.

Sasuke:

-Eso dije.

Akio:

-¡NO!

Al otro lado:

-Neji -dijo Daichi- ¿cómo enfoco el Byakugan únicamente en un punto distante?

-Enfócalo.

Hanabi cerró los ojos.

-No.

Daichi:

-Por favor, señorita Hanabi.

-Piensa en tu campo visual como muchas puertas. Cierra todas excepto aquella que conduce al punto que quieres observar.

Daichi lo intentó. Funcionó. Miró a Neji.

-¿Por qué usted no dijo eso?

Neji cruzó los brazos.

-Porque yo lo hago.

-¡ESO YA LO SÉ!

Akio gritó desde lejos:

-¡TE ENTIENDO, DAICHI!

Sasuke:

-¡CONCÉNTRATE!

III. Los veinte comprendieron también

Durante el descanso, los veintidós se reunieron. Una de las chicas del programa, la primera que había conseguido dominar viento, estaba agotada.

-Llevamos semanas.

Otro alumno asintió.

-Y somos veinte.

Akio bebió agua.

-Veintidós ahora.

Daichi señaló el gimnasio.

-Y miren cuántos profesores necesitamos.

Contaron. Naruto. Sasuke. Boruto.
Mitsuki. Ren. Neji. Hanabi. Itachi para Sharingan. A veces Mía, Sakura o Ino ayudaban con el control del chakra. Shikamaru supervisaba.
Deidara intervenía cuando nadie se lo pedía. Kawaki proveía materiales imposibles de fabricar en aquel mundo. La chica del viento abrió mucho los ojos.

-¿Y quieren que entren diez mil personas?

Akio soltó una carcajada.

-No tienen idea de lo que están pidiendo.

Uno de los muchachos levantó su botella.

-Yo antes pensaba que deberían abrirlo.

Naruto, que escuchaba, giró.

-¿En serio?

-Sí.

-¿Y ahora?

El chico miró sus manos.

-Ahora llevo nueve días intentando hacer correctamente seis sellos seguidos sin perder el chakra.

Boruto:

-Has mejorado muchísimo.

-Precisamente. Nueve días.

Otro agregó:

-Y ayer casi mando un shuriken al techo.

Kawaki apareció detrás.

-Era uno moderno.

-Sí.

-Por eso sigues teniendo permiso para respirar.

El muchacho palideció. Kawaki sonrió.

-Broma.

Gaara, desde las gradas:

-No sonó como broma.

-Estoy trabajando en eso.

IV. Entonces internet descubrió los ojos

Hasta ese momento se había filtrado que dos adultos estaban aprendiendo ninjutsu. Aquello ya había causado problemas. Pero alguien publicó una fotografía.
Akio. Sharingan activo. Otra. Daichi.
Byakugan. A las 11:03 comenzó la catástrofe.

ADULTO DESPIERTA SHARINGAN DURANTE ENTRENAMIENTO EN KONOHA.

A las 11:07:

OTRO ADULTO DESPIERTA BYAKUGAN.

11:11:

¿LOS DŌJUTSU PUEDEN DESPERTARSE MEDIANTE ENTRENAMIENTO?

11:14:

¿POR QUÉ SOLO UCHIHA Y HYUUGA?

11:18:

CIUDADANOS EXIGEN PRUEBAS PARA DESPERTAR PODERES OCULARES.

11:23:

#QUIEROMISHARINGAN




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