La tercera fase del programa experimental tenía una norma que Kawaki había hecho imprimir en letras enormes:
CONTROL ANTES QUE POTENCIA.
Debajo, Deidara había agregado con marcador:
PERO SI HAY POTENCIA, AVISEN. QUIERO VER.
Itachi había tachado la segunda frase. Deidara la había vuelto a escribir. Shikamaru había colocado encima una hoja:
NO MODIFICAR LOS CARTELES INSTITUCIONALES.
Deidara había añadido debajo:
QUÉ PROBLEMÁTICO.
Shikamaru dejó de intentarlo.
Aquella mañana, los diez alumnos más avanzados entrenaban en el sector central del gimnasio. Los otros diez practicaban sellos básicos en el extremo opuesto.
Akio trabajaba Sharingan con Itachi.
Daichi practicaba Byakugan con Hanabi y Neji.
Gaara estaba sentado en las gradas junto a Kawaki. Deidara había aparecido como "supervisor artístico no solicitado". Todo era normal. Dentro de los estándares absolutamente anormales de la Academia Élite de Konoha.
Hasta que dos de los alumnos de tercera fase hicieron exactamente el mismo sello. Y el suelo desapareció.
I. Tierra
Los dos tenían afinidad primaria con la tierra. Eso ya estaba comprobado. Llevaban semanas trabajando. Podían levantar pequeñas elevaciones. Mover piedras. Compactar tierra. Crear barreras de escasa altura. Nada extraordinario. Nada peligroso bajo supervisión.
-Otra vez -indicó Naruto.
Los dos adolescentes colocaron las manos. Sellos. Concentración.
Chakra. El suelo vibró. Naruto sonrió.
-Bien.
Una pequeña elevación comenzó a aparecer.
-Mantengan...
La tierra se desintegró. Naruto parpadeó.
-...el control.
Arena. Una enorme extensión del suelo acababa de convertirse en arena. Irreversiblemente. Uno de los chicos abrió los ojos.
-Profesor...
El otro:
-Eso no era lo que quería hacer.
Naruto:
-Lo sé.
Sasuke miró el suelo.
-Interesante.
Boruto retrocedió.
-Eso no es tierra.
Naruto:
-Bueno, técnicamente...
Gaara se puso de pie.
-No.
Su tono bastó. Todos lo miraron.
-¿Qué?
Gaara bajó de las gradas.
-No intenten controlarla como tierra.
Los dos adolescentes quedaron inmóviles.
-¿Por qué?
La arena se levantó. Gaara:
-Por eso.
II. Demasiado tarde
Una ola de arena salió disparada.
-¡ABAJO! -gritó Boruto.
Los alumnos se tiraron al suelo. Naruto levantó telequinesis. Pero la arena se fragmentó en miles de partículas. Otra corriente apareció detrás. Los dos chicos intentaron detenerla. Error. Cuanto más intentaban endurecerla como si fuera tierra, más violentamente se dispersaba. Gaara corrió.
-¡NO LA COMPRIMAN!
-¡¿ENTONCES QUÉ HACEMOS?!
-¡DÉJENLA FLUIR!
-¡¿QUÉ?!
Una columna giró. Boruto se colocó delante de los alumnos. Sus manos comenzaron a moverse. Él mismo no sabía qué estaba haciendo.
Sello. Otro. Otro más. Naruto lo vio.
-Boruto...
El rubio colocó los dedos índice y medio cerca de sus labios. Sus ojos celestes se abrieron.
-Suiton...
Sasuke giró violentamente.
-¿Qué?
Boruto pronunció unas palabras que jamás había aprendido conscientemente. Y detrás de él explotó agua. Muchísima. La corriente tomó forma. Cabeza.
Cuello. Mandíbula. Un enorme dragón de agua atravesó el gimnasio.
-¡¿YO HICE ESO?! -gritó Boruto.
El dragón chocó contra la arena. El agua la arrastró. Durante dos segundos, funcionó. Boruto levantó los brazos.
-¡SÍ!
Gaara:
-No celebres.
La arena mojada volvió a levantarse.
Boruto:
-¡¿CÓMO?!
Gaara:
-¡DIJE QUE ES DIFERENTE!
III. Naruto hizo otra cosa que tampoco sabía hacer
La arena salió disparada hacia los estudiantes. Naruto reaccionó. No pensó. Pisó. Sus manos formaron sellos.
-¿Qué estoy haciendo? -preguntó mientras los hacía.
Sasuke:
-¡NO LO SÉ!
-¡TÚ ERES EL NINJA!
-¡TÚ TAMBIÉN!
Naruto terminó el último sello.
Apoyó una mano. El gimnasio tembló. Una pared gigantesca de tierra emergió.
BOOOOM.
La arena impactó. Se detuvo. Silencio. Naruto quedó con la mano sobre el suelo. Miró la pared. Después su mano. Después a Sasuke.
-¿Yo sabía hacer eso?
Sasuke:
-Aparentemente.
-¿Cómo?
-No sé.
-¡¿CÓMO QUE NO SABES?!
Sasuke lo señaló.
-¡TÚ LO HICISTE!
-¡PERO TÚ SABES NINJUTSU!
-¡TÚ TAMBIÉN!
-¡ESTA CONVERSACIÓN NO ESTÁ AYUDANDO!
IV. Gaara tomó el control
-Nadie se mueva.
Gaara caminó hacia la arena. Los dos alumnos estaban pálidos.
-No intenten dominarla.
-Pero se nos escapa.
-Porque están pensando en sólido.
Gaara levantó una mano. Su propia arena comenzó a flotar. Su movimiento era completamente diferente. Suave. Continuo. Casi líquido.
-La arena no se comporta como la roca - Una corriente rodeó su brazo -Está más cerca del agua.
Boruto, empapado:
-¡GRACIAS POR AVISAR DESPUÉS DE QUE CREÉ UN DRAGÓN!
Gaara:
-Funcionó.
-¡DOS SEGUNDOS!
-Dos segundos útiles.
Boruto consideró aquello.
-Acepto.
Gaara cerró lentamente la mano. La arena rebelde comenzó a descender. Los dos adolescentes sintieron cómo la presión desaparecía. Finalmente, quietud.
V. Y entonces apareció Deidara
-¡MARAVILLOSO!
Todos giraron. Deidara estaba fascinado. Itachi:
-No.
-¡DOS USUARIOS DE ARENA!
-No empieces.
Deidara saltó al suelo.
-Yo puedo enseñarles.
Gaara lo miró.
-¿Puedes?
Deidara:
-Por supuesto.
Itachi:
-Explícame cómo.
Deidara abrió la boca. Silencio.
-Bueno...
Gaara esperó.
-La conviertes.
-¿Qué?