El enfrentamiento entre Boruto e Izan debía haber sido privado. Debía. Aquella palabra había perdido prácticamente todo significado dentro de Konoha Élite. Itachi había autorizado el combate bajo condiciones estrictas. Shikamaru había limitado quiénes podían estar presentes. Kakashi había supervisado. Kawaki había controlado hasta el último shuriken. No había periodistas, cámaras externas ni transmisión oficial.
Aun así, doce horas después, internet tenía videos. Muchos.
Demasiados. Y, naturalmente, internet llegó a una conclusión absolutamente razonable. Boruto acababa de enfrentarse a su tío.
I. EL TÍO IZAN
Boruto descubrió el desastre durante el desayuno. Estaba comiendo tranquilamente cuando su teléfono vibró. Miró la pantalla.
Parpadeó. Volvió a mirar.
-No.
Mitsuki, sentado junto a él, levantó la cabeza.
-¿Qué ocurre, mi sol?
Boruto giró lentamente el teléfono.
El video mostraba a Izan lanzando fuego. Boruto respondiendo con agua. Después aparecía el combate cuerpo a cuerpo. Y sobre las imágenes alguien había escrito:
BORUTO VS. SU TÍO PERDIDO: EL COMBATE UZUMAKI QUE NADIE ESPERABA.
Mitsuki permaneció en silencio.
Después sonrió. Boruto lo señaló.
-No.
-No dije nada.
-Lo estás pensando.
-Sí.
-No es mi tío.
Desde otro pupitre:
-Buenos días, sobrino.
Boruto giró violentamente. Izan estaba entrando. Sonriendo.
-¡TÚ TAMPOCO!
Izan se sentó.
-¿Dormiste bien, sobrino?
-Voy a ahogarte.
-Eso sería poco respetuoso con tu tío.
Mitsuki bajó la cabeza sobre la mesa. Sus hombros comenzaron a temblar. Boruto:
-¡NO TE RÍAS!
-Estoy intentando no hacerlo.
-¡ESTÁS FALLANDO!
II. La teoría de los trillizos perdidos
El problema era que el parecido físico había dejado de ser una curiosidad. Después del video, la gente podía comparar movimientos. Gestos. Expresiones.
La forma de sonreír. Incluso ciertas posturas. Y alguien formuló la teoría definitiva.
Naruto y Mía no habían sido gemelos. Habían sido trillizos. El tercero había terminado, por alguna inexplicable razón, dentro de una familia Uchiha-Hyuuga. No había pruebas. Los registros familiares no respaldaban aquello. La edad de Izan coincidía con la de Naruto y Mía, pero eso era prácticamente lo único.
Internet consideró aquello suficiente. Mía leyó el titular.
-No.
Naruto estaba junto a ella.
-¿Qué?
-Ahora somos trillizos.
Naruto:
-¿Quién?
Mía giró el teléfono. Naruto vio una composición fotográfica. Mía.
Naruto. Izan. Debajo:
LOS TRILLIZOS PERDIDOS DE KONOHA.
Naruto abrió la boca. La cerró. Volvió a abrirla.
-Pero...
Izan apareció detrás.
-Hermano.
Naruto saltó.
-¡NO HAGAS ESO!
Izan se echó a reír. Mía lo miró.
Después miró a Naruto. Luego nuevamente a Izan.
-Lo peor es que realmente se parecen demasiado.
Naruto:
-¡NO LO AYUDES!
III. La ciencia de internet
Kakashi encontró un video de cuarenta minutos dedicado exclusivamente a analizar orejas.
Orejas. Entró al despacho de Itachi con el teléfono en la mano.
-Renuncio a la ciencia.
Itachi levantó la vista.
-¿Qué ocurrió?
-Compararon las orejas de Naruto e Izan.
Deidara apareció inmediatamente.
-¿Resultado?
-Deidara.
-Es una pregunta científica.
-Concluyeron que son hermanos porque tienen "una inclinación auricular semejante".
Shikamaru dejó de escribir.
-Eso no significa nada.
-Lo sé.
Deidara tomó el teléfono.
-Espera. Aquí comparan mandíbulas.
Itachi:
-Devuélveselo.
-¡Y narices!
-Deidara.
-¡Y la forma de correr!
Kakashi:
-No soy suficientemente buen biólogo para sobrevivir a internet.
IV. Sasuke empeoró todo accidentalmente
Un periodista consiguió preguntarle:
-¿Considera posible que Izan sea hermano biológico de Naruto?
Sasuke respondió:
-No tengo idea - Debió terminar allí. Pero añadió - Aunque se parecen muchísimo.
Internet tomó solamente la segunda frase. Dos horas después:
SASUKE UCHIHA ADMITE EL EXTRAORDINARIO PARECIDO ENTRE NARUTO E IZAN.
Sasuke miró la pantalla.
-Yo no admití nada.
Ino:
-Dijiste exactamente eso.
-Dije que se parecen.
-Eso es admitir que se parecen.
-Pero no que sean hermanos.
-Internet no llegó a esa parte.
Sasuke dejó el teléfono.
-No vuelvo a hablar con periodistas.
Itachi pasó por detrás.
-Excelente decisión.
V. Boruto consiguió un nuevo apellido
Los memes empeoraron. Boruto Uzumaki Hyuuga Uchiha por asociación. Boruto:
-¿POR QUÉ AHORA YO SOY UCHIHA?
Sasuke levantó una ceja.
-Podría ser peor.
-¡¿CÓMO?!
Deidara:
-Podrían llamarte Boruto Uzumaki Uchiha Hyuuga Namikaze.
Boruto quedó inmóvil.
-No les des ideas.
Demasiado tarde. Deidara estaba mirando el teléfono.
-Ya existe.
Boruto dejó caer la frente contra la mesa. Izan le palmeó la espalda.
-Tranquilo, sobrino.
-Te odio.
-No es cierto.
-Un poco.
La serpiente azul asomó desde Mitsuki.
Yo quiero mucho al tío.
Boruto levantó la cabeza.
-¡TÚ TAMBIÉN!
Izan extendió la mano. La serpiente pasó inmediatamente hacia él.
-Ven con tu tío.
-¡IZAN!
Por primera vez desde que había llegado a Cuarto B, Izan rio hasta que le dolió el estómago. Y eso hizo que todos sonrieran. Porque había otra parte de su vida que no era graciosa en absoluto.
VI. El alumno número trece
Izan ya se sentía parte de Cuarto B.
Eran trece estudiantes. Y, dentro del grupo más amplio de ninjas vinculados directamente con la Academia, su incorporación lo había convertido en el decimosexto caso reconocido.