Kakashi descubrió el problema exactamente treinta y siete horas después de haber aceptado proteger a Itachi sin que Itachi supiera que necesitaba protección.
El problema tenía veinticinco años, vestía de negro y verde, enseñaba Matemática, era vicedirector de la Academia y poseía una capacidad casi sobrenatural para notar cuando alguien estaba comportándose como un completo idiota. Se llamaba Shikamaru. Y estaba empezando a mirar a Kakashi.
No de cualquier manera. Con esa mirada. La mirada que decía:
Sé que estás haciendo algo.
Kakashi tardó menos de dos días en comprender una verdad fundamental. Podían ocultarle un secreto a Itachi. Podían ocultárselo a Deidara. Quizá incluso podían mantenerlo lejos de Sasuke durante algunos días. Pero intentar ocultarle algo a Shikamaru, mientras Kakashi se comportaba como el peor agente encubierto de la historia había sido una idea espectacularmente estúpida.
I. La carpeta
Todo comenzó en el despacho de Itachi. Itachi estaba detrás de su escritorio. Deidara ocupaba un sillón, leyendo trabajos de Literatura. Kakashi bebía café.
Shikamaru revisaba una montaña de solicitudes para ingresar a la futura academia ninja que todavía no existía y que medio planeta insistía en tratar como si existiera.
-Solicitud número mil ochocientos cuarenta y siete -murmuró Shikamaru- Hombre de cincuenta y dos años. Campeón regional de judo. Solicita despertar chakra, aprender fuego y obtener un dragón.
Deidara levantó la cabeza.
-Ambicioso.
-Dice que acepta otro animal si el dragón no está disponible.
-Flexible.
Itachi cerró los ojos.
-Rechazada.
Shikamaru estampó:
RECHAZADA.
- Siguiente. Mujer de treinta y nueve. Cinturón negro de taekwondo. Quiere aprender ninjutsu médico.
Itachi:
-No existe programa para adultos.
-Lo sé.
Deidara:
-Podríamos llamarlo Ninjutsu Ejecutivo.
Itachi:
-No.
-Shinobi Senior.
-No.
-Chakra después de los treinta.
-Deidara.
-Ese tiene mercado.
Kakashi bebió café. Todo perfectamente normal. Hasta que Itachi tomó el teléfono.
-Voy a llamar a mi padre.
Kakashi casi aspiró café.
COF.
Shikamaru levantó los ojos. Itachi marcó.
-Necesito preguntarle si...
¡PAM!
Kakashi dejó caer una carpeta. Silencio.vTodos lo miraron. Kakashi observó la carpeta en el suelo.
-Se cayó.
Shikamaru lo miró. Kakashi recogió la carpeta. Itachi volvió al teléfono.
-Como decía...
Kakashi tomó su taza. Itachi:
-Quiero consultarle si puede pedirle a mi primo...
¡CLANC!
La taza chocó contra el escritorio.
Itachi:
-¿Kakashi?
-Perdón.
Shikamaru dejó lentamente el bolígrafo. Kakashi sonrió.
-Mucho café.
Deidara miró la taza.
-Está vacía.
Kakashi:
-Precisamente.
Shikamaru entrecerró los ojos.
Kakashi sintió un escalofrío. Itachi continuó:
-Decía que quizá mi primo pueda conseguir información sobre...
-¡SHIKAMARU!
Kakashi prácticamente gritó. Shikamaru parpadeó.
-¿Qué?
Kakashi lo miró desesperadamente.
-¿No tenías tú... información?
-¿Sobre qué?
Kakashi se quedó en blanco.
-Sobre...
Itachi esperó. Deidara esperó.
Shikamaru esperó.
-...cosas.
Shikamaru inclinó la cabeza.
-¿Cosas?
-Sí.
-¿Qué cosas?
-Las que estabas investigando.
-Investigo aproximadamente cuarenta cosas.
Kakashi quiso morir.
-La número...
Miró los documentos de Shikamaru.
-...veintitrés.
Shikamaru bajó los ojos.
-La número veintitrés es una solicitud de un señor de sesenta y un años que quiere aprender a caminar sobre el agua para no pagar un crucero.
Deidara levantó la cabeza.
-Visionario.
Itachi se frotó las sienes. Kakashi:
-Esa no.
Shikamaru ya no estaba divertido.
Lo estaba analizando.
-Kakashi.
-¿Sí?
-¿Por qué no quieres que Itachi llame a su familia?
Silencio. Kakashi sonrió.
-¿Quién dijo eso?
Shikamaru lo miró durante seis segundos. Seis segundos larguísimos.
-Nadie.
Volvió a sus papeles.
-Todavía.
Kakashi supo en ese instante que estaban condenados.
II. El problema empeoró
Al día siguiente volvió a ocurrir. Itachi estaba caminando por el pasillo con Kakashi y Shikamaru.
-Mi padre tiene contactos en el Ministerio. Podría preguntarle si...
Kakashi señaló repentinamente por una ventana.
-¡MIRA!
Itachi giró.
-¿Qué?
Kakashi también miró. No había absolutamente nada.
-Un pájaro.
Shikamaru miró por la ventana.
-No hay pájaros.
Kakashi:
-Se fue.
-Rápido.
-Muchísimo.
Itachi:
-¿Qué demonios te pasa últimamente?
-Nada.
Shikamaru lo observó. Kakashi evitó mirarlo. Itachi retomó:
-Como decía, mi padre podría...
Kakashi:
-¿Almorzamos?
Itachi:
-Son las diez y veinte.
-Desayuno tardío.
Shikamaru:
-Kakashi.
-¿Sí?
-Estás sudando.
-Biología.
Itachi frunció el ceño.
-Otra vez estás culpando a Biología.
-Es una ciencia muy intensa.
Shikamaru no dijo nada. Y eso fue peor.
III. El tercer incidente fue directamente humillante
Itachi estaba en su despacho. Kakashi frente a él. Shikamaru en el sofá. Deidara dibujaba explosiones en el margen de un informe oficial.
-Necesito verificar algo con mi primo -dijo Itachi.
Kakashi reaccionó automáticamente.
-No.
Silencio. Itachi levantó lentamente la cabeza. Kakashi comprendió lo que acababa de hacer. Shikamaru también. Deidara dejó de dibujar.
-¿No?
Kakashi:
-Dije... no sé.
Shikamaru: