El Legado De Las Almas

El día en que Deidara dejó de ser una broma

Gaara fue el primero en comprenderlo. Y, curiosamente, no lo hizo observando a Deidara. Lo comprendió mirando a Mitsuki.

Boruto estaba sentado en una de las mesas del gimnasio, discutiendo con Naruto acerca de quién había hecho desaparecer una hamburguesa que Boruto había dejado cuidadosamente envuelta dentro de su mochila.

-¡Era mía!

-¡Yo no fui!

-Papá.

-¡NO TODO LO QUE DESAPARECE ES CULPA MÍA!

Kurama, sentado sobre una colchoneta, tenía una expresión sospechosamente satisfecha. Boruto giró lentamente.

-Kurama.

No tengo declaraciones.

-¡ERA DOBLE!

Naruto señaló al zorro.

-¡LO SABÍA!

Mientras aquello ocurría, Mitsuki permanecía apoyado contra la pared. Sonreía. Tranquilo. Divertido.
Parecía el muchacho de catorce años que todos conocían. Hasta que uno de los veinte aprendices, sin ninguna mala intención, pasó demasiado rápido junto a Boruto y casi lo golpeó con un bastón de entrenamiento.

Mitsuki cambió. Fue apenas un segundo. Los ojos dorados se endurecieron. La sonrisa desapareció. Su postura cambió.
La serpiente azul levantó simultáneamente la cabeza. El alumno ni siquiera llegó a rozar a Boruto. Siguió caminando. Mitsuki volvió a relajarse.

-Ten cuidado -dijo simplemente.

El muchacho se disculpó. Boruto ni siquiera pareció darle importancia.
Gaara sí. Miró a Mitsuki. Después, lentamente, miró hacia el otro extremo del gimnasio. Deidara estaba hablando con Itachi. El rubio reía. Movía exageradamente las manos.

-¡Te digo que "Ninjutsu Ejecutivo Premium" tiene futuro!

-No.

-¡Ni siquiera escuchaste el programa!

-No.

-Módulo uno: cómo lanzar un kunai sin romperte la espalda después de los cuarenta.

-Deidara.

-Módulo dos: chakra y dolor lumbar.

Itachi se tapó los ojos.

-¿Por qué te amo?

Deidara sonrió radiantemente.

-Porque soy irresistible.

Gaara se quedó mirándolo. Kawaki apareció junto a él.

-¿Qué?

Gaara no apartó los ojos.

-Tenemos otro problema.

Kawaki miró inmediatamente alrededor.

-¿Cuál?

-Deidara.

-Ese siempre es un problema.

-No.

Gaara señaló discretamente hacia Mitsuki. Después hacia Deidara.
Kawaki tardó unos segundos. Y entonces lo vio. Deidara se inclinó sobre Itachi y le acomodó distraídamente el cuello de la camisa mientras seguía hablando.

Itachi ni siquiera reaccionó. Era un gesto automático. Íntimo. Natural.
De años de confianza. Gaara murmuró:

-Itachi es para Deidara lo que Boruto es para Mitsuki.

Kawaki quedó callado. Miró otra vez.
Y comprendió.

-Mierda.

I. El error que habían cometido

La reunión secreta aquella tarde comenzó con Kawaki diciendo:

-Tenemos que contarle a Deidara.

El silencio fue impresionante. Naruto dejó de comer. Mía levantó la cabeza. Sakura parpadeó. Boruto abrió la boca. Kakashi casi derramó el café. Shikamaru directamente dijo:

-No.

Kawaki lo miró.

-Sí.

-No.

-Sí.

-Es Deidara.

-Sé quién es.

Shikamaru señaló hacia alguna parte.

-¿El mismo Deidara que intentó llamar "Chakra Premium" al programa experimental?

-Sí.

-¿El que propuso vender camisetas que dijeran "Sobreviví a una clase de Sasuke"?

Sasuke no estaba presente. Afortunadamente.

-Sí.

-¿El que quiso ponerle "perejil shinobi" a una planta medicinal?

-Ese.

Kakashi intervino:

-Apoyo a Shikamaru.

Gaara habló:

-Se equivocan - Todos lo miraron. Gaara permaneció tranquilo -Ustedes están pensando en el Deidara que conocen cuando Itachi está bien.

Pausa.

-Yo estoy pensando en el que aparece cuando Itachi corre peligro.

El silencio cambió. Mitsuki levantó lentamente los ojos. Gaara lo miró.

-Tú lo entiendes.

Mitsuki no necesitó preguntar.

-Sí.

Boruto miró a su novio. Mitsuki habló:

-Si alguien amenaza realmente a Itachi, Deidara deja de ser Deidara.

Gaara negó.

-No.

-¿No?

-Se convierte en el otro Deidara.

Kawaki apoyó ambas manos sobre la mesa.

-Exactamente.

II. El paralelismo

Gaara explicó lo que había visto.

-Mitsuki puede reír. Puede bromear. Puede parecer tranquilo. Pero basta con que Boruto esté verdaderamente amenazado...

Boruto miró a Mitsuki..Mitsuki ni siquiera intentó negarlo.

-...y desaparece todo lo demás.

Kawaki terminó:

-Deidara funciona igual con Itachi.

Kakashi se quedó pensando.
Shikamaru también. Mía murmuró:

-Entonces dejarlo fuera podría ser peor.

-Mucho peor -respondió Gaara- Porque cuando Itachi descubra la verdad, ¿quién creen que va a ser la primera persona a la que acudirá emocionalmente?

Todos:

-Deidara.

Naruto abrió los ojos.

-Y Deidara descubriría que todos lo sabíamos.

Sakura hizo una mueca.

-Eso sería horrible.

Kakashi:

-Para nosotros.

Shikamaru:

-Especialmente para nosotros.

Kawaki miró a ambos.

-Además ustedes son pésimos evitando que Itachi hable con su familia.

Kakashi se ofendió.

-Estamos mejorando.

-Gritaron "no" simultáneamente cuando tomó el teléfono.

-Fue un accidente.

Shikamaru:

-No nos enorgullece.

Boruto:

-¿Qué tan mal puede hacerlo Deidara?

Kawaki miró a Gaara. Gaara se encogió de hombros.

-Averigüémoslo.

III. Cuando Deidara entró

Deidara llegó sonriendo.

-Bueno, ¿qué secta es esta?

Nadie respondió. Deidara contó.
Naruto. Mía. Boruto. Mitsuki.
Sakura. Kawaki. Gaara. Kakashi.
Shikamaru. Kurama. Yoru. La serpiente. Su sonrisa disminuyó.

-Ah.

Shikamaru:

-Siéntate.

-¿Por qué?

-Siéntate.

Deidara miró a Kakashi.




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