El Legado De Las Almas

La muralla

Cuando terminaron de reunir las pruebas, nadie celebró. No hubo gritos. No hubo abrazos. Ni siquiera Deidara hizo un comentario.

Durante semanas habían trabajado para llegar exactamente a ese momento y, sin embargo, cuando Shikamaru colocó sobre la mesa la última carpeta, lo único que se instaló en la habitación fue un silencio opresivo. Kawaki estaba frente a tres computadoras.

Gaara permanecía a su derecha.
Naruto y Mía se encontraban juntos. Boruto tenía a la pequeña serpiente azul alrededor del cuello. Mitsuki estaba junto a él. Sakura sostenía la mano de Naruto. Kakashi permanecía contra una pared. Deidara estaba sentado.
Extrañamente quieto. Y Shikamaru contemplaba el resultado de todo aquello. Ya no tenían sospechas.
Tenían una historia completa. Una historia monstruosa.

-Está -dijo finalmente Kawaki.

Shikamaru no respondió.

-Todo -añadió Gaara.

Entonces Shikamaru abrió la primera carpeta.

-No. Todo no.

Kawaki levantó los ojos.

-¿Qué falta?

Shikamaru miró a todos.

-Una muralla.

I. Las pruebas

Habían reconstruido la trayectoria del líder de Eclipse desde mucho antes de WhiteSun. Documentos.
Registros financieros. Conversaciones. Transferencias.
Archivos eliminados recuperados.
Propiedades utilizadas mediante sociedades interpuestas

Extorsiones. Amenazas. Pagos.
Contactos políticos. Movimientos de Eclipse. La creación progresiva de WhiteSun como herramienta de propaganda y captación. Después venía Minato. Y aquella parte seguía siendo insoportable. Las pruebas que el Cuarto Hokage había reunido dieciséis años atrás habían sobrevivido fragmentadas en distintos archivos.

Minato había descubierto parte de la estructura. Había seguido el dinero. Había identificado conexiones. Había comprendido que alguien cercano a uno de los círculos aristocráticos más poderosos de Konoha estaba construyendo algo clandestino. Y había decidido denunciarlo. Nunca llegó a hacerlo. Ahora tenían también la evidencia de por qué.

Mía ya no podía leer esa sección. No necesitaba hacerlo. Después venía Kawaki. Akira. Sus padres. Los asesinatos. Las órdenes. Las conexiones. Kawaki tampoco necesitaba volver a leerlas. Y luego,
los Uchiha. Aquella era posiblemente la sección más delicada. Porque allí no aparecía una familia conspirando. Aparecía una familia siendo utilizada. El líder del clan confiando en su mano derecha.

Sasuke hablando con familiares porque eran su familia. Itachi buscando apoyo durante crisis que amenazaban a sus alumnos. Y el mismo hombre recogiendo cuidadosamente cada fragmento útil. Seleccionándolo. Filtrándolo.
Transformándolo en ventaja para Eclipse. Había registros suficientes para demostrar cuándo Itachi conocía determinada información y cuándo el enemigo actuaba con ella.
La cronología era devastadora.
Porque mostraba algo irrefutable:

Itachi no colaboraba con Eclipse.

Eclipse se alimentaba de la confianza de Itachi. Lo mismo ocurría con Sasuke. Y con su padre.
Finalmente aparecía el proyecto de aquella nueva sociedad. Clasificaciones de personas según dones. Control. Utilidad. Obediencia.
Eliminación de opositores. Sometimiento de quienes poseyeran capacidades extraordinarias. Privación de derechos para quienes no encajaran en la estructura diseñada.

Una sociedad autoritaria construida bajo la excusa del orden. Boruto cerró aquella carpeta con repugnancia.

-Está enfermo.

Mitsuki no dijo nada. Sus ojos dorados bastaron.

II. El verdadero problema

Shikamaru colocó tres nombres sobre la mesa. Nara. Hyuuga. Y el apellido de la poderosa familia aristocrática a la que pertenecían Ren e Izan.

-Nara ya está -dijo Naruto.

Shikamaru asintió.

- Mi clan respaldará una investigación documentada. Pero no alcanza.

Neji todavía no sabía nada. Hanabi tampoco. Ren tampoco. Izan tampoco. Daichi tampoco. Y mucho menos sus familias. Shikamaru señaló los otros dos nombres.

-Necesitamos a estos dos.

Kakashi comprendió inmediatamente.

-Los tres clanes actuando juntos.

-Exactamente.

Deidara miró los documentos.

-Antes de contarle a Itachi.

Shikamaru asintió. Aquello le dolía a Deidara. Se notó. Pero no protestó.

-Cuando Itachi se entere -continuó Shikamaru- dejará de pensar como director durante un rato.

Deidara murmuró:

-Y como estratega.

-Sí.

-Va a pensar como alguien traicionado por su propia familia.

Kakashi corrigió suavemente:

-Por un miembro de su familia.

Deidara asintió.

-Sí.

Shikamaru continuó:

-Su padre puede reaccionar movilizando inmediatamente al clan. Sasuke puede querer encontrar personalmente a su primo. Itachi puede intentar asumir responsabilidades que no le corresponden.

Naruto:

-Y no podemos permitir ninguna de las tres cosas.

-Por eso -dijo Shikamaru- cuando reciban la verdad, la estructura de protección ya tiene que existir.

Mía entendió.

-No preguntarles después si quieren ayuda.

-Exactamente.

Gaara añadió:

-Que la ayuda ya esté esperando.

Kawaki miró los tres nombres.

-Nara. Hyuuga. Y la familia de Ren.

Shikamaru asintió.

-Si los tres respaldan públicamente la evidencia cuando llegue el momento, será muchísimo más difícil transformar esto en "los Uchiha estaban detrás de Eclipse".

Boruto terminó:

-Porque los otros clanes más influyentes estarán diciendo que las pruebas demuestran exactamente lo contrario.

-Sí.

Deidara levantó los ojos. La expresión sombría apareció un instante.

-Entonces construyamos la pared antes de detonar la bomba.

III. Neji supo que algo era terrible cuando vio a Naruto

Los convocaron aquella misma noche. Neji..Hanabi. Ren. Izan. Daichi. La reunión fue breve al principio. Nadie entendía por qué estaban allí. Ren se sentó junto a Hanabi. Izan permaneció cerca de él.
Daichi estaba enfrente de Neji.




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