La decisión de contarle primero a Sasuke no fue sencilla. Durante casi una hora discutieron quién debía saber antes, en qué orden y, sobre todo, quién debía estar presente cuando la verdad finalmente golpeara a los Uchiha. Itachi era el centro institucional de aquella tormenta. Su padre era el líder del clan y el hombre que había tenido al enemigo a su lado durante años.
Pero Sasuke...
Sasuke era diferente. Sasuke reaccionaba desde el corazón mucho más de lo que estaba dispuesto a reconocer. Y todos sabían qué podía ocurrir si aquella verdad lo alcanzaba sin preparación.
Ino lo resumió sin saber todavía de qué estaban hablando. Sasuke amaba ferozmente. Y cuando amaba, protegía con la misma intensidad. Por eso primero necesitaban preparar a quienes tendrían que sostenerlo.
I. Ino y Akio
La reunión se realizó en una de las salas privadas de entrenamiento de la Academia. Cuando Ino llegó encontró allí a Mía, Sakura, Hanabi, Kawaki y Gaara. Akio ya estaba esperando. Ino cerró la puerta detrás de ella.
-¿Dónde está Sasuke?
Sakura respondió:
-No sabe que estamos aquí.
Aquello bastó para que la expresión de Ino cambiara.
-¿Qué ocurre?
Akio también se puso serio.
-Eso mismo pregunté yo.
Kawaki estaba frente a una computadora. Gaara permanecía junto a él. Hanabi había cerrado las cortinas. Mía estaba extrañamente pálida. Ino la observó. Después miró a Sakura.
-¿Naruto está bien?
-Sí.
-¿Boruto?
-Sí.
-¿Sasuke?
Sakura tardó demasiado en responder.
-Físicamente, sí.
Ino dio un paso hacia ella.
-Sakura.
Mía intervino.
-Necesitamos que ustedes dos sepan algo antes que Sasuke.
Akio frunció el ceño.
-¿Por qué nosotros?
Gaara respondió:
-Porque cuando él se entere, probablemente va a necesitar que lo sostengan.
Silencio. Ino palideció.
-¿Qué demonios encontraron?
Kawaki abrió el primer archivo.
-Al líder de Eclipse.
II. El nombre
Akio se acercó inmediatamente.
-¿Lo encontraron?
-Su identidad -aclaró Kawaki- No su ubicación.
-¿Quién?
Kawaki miró a Mía. Mía pronunció el nombre. Akio quedó completamente inmóvil. Ino no reaccionó durante un segundo.
Después miró a Sakura.
-¿Qué?
Sakura tenía lágrimas en los ojos.
-Es él.
-No.
-Sí.
-¿El primo de Sasuke?
-Sí.
Ino retrocedió.
-No.
Kawaki giró la computadora.
-Mira.
Ino negó.
-No, espera.
Se llevó una mano a la frente.
-¿Sasuke sabe?
-No.
-¿Itachi?
-Tampoco.
-¿Su padre?
-No.
Ino quedó horrorizada.
-¿NINGUNO?
Hanabi:
-Ninguno.
Akio se acercó lentamente a la pantalla. Él también era Uchiha. No pertenecía al núcleo de aquella familia, pero conocía el peso del apellido. Conocía las jerarquías.
Conocía la posición de aquel hombre.
-Era la mano derecha del líder.
Kawaki:
-Sí.
Akio negó.
-No puede ser.
Gaara respondió:
-Lee.
III. Akio dejó de negar
Leyó durante veinte minutos. No habló. El Sharingan apareció sin que pareciera notarlo. Sakura lo vio.
-Akio.
Él continuó leyendo.
-Akio.
Nada. Hanabi se acercó.
-Tus ojos.
Él parpadeó. El Sharingan desapareció.
-Perdón.
Volvió a la pantalla. Ino se sentó.
Mía le entregó otra carpeta.
-Esto demuestra las filtraciones.
Ino leyó. Primero lentamente.
Después cada vez más rápido.
-Esta información...
-Salió de conversaciones familiares -dijo Sakura.
-¿Sasuke le contó esto?
-A miembros de su familia. No necesariamente directamente a él.
-Y llegó hasta él.
-Sí.
Ino pasó otra página.
-Aquí Itachi...
-Pidió ayuda.
-Y él...
Ino cerró los ojos.
-Dios mío.
Sakura se sentó a su lado.
-Los manipuló.
Ino volvió a leer.
-Sasuke no sabía nada.
-Nada.
-Itachi tampoco.
-Nada.
-¿Y su padre?
Kawaki respondió:
-Confiaba completamente en él.
Ino dejó la carpeta.
-Entonces los tres son víctimas.
-Sí.
Ino levantó los ojos. Había furia en ellos.
-Quiero que eso quede clarísimo cuando esto salga.
Gaara:
-Por eso estás aquí.
IV. Minato, Akira y los demás
Cuando llegaron a la sección de Minato, Ino miró a Mía.
-¿También él?
Mía asintió. No lloró. Ya había llorado suficiente.
-Papá lo descubrió.
Ino se cubrió la boca. Mía continuó:
-Reunió pruebas. Iba a denunciarlo.
-Y...
-Lo mató antes.
Ino se levantó y abrazó a Mía. No preguntó nada más. Akio bajó la mirada. Después llegó Akira. Los padres de Kawaki. Akio miró al muchacho.
-¿Ese hombre destruyó tu familia?
Kawaki sostuvo su mirada.
-Sí.
-Y ahora estás intentando proteger a la familia Uchiha de caer con él.
-Porque ellos no mataron a nadie.
Akio quedó callado. Kawaki añadió:
-El apellido no es evidencia.
Aquella frase golpeó especialmente a Akio. Asintió.
-Gracias.
Kawaki frunció el ceño.
-No tienes que agradecerme.
-Sí.
Akio miró las pruebas.
-Como Uchiha, sí.
V. Ino entendió por qué estaba allí
Finalmente llegaron al plan de Eclipse. La nueva sociedad. Los dones convertidos en categorías de utilidad. La obediencia como requisito. La eliminación o sometimiento de quienes se opusieran. Ino sintió repugnancia.
Ella, precisamente ella, que podía entrar en mentes e implantar ideas, comprendía mejor que muchos lo monstruoso de convertir la voluntad de una persona en algo prescindible.
-No.
Cerró la carpeta.
-No pienso permitir que Sasuke cargue con esto.