Durante tres segundos nadie supo qué había ocurrido dentro de la barrera. La transmisión se había convertido en una masa blanca. Los drones seguían flotando sobre Konoha Élite, pero sus cámaras solo habían captado el destello, el estruendo y la vibración brutal del escudo creado por el Jōgan.
Naruto tenía ambas manos apoyadas contra aquella superficie invisible.
-Boruto...
Mitsuki estaba junto a él. Gaara, a pocos pasos. Sasuke tenía el Sharingan activado. Itachi también.
Mía mantenía los puños cerrados.
Kawaki ni siquiera respiraba.
Entonces el resplandor desapareció.
Y todos lo vieron. Boruto seguía en pie..Izan también..Las dos bestias legendarias permanecían detrás de ellos. El enemigo no. Estaba de rodillas. Respiraba. Vivo. Pero completamente derrotado.
Una estructura de Arena de Hierro aprisionaba sus brazos, piernas y torso. Había recibido heridas suficientes para impedirle continuar luchando, aunque ninguna parecía mortal..Lo verdaderamente importante estaba en sus ojos..El Sharingan había desaparecido.
Intentó activarlo. Nada. Volvió a intentarlo. Nada. Boruto lo observó.
-No puedes usarlo.
El hombre levantó la mirada.
-¿Qué... me hicieron?
Izan respiraba con dificultad. Su voz salió extrañamente doble..La de él. Y otra mucho más antigua.
-Lo necesario para que no vuelvas a entrar en la mente de nadie.
El enemigo palideció. Intentó proyectar una orden mental..Nada ocurrió. Otra. Nada..Gaara lo sintió desde afuera.
-No tiene acceso.
Ino giró hacia él.
-¿A las mentes?
-A ninguna.
El hombre comprendió entonces la magnitud de su derrota. Por primera vez, estaba atrapado dentro de su propio cuerpo sin capacidad para invadir el de otro.
Boruto avanzó.
-Se terminó.
El enemigo escupió sangre a un lado.
-Entonces termínalo.
Silencio.
-Mátame.
Boruto no se movió. Izan tampoco.
-Vamos -provocó el hombre- Eso querían hacer.
Boruto miró a Izan. Izan sostuvo su mirada. Y en aquellos dos adolescentes volvieron a encontrarse durante un instante dos personas que habían vivido hacía más de mil años. Shinki. Y Boruto. Ambos comprendieron lo mismo.
No.
I. La decisión
Izan se acercó. La Arena de Hierro arrastró al enemigo hasta dejarlo completamente inmovilizado.
-No voy a matarte.
El hombre sonrió con desprecio.
-Cobarde.
Shinki sonrió desde los ojos de Izan.
-No.
Boruto se colocó a su lado. El Jōgan seguía encendido.
-No confundas nuevamente elegir no hacer algo con no ser capaz de hacerlo.
Afuera, Naruto cerró los ojos. Aquella frase le produjo un orgullo doloroso. Boruto señaló hacia la barrera. Hacia Itachi.
-Nosotros no somos quienes debemos decidir qué hacer contigo.
Itachi frunció el ceño. Entonces Izan habló.
-Si existe alguien aquí con derecho emocional a decidir si perdona, odia o desea tu muerte...
Su mirada buscó al director.
-...es Itachi Uchiha.
Silencio. Itachi quedó inmóvil. Sasuke giró violentamente hacia su hermano..Izan continuó.
-Es el heredero del clan que utilizaste - El enemigo perdió la sonrisa - Manipulaste a su padre.
Otro paso.
-Utilizaste la confianza de Itachi para conseguir información.
Otro.
-Pusiste a su familia en peligro.
La voz de Shinki se hizo más evidente.
-Convertiste su amor por los Uchiha en una herramienta contra ellos.
Boruto añadió:
-Y es el hermano mayor de Sasuke.
Sasuke abrió mucho los ojos.
-Él cargó con la culpa de algo que hiciste tú -continuó Boruto- Llegó a creer que había destruido a su propia familia por confiar en ti.
Deidara miró inmediatamente a Itachi. El director no se movía.
-Así que no - dijo Boruto - No vamos a darte lo que quieres.
El enemigo frunció el ceño.
-¿Qué quiero?
Izan respondió:
-Convertirnos en asesinos antes de caer.
Boruto señaló a Itachi.
-Tu historia con nosotros termina aquí.
Después miró al enemigo directamente.
-Lo que ocurra contigo a partir de ahora le corresponde a la justicia. Y lo que Itachi sienta que necesita de ti como víctima y heredero de su familia le pertenece únicamente a él. No a nosotros.
Itachi bajó lentamente la mirada.
Deidara tomó su mano.
II. Sasuke
Sasuke estaba temblando. Ino lo notó.
-Sasuke.
-Dijeron hermano mayor.
Ino apretó su mano.
-Sí.
Sasuke miró a Itachi. Recordó el día en que su hermano había descubierto la verdad. La incredulidad. La culpa. El odio dirigido contra sí mismo..El intento de renunciar a Konoha Élite. La necesidad absurda de entregarse por crímenes que jamás había cometido.
Y ahora dos adolescentes acababan de decir ante todo el país que el principal herido de aquella traición había sido Itachi. No el culpable. La víctima. Sasuke caminó hasta su hermano.
-No les hagas caso en una cosa.
Itachi lo miró.
-¿Cuál?
-No eres el único que sufrió.
Itachi tragó saliva..Sasuke sostuvo su mirada.
-Nos destruyó a los dos.
Itachi cerró los ojos.
-Lo sé.
Sasuke añadió:
-Pero tú eres mi hermano mayor.
Una pausa.
-Y no permitiré que vuelvas a creer ni por un segundo que lo que él hizo fue culpa tuya.
Deidara apartó discretamente la mirada. Itachi apretó la mano de Sasuke. No dijo nada. No podía.
III. Kawaki
Kawaki reaccionó peor. Porque para él aquella discusión tenía otro nombre. Akira. Sus padres. El Proyecto Akira. Su familia asesinada. Aquel hombre no solamente había destruido a los Uchiha. También había destruido la suya. Y durante mucho tiempo Kawaki había pensado:
El líder es mío.
Lo había dicho. Lo había sentido. Lo había querido. Ahora miraba al hombre arrodillado. Vivo. Indefenso.
Sin Sharingan funcional. Sin control mental. Kawaki podría haberlo matado. Y lo sabía. Yoru apareció a su lado.