El legado de las sombras

Capítulo 3 : la purga

Capítulo 3: La Purga

La noticia de la caída del empresario en el puerto corrió como la pólvora por los círculos financieros de São Paulo. Al día siguiente, la ciudad estaba en un silencio sepulcral. Los que antes nos miraban con lástima o condescendencia, ahora nos miraban con un terror reverencial. Habíamos dejado claro que cualquier intento de sabotaje sería respondido con una aniquilación total.

Dante y yo estábamos en el balcón de la mansión, observando las luces de la ciudad que empezaban a pertenecer a nosotros. El aire era frío, pero la adrenalina me mantenía encendida.

—El primer obstáculo ha sido eliminado —dijo Dante, rompiendo el silencio. Su voz era grave, calmada, pero cargada de esa autoridad que siempre lograba erizarme la piel—. Pero esto solo atrae a los peces más grandes. Vargos y los otros no tardarán en reaccionar.

Me apoyé contra el barandal, sintiendo el peso del anillo familiar en mi dedo. —Que vengan. Estamos listos para todo. Nuestra historia no se escribe con tinta, Dante, se escribe con el legado que dejaremos sobre los restos de quienes intentaron detenernos.

Dante se giró hacia mí. Sus ojos oscuros, casi negros, se clavaron en los míos con una intensidad que traspasaba cualquier barrera.

—No saben con quién se han metido, Andrielys. Creen que somos el pasado, pero somos el futuro.

Esa noche, mientras el mundo dormía, nosotros empezamos a trazar el mapa de lo que sería nuestro imperio. No buscábamos solo dinero; buscábamos control absoluto sobre cada calle, cada puerto y cada decisión que se tomara en esta ciudad. Cada movimiento que hacíamos era una pieza más en un rompecabezas letal que solo nosotros podíamos resolver.

La purga no había hecho más que empezar. Y yo estaba lista para ver caer a cada uno de los que dudaron de nosotros.




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