El Llamado de la Sangre | Editado

CAPITULO 17

La buena noticia es que…había comenzado a usar mis poderes con regularidad, me di cuenta que cuando sentía mucha ira o miedo florecían con facilidad, así que la mayor parte de mis semanas me la había pasado molesta, irritada y con ganas de matar a alguien.

¿Era lo ideal?

No, pero me había funcionado.

La mala noticia es que Luke y yo nos habíamos alejado bastante, no hablábamos mucho y trataba de no determinarlo demasiado, todo lo que me habían contado de su especie me taladraba la cabeza cada vez que lo veía.

Aunque…

Pensándolo bien…

Luke no tiene nada de violento…

Jamás me ha atacado ni tiene problemas para controlar su ira y su transformación…

Pero qué voy a saber yo.

La otra buena noticia es que estaba cerca mi cumpleaños, pronto cumpliría 17 años.

La mala noticia es que con eso venía la ceremonia de paso de nivel y yo seguía sin saber que tipo de bruja era o cuál era mi poder.

Pero eso va de la mano con la primera buena noticia que, como ahora usaba más mi poder, podría saberlo más rápido.

Peeeeero.

La otra mala noticia es que comenzaron a aparecer animales muertos por el bosque.

Una vez viendo clase un ave se estrelló contra el vidrio y… se murió, todos gritaron, excepto Luke y yo, ambos habíamos intercambiado miradas y nos dijimos más con eso que cualquier otra cosa.

Algo estaba pasando en la naturaleza. Después de eso Luke me dijo que sentía el ambiente extraño, mucho más pesado que antes, solo asentí y me fuí, pero me sentía igual.

Como si una bruma espesa estuviera cubriendo el pueblo, todo se sentía pesado, casi ahogado, era extraño.

Y no tenia a Michel para preguntarle porque el idiota no aparecia.

Por otro lado, seguía igual o más cercana a Samuel, creí que me trataría diferente por lo que pasó en casa y él solo me dijo.

‘’Lo que pase entre tu hermana y yo no tiene que afectarte, son cosas de adultos, tú no hiciste nada malo, igualmente me disculpo si has sentido que me he sobrepasado contigo y he tomado más confianza de la que debería’’

Debo admitir que esa semana era en la que estaba llorando a moco suelto por todo, con lo que descubrí de Luke más que me había llegado el periodo… no fue muy bonito. Así que solo lo vi y comencé a llorar, él me abrazó, fue un abrazo bastante reconfortante, como el de un hermano mayor o un padre…

Aunque mis padres jamás me habían abrazado de esa forma así que no tengo con qué compararlo.

El caso es que me alivió de sobremanera.

Estaba mejor, dentro de lo que cabe.

Ahora estábamos camino al aquelarre para una reunión que tenían mis padres con el consejo, el segundo al mando del aquelarre estaba exigiendo muchas reuniones, ha estado muy nervioso últimamente.

Así que vamos en camino al aquelarre que está casi en las afueras del pueblo.

Iba en el auto con mis padres, Nath se había quedado en casa durmiendo, así que todo el camino hasta allá fue silencioso, salvo por la música de mis audífonos.

Pronto, una gran casa de dos pisos victoriana se alzó ante nosotros, rodeada de un jardín frondoso cultivado y cuidado por las brujas verdes y de los elementos.

Habían varias brujas jóvenes practicando afuera, otros solo estaban hablando, y habían unos cuantos niños corriendo.

En cuanto mis padres detuvieron el auto y salieron de él varios del aquelarre se inclinaron ante ellos. Nuestra familia era una de las más respetadas por el aquelarre, vaya a saber Dios porque, nunca me han contado la historia.

También son contadas las veces que he pisado este lugar, solo estoy aquí en mi cumpleaños y ya, dicen que no puedo venir hasta que me consideren una verdadera bruja y sea capaz de pisar templos sagrados como los aquelarre.

Me bajo del auto y camino detrás de ellos por la entrada de piedras hasta llegar a la casa.

Nos reciben varios miembros del consejo incluido Jhon, el segundo al mando. En cuanto vió a mis padres su mirada se iluminó de alivio.

—Me alegra que llegaran, esto es un caos, Michael no me contesta desde ayer y estoy empezando a preocuparme por su…

Desvió su mirada a detrás del hombro de mi padre y cortó su discurso de golpe.

—Oh, Oriana, no sabía que habías venido, hace mucho que no te veía —me sonrió amablemente.

—Si… ¿Michael está bien? ¿Le pasó algo?

—Nada del otro mundo, solo es Michael siendo Michael.

Papá y Jhon se alejaron, mamá solo se volteó y me dijo: “no me des problemas”, y desaparecieron.

Inflé mis mejillas de aire y me dispuse a caminar por el lugar hasta llegar a la enorme y sagrada biblioteca.

Había libros mucho más antiguos que este lugar, algunos eran de dominio público y a otros sólo podían acceder los de mayor rango.

Diarios, grimorios, libros de historia y demás.

Subí las escaleras y busqué la sección de demonios, ahí estaba todo lo relacionado con vampiros, hombres lobo, quimeras, druidas y banshee.

No eran demonios… bueno, no los había conocido, pero para este aquelarre todo lo que proviniera de magia oscura era considerado demonio o antinatural.

Ya era antinatural que pudieras hacer crecer una planta con tu mente, pero quién soy yo para reclamarles algo, solo soy una chica que no llega completamente a bruja.

Incluso siento que tuve suerte, no todos necesariamente nacen con el don de brujas, algunos son simplemente humanos, y si naces como humano cuando tu familia es mágica, es como ser la oveja negra, te tratan como si fueras horrible.

Sea lo que seas, te tratarán horrible. Ley de vida.

Tomé varios libros y comencé a investigar y leer.

Sinceramente jamás me he puesto a investigar sobre nuestro mundo, confío plenamente en lo que me dicen mis padres, y aunque Nathalie siempre me dice que no me quede solo con lo que me dicen y que vea más allá, jamás lo hago…

Pero las cosas cambian.

Leo sobre la transformación, que algunos nacen con el gen lobuno y otros son convertidos. Hay tres formas de convertirse:




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