ADQUISICIÓN DE ACTIVOS INMOBILIARIOS
HANNAH
El olor a café recalentado en cafetera de filtro y a humedad vieja era lo único que le daba sentido a los treinta metros cuadrados de mi departamento en el norte de Boston, tras mi huida cinematográfica del piso veinticinco de D'Santoro Enterprises, me había encerrado en mi trinchera humana con el cerrojo echado, tres mantas de lana barata y la firme resolución de no volver a mirar una pantalla que tuviera el apellido del lobo impreso en los créditos. Había dormido doce horas seguidas, un sueño pesado y libre de sueros volcánicos, intentando convencer a mi propio sistema nervioso de que el camión sin frenos había recuperado sus aduanas normales.
A las siete y media de la mañana, vestida con unos pantalones de franela viejos, una sudadera tres tallas más grande que decía Harvard Economics y mis botas de gamuza vieja tomé mi bolso dispuesta a ir al súper a comprar mis víveres. Era hora de volver al mundo real, mi itinerario era el supermercado para luego dedicarme a buscar una consultora mediana que no estuviera en la lista negra de Franco y empezar a facturar para pagar la luz.
Abrí la puerta de madera astillada lista para enfrentar el pasillo gris del edificio.
Pero el puente cerebro-boca se me congeló en el primer microsegundo. El aire del distribuidor del cuarto piso no olía a la fritura de la vecina ni al desinfectante barato del conserje. Olía a madera de cedro, a cuero italiano de tres mil dólares y a una tormenta eléctrica tan densa, caliente y territorial que el pasillo entero parecía haber sufrido una alteración en la presión barométrica.
Franco D'Santoro estaba apoyado contra la pared de yeso descascarado, justo enfrente de mi umbral.
No llevaba el abrigo de lana, solo el traje gris de tres piezas impecable, las manos metidas en los bolsillos del pantalón y esa calma gélida, depredadora y pesada que reducía las dimensiones de mi pasillo provincial a un simple callejón de su propiedad. Detrás de él, Marcus se mantenía de pie junto a la barandilla de la escalera, con su postura de beta robusto y una carpeta de cuero negro entre los brazos.
Sostuve la respiración de golpe, apretando mi bolsa de compra contra mi pecho, sintiendo que la ráfaga ardiente de mi orgullo se encendía instantáneamente en las mejillas ante la absoluta e imperturbable arrogancia de su presencia.
FRANCO
Un ronroneo sordo, una vibración de pura, indómita y posesiva satisfacción territorial cruzó mis costillas, haciendo que el aire rancio del pasillo se saturara instantáneamente con mi ozono. Mi lobo dio un vuelco salvaje dentro de mi pecho, irguiéndose en su sitio al ver que el camión sin frenos salía de su madriguera con una sudadera vieja de Harvard, unas botas arruinadas de gamuza y esa boca sin filtros disparando ráfagas de ironía destructiva a escasos centímetros de mis colmillos.
El aroma de Hannah volvió a su estado biológico más puro, una mezcla deliciosa de café caliente, orgullo ardiente y esa agitación dulce que delataba la absoluta traición de su pulso en cuanto sus ojos avellana se toparon con mi imponente estatura pensaba que sus barricadas de madera astillada y sus contratos de renuncia humana iban a funcionar en mi ciudad.
Me separé de la pared con una lentitud deliberada, recortando la distancia en un par de zancadas fluidas hasta que obligué a su figura menuda a encajarse contra el marco de su propia puerta. Me incliné hacia adelante, reduciendo el espacio a la distancia mínima de un centímetro de estática peligrosa, sintiendo el calor biológico de su cuerpo respondiendo al contacto de mi naturaleza de alfa.
Extendí la mano hacia atrás sin apartar mis ojos encendidos en un oro absoluto de sus pupilas avellana, Marcus avanzó un paso con precisión milimétrica y depositó el documento de escrituras notariales sobre mi palma. Deslicé el papel de alta seguridad frente a sus ojos, rozando el cachemira de su bolso con el borde del folio.
#3104 en Novela romántica
#637 en Fantasía
#368 en Personajes sobrenaturales
jefe y empleada, enemigos a amantes, control estricto e irreverencia caótica
Editado: 28.09.2026