31 de Agosto de 1997 , Eleonor estaba sentada en el sillón de la sala, su atención fija en el televisor mientras las imágenes se sucedían en la pantalla.
El noticiero interrumpió su programa favorito para dar una noticia de última hora. La voz del presentador sonaba grave y solemne, y Eleonor sintió un escalofrío recorrer su espalda.
"La Princesa de Gales, Diana, ha fallecido en un trágico accidente automovilístico en París", anunció el presentador.
En ese momento su corazón tembló de gran manera que llego a sentir que podia salirse en cualquier momento.
-¡¿Qué pasa contigo!?-Cuestiono el con enfado una vez que miro como tiro su control.-Eso no te ah costado.
Eleonor guardo silencio como si por alguna razón sus sentidos auditivos no funcionaran.
-¡Que no oíste lo que acabo de decir! -La tomo de los brazos con fuerza entrillándola en la mesa de la esquina color negro. -¿O acaso tendré que cobrarte de esa manera?
Quito su cinturón de su pantalón verde descastados, la tomo de los pies y la abrió con algo de brusquedad.
Sus pupilas estaban dilatadas con aquella noticia que aun no asimilaba que el, otra vez intentaría hacerlo como todos los años, desde que el la encontró en esa noche tan fría y miserable.
Trato de salir de su agarre pero ella en el fondo sabia que era en vano, ¿Como podría con la fuerza del hombre que se suponía que era como un padre?
-Suéltame.-Salió de ella esas palabras débilmente- No otra vez, solo fue un accidente.
-¿Sabes cuanto me costo ese control, perra?-La abofeteó tanto que salió una lagrima sin previo aviso.-Lo pagaras con la única forma que puedes llegar al precio.
Eleonor se quedo inmóvil, no podía hacer nada, no lo hizo cuando era apenas una niña pequeña, ¿Como podría hacerlo ahora que ya esta por cumplir los 23?, Suspiro como de costumbre mientras las imágenes de la Princesa de Gales y en los pequeños momentos que ella solía tener con ella antes de su muerte.
-¿Acaso te crees especial solo por que eres de la Realeza?-.¡La penetro con fuerza sin piedad-No se te olvide que ellos te desprecian tanto como yo!
Eleonor seguía callada tanto que a simple vista parecía una muñeca, sus ojos color cafés intensos no tenían brillo y mucho menos tenían esperanza, a pesar de como estaba en ese momento tan desprotegida en algo tenia razón el, su abuela de Reina Isabel aquella que salía en la televisión todos los días por grandes logros y tratados había dado la orden de que ella sea exiliada de su pais.
Estaba tan concentrada en aquel televisión que por un momento pensó que solo era parte de una pesadilla de una terrible pesadilla, el seguía sin tener piedad con ella, su lengua la saboreaba cual dulce se tratara hasta que en aquella puerta se escucho el timbre.
Ernesto solo se sacudió y salió de ella de golpe, la agarro de las manos y la levanto con fuerza, metió las yema de sus dedos entre su cabello para peinarlo y acomodo su falda como si hace un momento no hubiera pasado nada.
-Alistare para ir a la Universidad-Comento entre dientes-Y compórtate.
Eleonor sabia de quien se trataba, aquella persona con tez morena y cabello rizado estaba en la puerta, su amiga Samantha.
-Buenos días-Saludo a Ernesto con una cálida sonrisa-¿Estas lista?
-En un momento lo estará Samantha- Los ojos penetrantes observaron a Eleonor-¿Cierto hija?
-Si padre-Afirmo ella agarrando su mochila del sillón café.
- Eleonor- Comentó con una sonrisa animada.-Vamos.
En el camino Samantha hablaba sin parar, pero aquellos ojos cafés están todavía asimilando la noticia de hace un momento.
-¿Me estas escuchando, Eleonor?-Comento con algo de molestia.
-Lo lamento -A claro ella -No fue una buena mañana.
-¿Estas bien ?-Pregunto preocupada.
-Si -Afirmo ella una vez que entraron a la Universidad.
- ¡Mierda mi clase está por empezar !- Saco de repente mientras miraba una y otra vez el reloj de su brazo.
-Eso pasa por no querer madrugar- Exclamo con una sonrisa incrédula.
-Te veo en el Descanso, Suerte- Comento ella apresurada por la hora.
Eleonor no tenia mucho experiencia en relacionarse con mas personas en eso era muy diferente a su mejor amiga.
Entro al salón en total silencio, la Joya de la escuela entera se acerco a ella con una sonrisa.
- Hola Amor, Llegas tarde- Espetó Esteban con una sonrisa mientras la abrazaba.
- Lo siento.-Inquirió ella algo sofocado por su abrazo.
- Déjame adivinar, ¿Samantha?- Rodó los ojos.
- Así es- Comento mientras se acomodaba en el fondo del salón, Estaban se había quedado con algunos amigos a platicar, Eleonor solo lo observo en total silencio, ¿Como es que en estos años el jamás ah sospechado lo que vive en esa maldita casa?¿Realmente la conocía bien? como para no saber distinguir su ''Estoy bien''.
El maestro entró y empezó con la clase, era la hora del descanso.
Eleonor se adelanto al comedor buscaba a Samantha.
Entonces esa voz, esa aterradora vez que pensó que solo podía oír en la televisión se hizo presente detrás de ella.
-Eleonor.- La Reina Isabel, un rostro ovalado con una expresión serena y digna. Sus ojos eran de un color azul claro y su mirada transmitía una mezcla de sabiduría y amabilidad, algo que Eleonor no solía pensar realmente, un peinado corto y rizado, de color gris plateado, llevaba guantes blancos y un bolso de mano.
-¡Saludando a su Alteza Real, La Princesa de Gales.!-Espetaron los Guardias con sombreros que tenían una altura de 45 cm y están diseñados para hacer que ellos parezcan más altos e imponentes, Se inclinaron ante ella con algo de respeto.
-Abuela.-Saco ella con algo de desdén.
La noticia corre rápidamente por la escuela, y la emoción se siente en el aire. Los estudiantes y el personal se alinean en los pasillos, tratando de echar un vistazo a la monarca.
-Es hora de que vuelvas a tu país, Eleonor.-De claro sin mas.