El regreso del mayordomo del Mundo

Que tecnica

Yuexin la observó sorprendida.—Qué manera tan extraña de demostrar cariño…—¿Y tú puedes hablar? —respondió Xueying entrecerrando los ojos.

Ambas terminaron riéndose suavemente.Finalmente, tras terminar el combate, el hermano mayor guardó su espada y resopló.

—Al menos tienes algo de valor.Liechen apenas podía mantenerse de pie, pero aun así sonrió.Entonces, para sorpresa de todos, Xueying bajó rápidamente hacia la arena.

Se detuvo frente a Liechen, bajó la mirada unos instantes y dijo en voz baja:—Sobre lo que te dije antes… lo siento.Liechen quedó atónito.

Y antes de que pudiera reaccionar, la joven lo abrazó rápidamente.Toda la arena quedó en silencio.

Los ancianos mostraron expresiones extrañas, mientras el hermano mayor giraba lentamente el rostro con una vena marcada en la frente.

—...Voy a matarlo.—¡Hermano, cálmate! —gritaron varios ancianos sujetándolo.

Pero lejos de aquella escena emocional…Otro problema acababa de surgir.

Huan Mingyu observó fijamente a Bingyan desde la distancia. Luego avanzó lentamente y habló con tono serio:

—Tú también. Pelea conmigo. Bingyan parpadeó confundido.

—¿Hm? ¿Por qué? —Para ver si eres digno de mi hermana.

El ambiente se congeló por completo.Bingyan quedó inmóvil unos segundos antes de mirar alrededor confundido.

—Espera… ¿qué hermana? Yuexin casi se cae de su asiento.

—¡Hermano! ¡No hagas esto, por favor! Pero Mingyu ya había descendido a la arena.

Bingyan se rascó la cabeza lentamente antes de mirar a Tianmo.—¿Qué está pasando? Tianmo bebió tranquilamente un sorbo de té

Yuexin tomó a Bingyan de la mano y, acercándose a su oído, susurró con seriedad:

—Derrótalo… pero no muestres toda tu fuerza. Si lo haces, empezarán a sospechar de ti.

Bingyan quedó atónito por un instante. Confundido, pensó para sus adentros: ¿Toda mi fuerza? Nunca he usado ni una décima parte… si realmente peleara en serio, probablemente no quedaría ni el escenario.

Pero antes de que pudiera responder, Yuexin ya lo había empujado hacia la arena.

Todos los presentes mostraron sonrisas tranquilas. En sus ojos, el resultado ya estaba decidido. Después de todo, Huan Mingyu era el orgulloso primogénito de la secta. Comparado con él, Bingyan parecía alguien que había entrado por error al escenario.

Sin embargo, apenas comenzó el combate, Bingyan dio un paso al frente y lanzó el mismo ataque de antes.

—¡Puño Rompe Cielos! La onda de energía salió disparada como un dragón desbocado directo hacia Mingyu. Pero este no se alteró y levantó una mano lentamente.

—Ilusión del Mar Caído.

De la nada apareció una gigantesca ola azul oscura formada por energía ilusoria. Ambas técnicas chocaron violentamente en el centro de la arena.

La explosión hizo temblar todo el lugar y, para sorpresa de todos…¡Ambos escupieron sangre al mismo tiempo!Los espectadores quedaron petrificados.

“¿Qué demonios acaba de pasar?”

Incluso algunos ancianos se levantaron de sus asientos, incapaces de creerlo. Se suponía que Mingyu debía aplastar a Bingyan fácilmente, no terminar igual de herido tras el primer intercambio.

Pero Mingyu reaccionó rápido. Sus ojos brillaron con frialdad mientras golpeaba el suelo.

—¡Cadenas del Infierno!

El piso se agrietó de forma escarlata y decenas de cadenas cubiertas de aura sanguinolenta salieron disparadas, atrapando a Bingyan por sorpresa.

Tianmo, observando desde lejos, sonrió apenas y transmitió unas palabras por telepatía.

—Actúa igual que antes.Bingyan entendió al instante.

Entonces fingió desesperación, forcejeando exageradamente como si realmente estuviera atrapado. Incluso tosió otra bocanada de sangre, haciendo que varios discípulos negaran con la cabeza.

—Ya terminó…—Como esperaba…—Mingyu estaba jugando desde el inicio.

Pero al segundo siguiente…

—¡Puño Rompe Cielos!Bingyan rompió parcialmente las cadenas y lanzó otro golpe frontal. Esta vez el choque fue todavía más brutal.

Ambos volvieron a toser sangre, pero ahora mucho más que antes.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.