Sin embargo… Muy lejos de allí, sobre el techo de un antiguo edificio abandonado, Tianmo observaba el cielo nocturno con calma mientras una tenue sombra giraba alrededor de sus dedos.
Yuyu apareció detrás de él silenciosamente.—¿Lo controlaste?
—Solo empujé ligeramente sus pensamientos —respondió Tianmo—. Los humanos son criaturas interesantes. Mientras una idea parezca lógica, ellos mismos completan el resto.
Yuyu inclinó la cabeza.—Entonces… ¿de verdad quieres iniciar una guerra entre sectas?
Tianmo soltó una pequeña risa.
—No. Ellos la iniciarán solos.
En ese momento, Bingyan apareció desde abajo cargando todavía el bento vacío.
—¡Tianmo! Yuexin cocina increíble. Creo que ya entendí lo que es la felicidad.
Tianmo lo miró en silencio unos segundos.
—Tu capacidad para distraerte es realmente aterradora.
—¿Eh? ¿Qué hice ahora?
Yuyu empezó a reír mientras Tianmo se masajeaba la frente.
Pero justo cuando la atmósfera se relajaba…
Una presión monstruosa descendió sobre toda la secta.
Las montañas temblaron violentamente.
Las formaciones protectoras comenzaron a brillar por sí solas.
Y una voz anciana, llena de arrogancia, resonó desde el cielo:
—¡Huan Tianxie! ¡Sal inmediatamente! ¡El anciano ha venido a reclamar justicia!
Los ojos de Tianmo se entrecerraron ligeramente.Mientras tanto, Bingyan inclinó la cabeza confundido. —¿Ya empezó el caos? Qué rápidos…
Tianmo aisló por completo tanto el sonido como el espacio. El violento retumbar que había sacudido las montañas desapareció en un instante, como si el mundo hubiera sido tragado por una enorme manta invisible. Afuera, los discípulos seguían decorando la secta para la boda, colgando cintas rojas y preparando mesas, completamente ajenos a lo que acababa de ocurrir.
Entonces, Tianmo entrecerró los ojos.
—Qué molestia…
Su figura se desvaneció silenciosamente.
A varios kilómetros del salón principal, sobre un bosque de bambú, un hombre de mediana edad descendía con una presión aterradora. Sus ropajes negros ondeaban violentamente y sus ojos recorrían la secta con intención asesina.
Era un cuasi emperador.
Tianmo apareció detrás de él como un fantasma.
El hombre se sobresaltó y giró de inmediato.
—¿Quién…?
Pero antes de terminar de hablar, sintió que el espacio a su alrededor se congelaba.
Tianmo lo observó con calma, aunque por dentro estaba algo confundido.
“Extraño… una secta mediana como esta no debería tener enemigos de este nivel. ¿O acaso alguien ya descubrió algo?”
El hombre apretó los dientes y liberó su aura.
—¡Apártate muchacho, esto no te incumbe!
Tianmo ladeó ligeramente la cabeza.
—¿Vienes a arruinar una boda?
El anciano quedó atónito un segundo por aquella pregunta absurda en un momento tan tenso.—¿Qué…? —Qué grosero. —Tianmo suspiró—. Los cocineros llevan horas trabajando.
El hombre finalmente explotó de ira y lanzó una palma devastadora. El cielo rugió, pero ni un solo sonido escapó del aislamiento espacial de Tianmo.
Sin embargo…
Antes de que la palma avanzara medio metro, la cabeza del cuasi emperador cayó lentamente de sus hombros.
El cuerpo permaneció inmóvil unos segundos antes de desintegrarse lentamente en polvo gris.
Tianmo observó aquello con indiferencia.—Mm… demasiado débil.
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fantasia de cultivación, acción y artes marciales, aventura y viaje de crecimiento
Editado: 31.07.2026