Los pecados de nuestras manos (réquiem de Aion)

LIBRO II

«Cuando odiamos a un hombre, odiamos en su imagen algo que se encuentra en nosotros mismos».

—Hermann Hesse, Demian.

 

 

 

«Por un momento, durante unos segundos, durante toda una eternidad, según se le antojó a él, el tiempo se dobló o desapareció por completo, porque ya no sabía si ahora era ahora y aquí era aquí, o ahora era entonces y aquí era allí.»

—Patrick Süskind, El perfume. 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.