LA BODA
- Pobre hijo mío – dijo la mujer – se lo desdichado que estas, Dana es mil veces mejor que la estúpida de Jezabel
- Madre, ya hablamos de esto, recuerda que lo hago por la familia
- Si tu abuelo no se hubiera encaprichado por Jezabel las cosas serian diferentes
- Madre, el abuelo siempre prefirió a Jezabel, necesitamos sus ojos azules
- Jezabel nunca será de nuestra familia, y nunca será bienvenida, que lastima que la otra chica que conociste antes que Dana te rechazo, los ojos purpuras son también muy importantes – dijo la mujer y alguien toco la puerta
- Perdón – entro Alejandro – vengo hablar a solas con Augusto señora Lucía
- Por supuesto – asintió su madre, le dio un beso en la mejilla a su hijo y le dio la bendición, luego se retiro
- ¿De qué quieres hablar? – pregunto arreglándose
- Por favor, no hagas que Jezabel viva un infierno
- ¿Ahora te preocupas de ella? – pregunto molesto
- Me preocupo por ambos, Jezabel ni siquiera sabe que en la casa que vive fue al gusto de Dana y la verdad sería mejor que no te casaras
- La decisión está tomada Alejandro – señaló Augusto y salió de la habitación y al salir choco con alguien
- Perdón, estaba apresurada – se disculpó Alyssa
- Eres… Alyssa ¿verdad? La amiga de Jezabel
- Si, voy a su habitación, para saber si ya está lista – explico la chica
- Alyssa, no te preocupes, tu amiga está en buenas manos, será mi esposa y eso es lo que importa – explico Augusto, estaba a punto de irse, pero Alyssa lo detuvo
- Jezabel, es frágil, pero de corazón sincero, no la destruyas por favor, a veces las personas son villanas de una mala historia, pero nunca se escribe el día o la noche que se vuelven demonios – hablo, tratando de defender su amiga, pero por ser un Demir, temía que le afectara
- No tienes por qué preocuparte, tú amiga no será una villana y no se convertira en un demonio – se burló Augusto y se fue
En el gran salón, personas importantes felicitaban al joven Demir, todos decían que Jezabel era una joven encantadora, pues algunos empresarios tuvieron la oportunidad de conocerla
- Augusto ya está abajo – anuncio Alyssa – Jezabel te vez preciosa
- ¿En verdad lo crees? – pregunte, pues nada era a mi gusto, ni el maquillaje, peinado, nada
- Alyssa no miente hija, te vez preciosa, solo falta que te quites los lentes
- Madre sabes que, sin ellos, no veo nada – hable algo molesta, no me gustaba nada de lo que tenía
- Olvidamos el medicamento para los ojos – hablo mi hermana mientras buscaba en su bolso –lo lamento tendrás que presentarte así, tus ojos se ven preciosos
- ¿Puedo pasar? – se escuchó del otro lado de la puerta
- Claro que sí padre – hablo feliz Darnella
- Papá ¿cómo me veo? –pregunte nerviosa, lo más extraño es que él me quedo viendo y sus ojos se comenzaron a cristalizar, me abrazo con mucha fuerza
- Eres tan hermosa, ¿porque no te pareces a mí? – menciono
- Padre, soy igual a ti, tenemos el mismo carácter – respondí abrazándolo
- Sergio no la hagas llorar y no digas tonterías – indico mi madre apartándonos inmediatamente
- Lo siento, es solo que no puedo creer que mí, mi... hija se casara hoy – hablo nervioso
- Pero yo aún estaré con ustedes –los abrazo Darnella, con ella siempre eran muy cariñosos
- Bueno, no es momento de tristezas, Jezabel ya tiene que bajar, pero antes, quiero hablar contigo amiga – anuncio Alyssa y mi familia nos dejo a solas
- ¿Qué quieres decirme? – pregunté
- Jezabel, está es tu oportunidad, puedes huir, de todo esto, no es necesario que te cases
- Alyssa, entiendo que no te agrade Augusto, pero en serio lo amo y quiero formar una familia con él
- Entonces, te deseo lo mejor y la felicidad que necesitas – dijo mi amiga con melancolía
Terminé de ponerme los accesorios y con mucho cuidado me puse lo que mi suegra me había prestado, era muy bonita la esclava y muy lujosa, sin duda era algo muy valioso
- ¿Arreglaste esa situación Armando? – pregunto la abuela de Jezabel
- Así es, no te preocupes, todo está en orden, ahora nuestros nietos se casarán y serán felices por el resto de su vida
- Será una boda, inolvidable mi querido amigo – sonrió encantada la mujer brindando con su amigo, mientras del otro lado del salón Augusto estaba con su amigo
- Augusto por favor, no la hagas infeliz es un día especial para ella – aconsejo su amigo mientras tomaban vino
- ¿Y qué hay de mi felicidad? Estoy atado en las ordenes de mi abuelo
- He observado a Jezabel y es una joven encantadora, créeme que si logras abrirle tu corazón te enamoraras de ella
- Todos levántense ahí viene la novia – anuncio feliz el abuelo