Hoy es mi cumpleaños número 18 y todavía mi loba no despierta. A mediados de este año es la reunión para concretar los matrimonios; ¿quién va a quererme sin loba? ¿Por qué no despierta? Ni siquiera la he sentido ni una maldita vez, estoy tan frustrada. Papá y Lia dicen que está bien, que ya despertará, pero mamá —o Mónica, como le llamo cuando no está— no deja de restregarme que soy una vergüenza y que ni eso puedo hacer bien. Carajo, no es como si yo quisiera estar así, ¿por qué no me entiende?
—April, cariño —dice papá—, ¿puedo entrar?
—Sí, papá —digo limpiando una lágrima, no puedo dejar que me vea más débil de lo que ya soy.
—April, pasa algo...
—No, papá, ¿por qué preguntas?
—Bueno, porque es tu cumpleaños y mi niña se ve apagada —dice, agarrando mi rostro con sus manos.
—No sé, papá —digo evadiendo su mirada—. Es que últimamente no me siento bien.
—Mmm, entiendo —dice—. April, quiero darte tu regalo. —Saca una caja cuadrada y me la da con una carta—. Esto lo dejó tu tatarabuela para ti, dice.
—¿Para mí, papá?, pero ella no me conoció.
—Es verdad, pero la abuela tenía un don, April, un don que casi nadie entendía pero que salvó a muchos. Puede que leer esta carta te ayude. Ahora baja cuando estés lista —dice, dándome un beso en la frente y retirándose.
Abro la caja con manos temblorosas. Es un collar de plata con un dije que es un copo de nieve y una llama de fuego en forma de corazón. Estoy algo confusa, así que abro la carta:
Querida April, soy yo, tu nana. Sé que no nos conoceremos en persona, pero mi espíritu siempre estará contigo; después de todo, mi yo de ahora te ha visto en sueños y serás muy hermosa y valiente.
Quiero decirte que mi loba también despertó tarde, no desistas por eso. Nuestros lobos nos hacen más fuertes, sí, pero si no nos sabemos controlar, podemos llegar a ser muy peligrosos para los humanos normales; por eso, primero hay que fortalecer nuestra mente y corazón.
Quiero disculparme por decirte esto, pero yo sellé tu lobo para que despierte solo cuando encuentres a tu pareja destinada, quien también necesitará de ti. Por eso, en el collar que te dejé hay dos dijes: el de copo de nieve es tuyo y el de la llama es el de tu pareja. Ambos tienen en la sangre un linaje que hace mucho se creyó extinto; cuando se encuentren, despertarán este linaje y por eso se necesitan el uno con el otro. Su poder aumentará entre más real sea el vínculo y el amor, pero debo advertirte de algo: serán muy poderosos, sí, pero si se usa de forma mala, serán destruidos por el mismo. Separados son inestables, pero juntos traerán prosperidad y el regreso de lo que una vez fuimos.
Estoy totalmente en shock. ¿Qué es esto? ¿Poder? ¿Linaje? ¿Mi pareja? ¿Cómo sabía ella todo esto? Volteo la hoja para seguir leyendo:
Seguramente te preguntarás cómo sé todo esto. Seguramente no se hablará mucho de mí en un futuro porque no se me consideraba alguien normal, debido a un don con el que me bendijo la Diosa Luna: ese don es el de ver el futuro. Te veo, April, y estoy tan feliz de saber que te pareces a mí; tienes el mismo tono de cabello que el mío, rojizo, y eres muy valiente.
Quiero que sepas que no estás sola, pues yo siempre te acompañaré; mi espíritu, mi esencia y todo lo que fui está en ti, y estoy muy orgullosa de saber que en esta vida no fui la única decidida.
Para finalizar esta carta quiero decirte que hay mucho más de lo que estás leyendo. Si quieres saber más o no, la decisión es tuya; yo dejaré un diario, tu padre sabrá dónde...
Espero que el futuro te trate bien.
Te quiere, tu nana April.
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Editado: 08.10.2026