Despierto en medio del bosque. Es de noche y solo se ve la luz de la luna. A lo lejos veo una figura alta y brusca. ¿Quién es? ¿Es un hombre?, me pregunto.
Trato de acercarme y, cuando estoy por llegar, la figura se voltea a verme. Pego un brinco de sorpresa, pero sigo avanzando; no puedo ver su rostro. ¿Quién es? Cuando llego, me quedo paralizada. Reconozco esa postura, creo que sé quién es, aun así pregunto:
—¿Quién eres y qué haces aquí?
La figura no me contesta por unos segundos, luego dice:
—Estás perdida, lechuza.
Da un paso adelante y es ahí donde ya puedo ver su rostro. Me asusto y empiezo a dar pasos hacia atrás.
—¿Lev? ¿Qué haces aquí? No te acerques —digo, retrocediendo.
—April —dice—, ayúdame.
Cae de rodillas y veo cómo empieza a perder el control.
—¿Lev, qué te pasa? —grito—. ¡Lev!
—¡Huye! —me grita—. Vete, April, vete.
Y se transforma. Su lobo es inmenso, de color negro, y en su pecho puedo ver... ¿Qué? No puede ser.
Lev tiene la llama de fuego en su pecho, digo. La misma que la de mi collar.
—¡Lev! —digo, e intento acercarme, pero su lobo retrocede.
—No te acerques —dice una voz diferente—, temo lastimarte.
—¿Tú me conoces? —pregunto.
—Sí, April, yo soy...
De repente abro los ojos, asustada y de golpe. ¿Qué? ¿Estaba soñando? ¿Qué me iba a decir? Ese era el lobo de Lev, es enorme.
Siento cómo mi corazón martilla tan rápido que apenas puedo respirar. ¿Qué hora es? Veo mi reloj en la mesita de noche: son las tres. Carajo, ¿qué pasa con ese sueño y con Lev pidiendo mi ayuda? ¿Estará en peligro? Dios, tengo miedo, siento mi pecho agitado y siento que algo está mal.
Al diablo, voy a llamarlo.
Agarro mi celular y busco entre mis contactos; no tengo el número de Lev, pero puedo conseguirlo del grupo que tenemos de los campamentos. Lo encuentro y, con manos temblorosas, mi dedo está flotando en el botón de llamar. ¿Y si piensa que soy ridícula? ¿Y si me insulta? Hace mucho que no lo veo, creo que dos años y medio. Dios, ¿qué hago?
Al diablo, digo, y aprieto llamar.
Suena una... dos... cuando creo que nadie va a responder:
—Hola —dice una voz que hace mucho no escuchaba.
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Editado: 08.10.2026