Quedo viendo a Lev por lo que acaba de decirme. Es obvio que lo vería de mala forma si me hacía los campamentos imposibles. Cuando voy a abrir la boca para defenderme, entra una ráfaga de viento fuerte, haciéndome estremecer y abrazarme más a mí misma.
"Carajo, tengo mucho frío, y la lluvia no parece cesar. ¿Qué hago?", pienso.
Veo que Lev se acerca hacia mí, se quita el saco y me lo pone en los hombros. Su mano roza ligeramente mi cuello y no puedo evitar un escalofrío que recorre mi piel. Parece que él lo nota y sus labios se curvan un poco hacia arriba. Dios, ¿desde cuándo es tan atractivo? ¿Y qué fue lo que pasó cuando estábamos afuera y nos quedamos viendo? Sentí que mi corazón iba a explotar. ¿Él lo notaría?, ¿por eso me empujó? ¿O cuando casi nos besamos mientras estábamos discutiendo? ¿Qué fue eso? ¿Yo dándole permiso y cerrando los ojos? Me quiero morir.
Siento que mis mejillas empiezan a arder por la vergüenza.
—¿April, qué pasa? ¿Tienes fiebre? —me dice en tono preocupado. Su mano se estira hacia mi frente y la otra la pone en la suya.
—No te siento caliente, pero puedes enfermarte por hipotermia. Dame tus manos —dice.
—¿Que por qué? —pregunto exaltada.
—Tranquila, no voy a hacer nada, solo no quiero que mueras de frío aquí.
Toma mis dos manos y empieza a frotarlas y soplarlas. ¿Está dándome calor? Eso es... tierno. ¿Qué rayos acabo de pensar, que Lev es tierno? Trágame tierra.
—¿Sabes? —dice, interrumpiendo mis pensamientos—. Cuando me llamaste en aquella ocasión me sorprendió mucho. Nunca creí que tú me hablarías primero a mí. ¿Por qué fue, April?
—Yo... —digo, y me siento tonta— es que tuve un sueño.
—¿Un sueño? —pregunta.
—Sí —le contesto, y lo veo a los ojos—. Soñé que te pasaba algo y que me pedías ayuda. Luego desperté sin poderte ayudar y sentí que era alguna señal, y que tal vez si llamaba podría saber si estabas bien...
Él no dice nada por unos segundos, solo me evalúa con esa mirada que ahora siento más intensa.
—¿Estabas preocupada por mí? —enarca una ceja.
—¿Qué? Yo... no... Yo solo tuve un mal presentimiento; después de todo, desapareciste dos años sin decirle nada a nadie...
—Sí, recuerdo eso —dice, y su mirada baja. Siento algo en mi pecho. ¿Es tristeza? ¿Es por el vínculo?
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Editado: 08.10.2026