En la mitad de la nada

Parte 3

Ahí estaba, sentada en el bar central. Vestía un vestido, de esos que se usan para la playa, y por eso se notaba su maya color coral, la cual hacía resaltar su piel levemente bronceada.

-Alex, ¿estás bien?- Me preguntó mi mamá. Seguramente notó mi cara de bobo mirando hacia la barra del bar.

-Sí, sí. Me tiene preocupado Sam.- Era obvio que lo último que me interesaba era saber de mi hermana, pero no podía decir la verdad, no a mamá.

-A mí también, ¿sabes adónde pudo haber ido?

-No, ni idea mamá. ¿No iba a estar con Elisa?

-Sí, pero Elisa volvió a su camarote y tu hermana le dijo que iba al de ustedes, y no fue así.- Después de escuchar eso realmente me asusté, ¿Dónde estaba Sam?

El ascensor abrió sus puertas y bajamos para comenzar la búsqueda de Sam. Pero fue algo que terminé haciendo a medias.

-Alex, vamos, vení conmigo.

-Voy a buscar para el otro lado, creo que es mejor separarnos.- Lo que yo creía mejor era hablar con Elisa sobre lo que había pasado el día anterior.

-Sí, tenés razón hijo, anda por ese lado, yo busco por el otro.- Eso era todo lo que quería escuchar.- Ah, casi me olvido de decirte, tenemos el horario de las 10:00 hs para bajar a Río.

Seguido de eso me dirigí directo a la barra del bar, en donde se encontraba Elisa, pero al acercarme más la vi con otro chico, era alto y con pelo rubio y rizado. Después de ver eso decidí irme para el lado que me correspondía para buscar a mi hermana, pero Elisa ya me había visto y me corrió.

-Alex, hola.- Se escuchaba a su voz acercarse más a mi. Volteé y ahí estaba, sonriéndome. Era hermosa.

-Hola.- No pude ocultar mis ¨celos¨ por haberla visto con alguien en la barra.

-¿Qué pasa?

-Sam desapareció, y mi mamá quiere buscarla... ¿vos sabes algo?

-No, ayer me acompañó hasta el camarote y dijo que se iba a dormir. ¿No fue a dormir?

-No, y cuando desperté no estaba ahí. Ahora vinimos a buscarla.

-Dale, te ayudo. ¿Por dónde buscamos?- Era obvio que ambos estábamos evitando hablar de lo que había pasado el día anterior.

-Vayamos por acá.- Dije señalando el lado que me había dicho mamá.

Habremos estado 20 minutos caminando sin emitir palabras hacia el otro hasta que ella decidió sacar el tema.

-¿Me vas a decir la verdadera razón por la cual me miraste y te fuiste rápido?- No podía creer que me haya visto, había pensado que no.-Sí, te vi.- Al terminar de decirme eso sentí que me había leído la mente. No sabía que excusa decirle hasta que se me ocurrió decirle la verdad.

-Es que te vi con un chico y no supe cómo acercarme a vos.

-Y... yo creo que caminando.- Ambos nos miramos, y nos largamos a reír.

-Lo sé, a lo que voy es que te veías ocupada...

-No, no sé ni su nombre. Se me acercó y me ofreció un trago. Solo fue eso.

-Okey, está bien. Pensé que era algo más...

-No es nadie para mi, ¿si?- De alguna forma me tranquilizó escuchar eso.

-Bueno, sigamos buscando a Sam.- No pude evitar, de todas formas, sonar cortante.

-¿Estás enojado?

-No, solamente quiero encontrar a Sam. Son las 8:30 hs y tenemos número para bajar a Río a las 10:00 hs. Aparte, tenemos que desayunar aún.

-Uh, apuremonos.

Seguimos buscando hasta que llegamos a un bar, y ahí estaba. Al principio pensé que estaba sola pero mientras me acercaba pude distinguir a un chico con ella. ¿Era John, el mesero? No, no podía ser.

-Está ahí.- Dije señalando la dirección en la cual se encontraba Sam, pero Elisa ya estaba mirando a Sam. No parecía muy contenta por haberla encontrado. Corrí hasta donde estaba Sam y pude confirmar que sí, se trataba de John.

-Hola hermanita.- Estoy seguro de que supo que era yo porque se giró con lentitud y me miró con su típica cara de ¨¿Qué querés?¨.

-Te aviso que mamá te anda buscando.

-Bueno, y vos ¿qué haces acá?- Típico mal humor de Sam.

-Ayudándola a buscarte. Ayer no fuiste a dormir al camarote, ¿adónde estabas?

-Con John, me estaba mostrando partes del barco que la gente se suele perder.

-Bueno, está bien. Acordate que tenemos que estar a las 10. hs en el piso 0 para irnos a Río.

-Uh, John te tengo que cancelar el resto del día. Nos vemos a la noche. See you at night.- Estoy seguro de que se olvidó que habla Inglés.

-¿Adónde estabas Sam?- Interrumpe Elisa de la nada.

-Ahora te cuento.- Se paró y se fue con Elisa caminando.

Yo las seguí hasta que nos chocamos con mamá.

-Sam, ¿Adónde estabas?

-Con Elisa, y luego me fui con el mesero, John. Me mostró unos lugares del barco que la mayoría de los pasajeros se suelen perder.- Respondió Sam.

-Me asustaste. ¿No podías avisarle a tu hermano?

-Se me pasó, la próxima le aviso.

-El barco es muy grande, tene cuidado hija.- Sam como respuesta hizo una mueca.

Luego de eso nos fuimos a desayunar junto con Elisa. A las 9:45 hs ya estábamos esperando para bajar al puerto de Río de Janeiro. Con Elisa tuvimos que ir a buscar nuestras mochilas, previamente hechas, para nuestro día de turistas. Cuando bajamos con Sam nos pusimos los lentes de sol y me peinó el pelo para ¨tener suerte con alguna chica¨.

-Sam, eso no va a pasar.

-Alex, ¿podes dejar de ser pesimista?

-Soy realista, no va a pasar. Volví a acordarme de Meli, ¿qué puedo hacer?- Realmente necesitaba sacarla de mi cabeza para poder disfrutar del resto del día.

-Algo se me ocurrirá. Creo que Elisa viene con nosotros.- Seguido de eso me guiñó el ojo y codeó.

Lo último que quería era estar acompañado de Elisa, y menos terminar pasando el día con ella. No pude decirle que la razón por la que quería acercarme a ella era para hablar lo que había pasado el día anterior en las reposeras.

-¿Estas bien?- Sam había notado mi cara cuando mencionó que iba a acompañarnos Elisa.




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