-Yo no te amo, es verdad -admitió el muchacho de cabello oscuro, avergonzado-. Sin embargo, estoy convencido de que algún día llegaré a hacerlo. Solo necesito algo de tiempo.
-Tiempo... -murmuró Jasper. No le gustaba cómo sonaba esa palabra.
-No será mucho, lo prometo -dijo Luka, sabiendo muy bien que las promesas no debían hacerse a la ligera. Aun así, no quería que el mayor pensara que le estaba mintiendo para suavizar el golpe del rechazo. Aunque, en el fondo, él mismo también estaba lleno de dudas.
Jasper lo observó en silencio por unos segundos y luego asintió.
-Bien. Entonces intentémoslo.
Jasper y Luka lo han compartido todo: secretos, risas, miedos y una amistad que parecía inquebrantable. Pero una noche, cuando el silencio se vuelve demasiado pesado y el corazón de Jasper no aguanta más, decide confesar lo que lleva años ocultando: está enamorado de su mejor amigo.
Luka, confundido pero honesto, no corresponde sus sentimientos. O al menos, no todavía. Lo que sí sabe es que no está dispuesto a perder a Jasper. En un impulso, le propone algo incierto pero esperanzador: intentar, aunque no sepa cómo. Amar, aunque aún no sienta. Esperar, aunque le tiemble la voz al prometerlo.
Entre dudas, límites difusos y emociones que se transforman, ambos se embarcan en un experimento emocional que los obliga a replantearse qué significa querer a alguien... y si el amor puede construirse desde la amistad, o si solo termina por destruirla.
En mitad de la noche es una historia sobre lo que se dice cuando no se sabe qué decir, y sobre lo que se arriesga cuando el corazón decide hablar primero.
Editado: 10.07.2025