Mi dulce Caterina:
Si estás leyendo estas líneas es porque han venido por mí y han demostrado el verdadero alcance del odio y el miedo de tu familia. Destruyeron mi taller y rasgaron mis lienzos, pero no lograron tocar el recuerdo de tu risa ni la verdad de lo que sentimos. Me amenazaron con destruirte a ti si continuaba a tu lado en estas condiciones, y jamás me perdonaría ser la razón de tu sufrimiento.
He tomado la decisión más difícil de mi vida, pero la única que puede salvarnos. Mañana al amanecer me presentaré en el cuartel para alistarme en las filas del ejército. Me marcho lejos de Florencia no por cobardía, sino por amor. Voy a convertirme en un hombre al que tus padres no puedan aplastar con una llamada o un fajo de billetes; voy a construir un escudo con mi propio nombre para regresar por ti.
No creas las mentiras que dirán sobre mi partida. No pienses que te abandono. Guarda este juramento en lo más profundo de tu pecho: no importa a dónde me lleve esta guerra, no importa la distancia ni el tiempo que nos separe, cada latido de mi corazón bajo este uniforme pertenecerá a la mujer que me enseñó lo que significa respirar.
Búscame bajo la luz de las farolas la noche antes de mi despliegue. Y si no puedes llegar, espérame... porque volveré a romper tu jaula de cristal.
Tuyo para siempre.
-Matteo
Editado: 08.10.2026