Entre versos y suspiros

Cuando el corazón aún no sabía

Hay sentimientos que llegan sin hacer ruido. No tienen un momento exacto, una explicación sencilla ni una señal que nos advierta que algo está cambiando. Simplemente aparecen, casi sin darnos cuenta, entre conversaciones, miradas y pequeños instantes que al principio parecen no tener importancia.

Así comenzó.

Eras alguien más entre los días que transcurrían con normalidad. Una presencia agradable, una conversación que disfrutaba, una sonrisa que comenzaba a reconocer. No había promesas ni certezas; tampoco sabía que detrás de aquellos momentos se estaba formando algo que, con el tiempo tendría un significado distinto.

Poco a poco, empecé a encontrarte en mis pensamientos sin buscarte. Recordaba tus palabras después de nuestras conversaciones y sonreía ante detalles que probablemente para ti no significaban nada. Comencé a notar tu ausencia cuando no estabas y a esperar casi, sin admitirlo, la próxima ocasión en que volveríamos a coincidir.

Pero todavía no sabía qué era aquello.

No querías ponerle un nombre demasiado pronto. Tal vez solo era cariño, admiración o la simple alegría de haber encontrado a alguien con quien compartir momentos especiales.

Sin embargo, el corazón suele entender cosas que la razón tarde en aceptar.

Porque antes de decir "me gustas", ya había días en los que buscaba alguna señal de ti.

Antes de llamarlo "amor", ya existía una parte de mí que esperaba encontrarte.

Y quizá eso sea lo más hermoso de algunos sentimientos: nacen sin pedir permiso y crecen sin que nos demos cuenta.

No hubo una fecha marcada en el calendario. No hubo un instante extraordinario que pudiera señalar como el principio. Solo hubo pequeños momentos que juntos comenzaron a significar demasiado.

Una conversación que quise prolongar

Una mirada que permaneció en mi memoria.

Una sonrisa que convirtió un día común en uno diferente.

Y así, casi sin saberlo, empezaste a ocupar un espacio en mí.

Todavía no sabía cuánto llegarías a significar.

Todavía no sabía qué historia escribiríamos.

Solo sabía que había algo distinto cuando estabas cerca.

Ahora, al mirar hacía atrás entiendo que el corazón ya había comenzado a escribir antes de que yo encontrara las palabras.

Porque algunas historias no empiezan cuando decimos "te quiero".

Empiezan mucho antes.

Empiezan cuando alguien deja de ser una casualidad y lentamente se convierte en una parte especial de nuestros días.

Y en aquel entonces, mi corazón todavía no sabía cómo llamarlo.

Solo sabía que quería seguir sintiéndolo.



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En el texto hay: #amor, #recuerdos, #nostalgia

Editado: 07.10.2026

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