Es tiempo.

CAPÍTULO 3

   -Ella no te quiere Zith!- pare en seco cuando gritó esto, voltee furioso en su dirección, es decir tenia razón yo lo sabia más que nadie pero a ella ¿Quien le da el derecho de decirlo? Cuando estuve frente a ella  me agache para quedar a su altura, cara a cara.


 

   - ¿A que te refieres?- respiro pesadamente y poco a poco siento como se tensa mi mandíbula- ¿De quién estas hablando?- la miro fijamente y normalmente me verían con miedo pero ella esta seria y sin ningún signo de temerme.


 

   -Rosie, Rosie no te quiere.- Comenta con voz firme-  No me digas que no te das cuenta por que no te creeré, es más que obvio que estas enamorado de ella. Se nota en tu mirada y en como actuas cuando estás con ella.- empieza a caminar por su comedor y nuevamente voltea en mi dirección- Y se ve que el sentimiento no es mutuo.- Mi sangre hierve, tiene razón ¡Joder! No digo nada y solo sigo observandola.


 

   - ¿Y tu que sabes? Es acaso que sientes por ella ¿O qué?- intento mantener la calma.


 

   - Ah! Zith- suspira- Vives en un constante estado de negación querido, pero respondiendo a tu pregunta, yo se bien como actúa una mujer cuando alguien llama su atención y por el actuar de Rosie te ve más como amigo ¿Sabes?- suelta una pequeña risa.


 

   - Me retiro Darnell, mi más sentido pésame por lo que le a sucedido a tu familia- sin mas que decir tomo mi chaqueta y me dirijo hacia la puerta.


 

   -Bueno tarde o temprano esa maldita pagara por el daño que te esta haciendo.- comenta con mucha seguridad. ¿Pero que carajo esta diciendo esta maldita? Estoy más que enojado en estos momentos así que volteo con rapidez hacia Darnell y la acorralo contra la pared con fuerza.


 

 


 

   - Si te atreves a hacerle algo a Rosie o siquiera mirar en su dirección te juro que...- Mi rabia es demasiada pero algo me detiene, no puedo amenazar a una mujer y dejo de hablar.


 

   - Ja! Me juras ¿Que?- se burla de mi.- ¿Piensas hacerme algo?.


 

   - No sabes de lo que soy capaz - Me acerco aun más a ella.


 

   - Ni tu sabes de lo que soy capaz así que ahorrate tus amenazas. No entiendo como no te has dado cuenta de que me gustas- dice bajando su tono de voz.


 

   -¿Gustarte? Como tengo que saber eso si ni siquiera sabia que existias.- digo casi gritando.


 

   - Exacto! Ese es el punto, maldita sea Zith! No soy nadie para ti, solo nos encontramos por el campus e intercambiamos miradas y ya. Me gustas! Pero vete a la mierda si no deseas conocerme.- esta muy enojada.

 

   -Alejate de Rosie- le digo por ultimo, cuando de pronto siento las manos de Darnell en mi rostro, esta helada. Me atrae con fuerza y me besa con un desespero notable. No se que a llevado a todo esto, estoy confundido por el beso pero no me alejo, es raro nunca me había pasado nada igual, me dejo llevar un poco pero recuerdo que tal vez no sea lo correcto y la aparto. Me doy vuelta rápidamente y salgo de esa casa, es muy tarde y esta lloviendo, subo a mi auto y conduzco sin prestar atención a nada voy directo a mi lugar seguro, una vez ahí miro hacia la casa de Rosie; esta sentada en el pasto mojado no se que hace ahí pero no creo que sea prudente ir ahora siento como si la hubiera traicionado, se que para ella solo soy un amigo y que tal vez a ella no le interese nada de lo ocurrido, pero me siento sucio mentalmente por el beso con Darnell a pesar de que ella fue quien me beso a mi y no negaré que me agrado pero no era algo que yo quisiera.


 

Una vez dentro de casa voy directo al baño para tomar una ducha y relajarme, necesito pensar un poco y echar un vistazo a mis apuntes mañana tendré un examen más y tengo que sacar una buena nota.

 

Al día siguiente me encuentro en el campus voy en camino a mi aula y ahí esta ella observandome, tiene una mirada penetrante, me hace sentir incomodo pero decido solo pasar por su lado e ignorarla, cuando entro al aula veo a Jordan y bromeamos un poco juntos me cuenta sobre como se a resbalado el día de ayer a causa de la lluvia y yo le cuento como me a ido en el trabajo. La compañía de Jordan me relaja demasiado en ciertos momentos y hoy que nos toca presentar un examen importante no es la excepción. Al salir de clases me dirijo a casa, Rosie camina por la orilla de carretera.

 

   -¿Hola? ¿Necesitas que te lleve?- digo con una ligera sonrisa.


 

   - No, gracias quiero caminar un poco- dice sonriendo.


 

   - Uhm muy bien, te veo luego entonces- me siento triste de que no haya aceptado que la lleve a casa pero no puedo insistir, mi madre me a enseñado que cuando una mujer toma una decisión se tiene que respetar, y la decisión de Rosie fue clara.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.