Escrituber 2026

3

Tenerte en mis brazos, es solamente el principio.

Dos investigadores atravesaban las cristalinas aguas de la península maya, el aerotransportados que les fue encargado tenía un pequeño motor nuclear que hacía que no hiciera un ruido algunos, sus dos alas lo hacían parecer una libélula buscando a una presa. Cuando llegaron al punto donde decían las coordenadas el lugar de avanzada estaba completamente destruido por un huracán, reconstruyeron parte del edificio con ayuda de un par de robots asistentes, usaron madera y algunos materiales cercanos. Aquel hombre observó un viejo automóvil de combustibles fósiles, usados en estas zonas que no tenían caminos o generadores de energía cercanos. Le cambio varios componentes de plástico y eléctricos para hacerlo funcionar.

Dejaron a los robots a tener todo preparado, ellos se subieron en el automóvil de cuatro llantas hacia el último punto de control. Al llegar la computadora principal que trabajaba con energía solar había estado funcionando completamente bien. Llegaron y trabajaron hasta el anochecer, cansados se bañaron y al momento de dormir compartieron la única cama, aquella mujer estaba esperando unas pocas palabras de aquel hombre después de todo el día estar en un silencio incómodo.

A la mañana siguiente se despertaron casi al mismo tiempo, fingiendo no abrir los ojos para no despertar a su acompañante. El tiempo parecía detenerse, sus profundas miradas provocaban una ardua “tortura” al pacer.

—¿No quieres tener sexo? —le pregunté mientras me quitaba mi camisa.

—No dije eso, solo quería saber ¿por qué hiciste todo esto?, no tenías que traerme a este punto.

—No, no tenía. ¿Te importa mucho?

Inmóvil la pequeña mujer se quedó mientras las olas se movían, sus cuerpos comenzaban a ceder ante el calor y una capa fina de sudor comenzaba a brotar de todos los poros de su cuerpo.

—No tenías que inventar tanto para convencerme, sólo lo debías decir para obtener una respuesta.

—No, no lo hice por eso, solo quise traerte, enseñarte.

—Ustedes los 9 son tan arrogantes.

—No lo somos, tal vez los 8.9 o los 8.8, ¿por qué piensas que soy un 9?

—He conocido algunos 9.

—No lo creó, la mayoría de los 9 están en constante contacto los unos con los otros, en nuestro sector no hay 9 que no conozca.

—Claro, se han de contar con quienes salen cada uno.

—No, aparte de un comentario positivo a excepción no compartimos nada que no sea algo para aportar a la comunidad.

—No somos tan diferentes, no me vengas con eso.

—En código de ADN, minerales, agua, no somos nada diferentes. El cambio era mayor cómo usamos esos elementos.

—Me estás llamando tonta— se sintió ofendida por lo último. Mientras que se acerca para verla más a los ojos.

—No.

—¿Qué es lo que quieres ahora?

—Disfrutar la playa.

—Y cuando me invitaste, que es lo que quieres, solo era para sexo.

—No solo era para eso, te estoy compartiendo este increíble lugar y tu solo piensas en trivialidades.

De pronto comenzaron a jugar, a correr, a nadar por las cristalinas aguas que se observan a mínimo seis metros de profundidad, el agua salada con su característico olor no era la región en este lugar muy diferente. Después se cansaron y aquella mujer se sentó a la orilla del mar mientras el hombre la observaba un cohete espacial estaba volando en los cielos. Aquel hombre observó con melancolía aquel vuelo.

Otra parte, otro tiempo.

—¿Cómo era la sociedad antes?

—Era muy diferente, actualmente tenemos una población de tres mil millones, para cuando fue su caída contábamos con una cifra cuatro veces. Es impensable tratar de comprender eso.

Se quedó algunos segundos mientras observaba con mucho cuidado los libros.

—¿Por qué?

—A pesar de ser un número mucho mayor a nosotros, leían, escribían y aprendían en menor medida, solo el 1% contaba con la posibilidad, menos del treinta por ciento podrían conseguir la educación mínima y el resto de la población vivir o sobrevivir.

—¿Qué es sobrevivir?

—Es algo ya muy olvidado, en palabras simples vivir con menos de lo que necesitaban para vivir, estaban por debajo de ese rango.

—Eso es imposible.

—Todos los investigadores que descubrieron esto por primera vez, mientras más se rescrito la información, más llegaron a otras conclusiones. Todo podía ser supervivencia siempre y cuando controlas la divulgación de lo que eres vivir y los requerimientos mínimos para hacerlo.

—¿Cómo?

—Ellos decían que era vivir y que era sobrevivir de acuerdo con la época.

—Aaah— su voz estaba perdiendo el interés y observaba las playas.

—El logro que tenemos es el 98% de la población tiene educación, información y a la vez la crea.

—¿Qué pasa con el otro 2%?

—Buena pregunta, eres hábil. Ese 2% pertenece a las comunidades más aisladas que no fueron afectadas por “los días oscuros”, en esa época por poco y desaparece todo el conocimiento compartido.



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En el texto hay: vampiros, androides, cyberpunk

Editado: 28.10.2026

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