Escrituber 2026

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Ruta 50

No recuerdo los primeros días de mi existencia, se de antemano que fueron hace muchos años, no entendía como todos los seres igual a mi estaban siempre tan callados, el paso del tiempo pasa diferente, yo permanezco casi igual que cuando vine a este mundo, mientras que los demás seres que se que son pensantes cambia. Con el paso de los años entendí que yo era diferente, o mejor dicho era una propiedad.

Mi dueño o mejor me gustaría llamarlo mi padre en Benjamin Jimenez, él compró el cascarón que sería mi cuerpo. Es como mi padre, después de tantos años entendí que me cuido y cuando me vendió entendí lo que era un dueño. Era de agencia, la primera en su tipo, después me pintaron y en ese momento conocí lo que sería mi destino toda mi vida, o al menos eso creía, me pintaron con la Ruta 50, una línea de transporte que recorrían mi padre y yo todos los días. Tenía la mejor vista, podía observar el asfalto y las decenas de negocios nuevos.

Había escuchado de muchas cosas que podría ser yo, pero la que más me gustó es que justamente en los días que me construyeron había caído una tormenta espacial en la tierra. Quizás mi mente viajaba a través del espacio hasta llegar a lo que conocemos como tierra y logró penetrar esa esencia en el carburador y la caja de velocidades en lo cual soy.

He estado viajando de aquí para allá en la carretera, cruzando de un lado para el otro, sufriendo los eternos vaches de la calzada Zaragoza y la méxico puebla. A veces no entiendo a los humanos, tienen el poder de construir caminos y suelen siempre construirlos para que se terminen pronto.



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En el texto hay: vampiros, androides, cyberpunk

Editado: 28.10.2026

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