Escrituber 2026

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EXPEDIENTE 001 DE LOS ARCHIVOS EXAGON

El siguiente texto fue escrito por un investigador de la división de eventos anómalos en el departamento de control y restricción de daños en el instituto Hexagon. Algunos nombres, lugares, fechas o información fueron censurados para la protección de los involucrados y desclasificado para su investigación en los Juicios de Tijuana (sello).

Ante los horrores de la guerra en México, el grupo mejor conocido como Hexagon está investigando los crímenes de guerra sucedidos en lo que se conocería en la historia como la segunda revolución Mexicana, la cantidad de avistamientos de criaturas extrañas en ese corto periodo de la historia supera por mucho cualquier otra. Esto es una advertencia al sacrílego lector, esta serie de documentos y declaraciones han afectado mi cordura y mi visión de la realidad, la cual me pareciera se derrite entre mis manos hasta quedar, no lo sé. Este no es el primer documento recopilatorio, pero sí el último de mi carrera en Hexagon.

Oregón, E.U.

Encontramos a un grupo de sobrevivientes, todos los registros apuntan que sólo una había visto lo que ocurrió aquella noche. Cuando me estacioné cerca de su casa, tomó mi presencia de inmediato.

—Buenas tardes oficial —dijo cuando llegue a su pórtico.

—¿Cómo sabe que soy un oficial?

—Por la forma de caminar, cuando ves a varios por mucho tiempo se acostumbra a distinguirlos.

—Quisiera hablar de lo que pasó esa noche.

—No me creyeron cuando se los dije, ¿que cambio?

—Nuevas evidencias. Solo dígame lo que pasó esa noche.

Al entrar lo primero que vi fue un templo con muchos santos. Algunos muy peculiares, tenían la cabeza de un animal y el cuerpo de un monje. Al sentarnos quería saber exactamente lo que quería saber.

—En sus estudios psicológicos anotaron shock, síndrome del superviviente, alucinación y paranoia. Las descripciones que hace son muy simples. ¿Qué pasó ese día?

—Tenía un prometido, nos habíamos conocido en el pueblo y justo ese día pareciera que lograríamos llegar. Pero un cartel me secuestró, lo último que vi fue como le disparaban. Hasta donde sé el coyote nos había vendido, a mi.

Su voz se quebraba, tomaba muchos tiempos de descanso y luego continuó.

—No era la única, nos llevaron a una casa, todas veníamos de diversos países y nos dijeron que nos calláramos, una trató de resistirse, pero la golpearon tan brutal que apenas y respiraba. Luego llegó él, un gringo que por lo que había escuchado le gustaba golpear e incluso matar a sus víctimas. La mujer cuyo nombre no ha sido desclasificado, lloró en ese punto, fue hasta el altar para rezar algo extraño.

—Ese mismo día, en la tarde, juro que vi a una mujer, me llamó la atención una pulsera de plata que tenía en su muñeca, pero ella no tenía una mano, tenía una garra. Le comenté a mi prometido, pero él dijo que era por el sol. Que yo veía cosas extrañas. ¿Me recuerda de dónde viene el oficial?

—De México, el gobierno está investigando sobre esos acontecimientos.

—¿Un poco tarde no lo cree?

—El gobierno tiene una deuda, primero con los pueblos nativos americanos y luego con los migrantes.

—¿Por qué yo?

—Según los reportes usted fue la única que vio con exactitud lo que ocurrió esa noche.

—Nos golpeó casi a todas, lloramos por todo y el dolor. Pero una de nosotras no lloró, no se movió, la poca luz en aquella habitación nunca me dejo ver su rostro. Luego como si sus huesos se fracturan comenzó a caminar, ¿usted cree en ángeles o en demonios?

—Creó en ángeles, y los caídos por supuesto. Soy un hombre de fe.

—Yo no creía en nada de eso, mis abuelas y mis tías rezaban todos los días como si eso nos hubiera quitado el hambre o la miseria. Salí de mi pueblo para huir de ellas, pobre niña estúpida.

—Busco un mejor mañana, no había forma de que supiera lo que pasó. ¿puede continuar con su relato?

—Escuche como todos sus huesos quebraban, como avanzaba no importar que tanto la golpearan y cuando estuvo cerca de ese gringo, su boca se abrió tanto que sus músculos se desgarraron, no lo mato, no lo desangró, solo lo hizo sentir todo ese dolor, las demás giraron la cabeza para no ver, pero yo tenía miedo de cerrar los ojos, de ver la oscuridad y escuchar esos gritos. No sé en qué momento se hizo de día, llegaron oficiales Mexicanos a la mañana siguiente, el pinche gringo resultó ser importante y nosotras fuimos acogidas en una fundación. Nuestro estatus de huir de una guerra nos ayudó bastante en ese momento. Cuando cruce por el puente internacional sentía que algo de mi se quedaba en México, se quedaba en la tierra donde estaba esa cosa

—¿Qué cree que era?

—No lo sé, cuando vi sus ojos solo observé una oscuridad profunda.

Lo siguiente importante que dijo fue que hace varios años la visito una mujer de cabello blanco, haciendo preguntas similares, le dejo un par de santos y una oración para que lograra conciliar el sueño. Le pedí que dibujara a la criatura, se queda como la ilustración 1 de esta investigación.



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#95 en Ciencia ficción

En el texto hay: vampiros, androides, cyberpunk

Editado: 28.10.2026

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