Escrituber 2026

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EL MURO

Mientras esperaba mi turno en la fila escuche como un policía se pasaba de lanza con unos duendes, su sombrero rojo y sus ojos saltones los delataba. El macho intentó defender a la mujer y cuando fue pateado por dos oficiales un quinto que parecía un comandante les ordenó que los dejaran pasar para que no obstruyera la fila, sentí un coraje enorme. El distrito federal era un lugar salvaje, no podía defenderlo porque si no ¿Quién lo haría por mi?, no le importo a nadie y la verdad a los pocos que les importo no podrían ayudarme. La fila avanzó sin ningún problema, pasó un hombre con un unicornio sin cuernos, un grupo de monjas, algunos diablillos que tienen finta de vagabundos. El calor era infernal y las grandes paredes ocultaban todo el sol, los vapores se estancaron abajo.

Cuando fue mi turno me quite la capucha y observe a los policías, algunos tenían tenis y etiquetas con sus nombres escritos con marcador, la mayoría de ellos eran cerdos y la otra humanos, aunque no notaba la diferencia. Mostré mi credencial para que me dejaran pasar y uno de ellos eructo su aliento fétido en mi cara. Camino entre las calles malolientes hasta llegar a un tianguis. No pude evitar detenerme, observé a lo lejos la carretera llena de carruajes, algunos jalados por animales como cabras o pegasos mientras otros por vapor y los más alocados por electricidad. Al llegar a un puesto de inventos junto a una señora que estafaba por el precio del aguacate y una vendedora de extremidades mágicas que discutía con una ada por su alas, encontré una gloriosa cámara, escuche el precio, las desdeñé un poco y ofrecí el sesenta por ciento, aceptando.

Continue mi camino hasta llegar al punto acordado donde me senté, era el mercado más cercano, ahi fue cuando vi a un hombre vestido de rosa mexicano, en la carta decía claramente

“hombre vestido de rosa mexicano, anexo dibujo”.

Aquel hombre me estaba esperando igual, me dijo que llevaba mucho tiempo esperando y que estaba ansioso por el paquete que quería.

—¿Sabes cuánto tiempo llevo esperando este paquete?

—No señor —hable con mi voz de atención al cliente para no ofender a nadie.

—Desde antes de la dictadura, llevo encerrado veinte años en este lugar, no puedo salir sin un gafete y cuando era joven no me llevaba bien con el régimen. No me pueden tocar, pero de igual forma yo no puedo tocarlos. Ya sabes por la amnistía, pero aquí están, mis pequeños.

Aquel hombre desenvolvió el paquete que llevaba desde hace un par de días con extremo cuidado, cuando lo abrió completo me di cuenta que eran semitas, tan frescas y en el momento que se comió una se escuchó un crujir.

—Tiene primero que pagarte señor.

—Si, si disculpa.

Me dio el papel mágico que valida que era el destinatario y después dos pesetas de plata. Observé el águila y todos sus detalles para verificar que eran reales. Después las escondí en mi ropa para salir de ese lugar, era la primera vez que le llevaba algo a ese cliente, le di mi tarjeta y me marche lo más rápido que podía. Aquella colonia era peligrosa, aunque estaba cerca del barrio aquí las reglas eran diferentes, corrí lo más rápido posible hasta el muro, mostré mi credencial y entré. El panorama era completamente diferente, había muy poca gente en las calles y todos estaban en sus carruajes. El aire estaba más limpio al igual que las calles. Camine directo hasta el siguiente muro donde me dejaron entrar, ahora estaba en una alcaldía interior, las casas eran más grandes, habían zonas boscosas y menos personas al igual que los oficiales eran más limpios y respetuosos, al menos su aliento eran de puercos con menta.

Había llegado al trabajo y mi jefe estaba enfrente de mí mientras me estaba explicando una tedioso sermón sobre el cuidado me había comentado sobre los grandes porvenires de su vida mientras escuchaba a los compañeros decirme que yo era en lamebotas.

— Te llamé a mi oficina para saber sobre un único motivo cuando trabajas para mí te pedí una sola cosa y era que no te endeudaste me han informado que pediste un préstamo y era un préstamo agente peligroso, no entiendo por qué estás escuchándome .

Por unos instantes me distraje con el sonido de los compañeros en el fondo cuando volví y la cara del señor René estaba completamente confundida, él era un sapo todo el mundo sabía que era un sapo, su esposa era una rana una rana cuauhtémoc Pero él él era un sapo durante varios años había hecho múltiples cirugías para eliminar todas las verrugas pero aún así se notaba que era un sapo. La cuestión era de que sus patas eran delgadas a pesar de que hacía ejercicio todo el tiempo era completamente delgado y tenía el vientre enorme cuando me observó le quedé viendo.

—Lo que haga con mi dinero no era ni será jurisprudencia de la empresa yo estoy haciendo un trabajo y me están pagando por aquello.

—esto no es cualquier empresa muchacho te he visto potencial nosotros somos los mejores de la ciudad y escúchame bien yo no voy a poner en riesgo mi empresa solo porque tú no sigues las reglas son reglas sencillas puedes hacer lo que sea con tu dinero pero si pides más de lo que debes o de lo que trabajas será imposible pagar esa deuda créeme. Me han ofrecido préstamos toda la vida desde el inicio pero son una trampa muchacho hazme caso.

—Sólo es un préstamo, todo el mundo saca préstamos, la verdad yo creo que eso es lo que mueve el sistema.

—Cualquier contador mediocre te dirá eso, pero yo no, yo te diré la verdad ese préstamo lo único que hará será hacerse más y más grande. No podrás pagarlo, nunca podrás inclusive aunque lo intentaras y trabajarás toda la vida, y nunca lo pagarás así que en este pequeño momento cuando tienes una deuda pequeña. Te recomendaría que lo pagaras porque después te van a buscar, van a saber con quién andas, con quién estás, quién es tu familia, con quién trabajas. Van a pedir el dinero a quien se deje estafar y en ese momento sabrás que la deuda fue demasiado cara, escúchame muchacho me caes bien, puedes llegar muy lejos inclusive puede que algún día tengas una gerencia en esta empresa.



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En el texto hay: vampiros, androides, cyberpunk

Editado: 28.10.2026

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