La historia se remontó a Chris, un joven de 24 años que vivía en la ciudad de Nueva York, en un departamento solo para una persona y que trabajaba como publicitario en una empresa. Su vida era del todo normal, no le sucedía nada raro ni se metía en problemas de cualquier tipo. Un día en su trabajo, su jefe le dijo que las ventas habían bajado mucho, todo porque no pudieron distribuir ni extender la voz a los rincones de la ciudad. Chris se disculpó antes de decirle que no volvería a pasar. Su jefe le asegura que no se repetirá; por ende, decide despedirlo, ya que ese trabajo no es ideal para él. Chris, ahora frustrado, decidió llamar a uno de sus dos amigos, llamado Henry, y le preguntó si sabía de un trabajo de diseñador, ya que le habían despedido del actual.
H: Te dije que no te servía esa cosa; eres bueno dibujando, no en promocionar esas cosas, idiota.
C: que esperabas que hiciera, sabía que no iba a durar mucho tiempo, tú sabes que me gusta diseñar, crear, no hacer esta mierda.
H: Como sea, ahora lo que importa es que puedas conseguir algo en lo que eres bueno, pero ahora vete a dormir; busca trabajos cuando puedas.
C: Ok… lo voy a hacer, gracias Henry.
H: OYE, no lo olvides, no dejarás de pelear a menos que te puedan matar. —
Durante ese mismo día a las 17:24, la nave llegó a la Tierra, atravesando la atmósfera e impactando contra una isla abandonada. Ahí había unas estructuras que daban la impresión de una isla privada. De la nave salieron los Valtars sin ni un rasguño. Quedaron impactados por el inmenso lugar. Todo parecía en casi perfecto estado. Los objetos que estaban tirados eran específicamente para experimentos. Había planos extraños y unos contenedores con químicos y metales altamente peligrosos; si no se usaban con cuidado, estos materiales colapsarían, provocando una pequeña explosión.
El lugar era un puesto de tecnología avanzada que contenía grandes barcos y submarinos de guerra, con unos mecanismos increíblemente sofisticados para cualquier tipo de ataque. Poco a poco se iban familiarizando con el lugar, también con los objetos, sobre todo con una máquina ultra avanzada que, según los planos, dentro de ella no estaba terminada, pero la intención era que la usaran los médicos para poder clonar a un ser vivo, capaz de darles vida a dos personas, en todo caso, si la misma sufría un severo caso de muerte segura. La nave se estrelló dentro de la instalación. El primer vistazo de los Valtars era el inmenso lugar en el interior, pero al salir al exterior y ver que estaban en una isla, iniciaron un plan con el único objetivo en mente: llegar a la ciudad que se veía a lo lejos y sembrar la destrucción. Sabían que Corteza había muerto y que les resultaría fácil matar a todos.
Mientras tanto, esa misma noche, Chris estaba de camino a su departamento, pero se fijaba en que la gente corría despavorida en sentido contrario al que él iba.
Asustado y confundido, no sabía lo que pasaba hasta que miró arriba y observó una misteriosa tormenta con rayos verdes que se acercaba a la ciudad. Chris corrió junto con la gente, pero la tormenta se acercaba a su posición; entonces decidió ir a un callejón entre medio de dos edificios para mantenerse a salvo. La tormenta se acercaba a su posición; entonces, un rayo verde impactó en la espalda. Intentó resistir tras el impacto, pero todo su cuerpo comenzaba a colapsar y a tener visiones de lo que pasó en el planeta de los Valtars. Su cuerpo empezaba a cambiar y toda la tormenta se fusionaba con él. Cuando terminó todo, un enorme silencio lo invadió; cayó de rodillas y luego se desmayó en medio del callejón.
Al despertar al día siguiente con la luz del sol, sintió un dolor por todo el cuerpo, intentó mantenerse en pie apoyándose en las paredes de los dos edificios, medio inconsciente agarró su celular, observó que la batería estaba completamente cargada, medio confuso no le dio importancia, vio que tenía varias llamadas perdidas de Henry y Jorge, otro amigo, entonces llamó a Henry preguntando que ocurría, le dijo que pudo encontrar un trabajo de diseñador y que vaya su dirección para encontrarse, y al estar juntos, Henry le cuestionaba por qué no respondía sus llamadas y dónde estaba.
C: No lo sé. ¿Recuerdas la tormenta de ayer? Creo que me desmayé y desperté a las 11. Tuve un sueño bastante raro, sobre una guerra, un ejército, lava por todos lados.
H: Eso suena más a una pesadilla que a un sueño, pero bueno, lo importante es que estás vivo y ahora vas a encontrar tu verdadero lugar. —
El mismo día en la noche, en la azotea del edificio de su departamento, Chris observó la ciudad pensando en lo que pasó en ese momento. Sentía que no podía dormir y que podría correr toda la ciudad si quería, pero por la puerta apareció Jorge.
Le cuestiona en dónde ha estado todo el día; Chris le explica todo lo que pasó y lo que le estaba pasando.
J: Wow, pasaste por un viaje todo este día, ¿acaso no te sientes enfermo o tienes un parásito?
C: Jaja, ya quisiera que fuera eso; es que no lo sé. Siento que puedo saltar desde aquí hasta el edificio de al frente. No es algo normal para mí si te lo pones a pensar.
J: ¿Y no crees que haya sido por la tormenta? ¿Y si tu cuerpo cambió por completo y has mutado? ¿Y si tienes poderes?
C: Te llamaría loco, pero te estoy por dar la razón, quizás sí tenga poderes, pero... ¿cómo los activo? Aparte, ya tengo trabajo; no creo que pase algo raro eventualmente como para usarlos.
J: Pensemos en eso luego. Mañana, después de tu trabajo, podríamos entrenar. ¿Qué te parece?
C: PF, wao, esto es ridículo, pero sí, perderemos tiempo, pero nada más. —