Fractum

Cap. 3: Accidente.

Pasaron dos semanas desde que el <<Liber Mortis>> había aparecido misteriosamente con Matthew. Durante ese tiempo intentaron solo ignorar lo que pasó, pero ¿Cómo? Si todas las noches Matthew tenía pesadillas. Así que intentaron averiguar algo del libro en la biblioteca. Todas las tardes se enfrascaban en una búsqueda interminable por encontrar algo relacionado a ese libro extraño. Una tarde lluviosa, de nuevo en la biblioteca Mark encontró algo inusual sobre un libro antiguo.

—Mira Matt— dijo en voz baja pero frenética— Aquí dice algo que podría estar relacionado con ese libro.

Matthew se encontraba enterrado entre montones y montones de libros viejos y polvorientos. Asomó la cabeza sobre la pasta de uno y dedicó algo de atención.

—Aquí, escucha esto— Puso un dedo en una hoja vieja y comenzó a leer— "En el año de 1220, en Rheinsberg, norte de Alemania, el conde Maxim Eintracht fue brutalmente asesinado. No sé sabe quién o qué pasó allí. Los locales que residían cerca y daban provisiones a su castillo, notaron que llevaban semanas sin recibir los mensajeros habituales que recogían todo tipo de frutas y costales de semillas y carromatos de comida. El alcalde del pueblo fue al castillo junto a una veintena de hombres. Al llegar a los terrenos del conde Eintracht comenzaron a notar cosas raras como, una gran cantidad de cuervos. La escena que contemplaron fue brutal. El castillo calcinado hasta los cimientos, cientos de cuerpos calcinados y un río de sangre emanando de las escaleras principales. Y allí, en el centro del gran salón principal, yacía el cuerpo del conde Maxim Eintracht, desmembrado, en medio de una luna creciente formada por partes humanas. Del techo colgaban cientos de cuerpos mal formados de dónde escurría sangre a borbotones. El conde llevaba aún en sus brazos un extraño libro negro llamado "Necro Tenebræ" sin rasguños aparentes. Por razones desconocidas el libro era imposible de abrirse.— Mark se detuvo— Después de allí ya no hay nada más. Las páginas están muy viejas e ilegible.

—Necro Tenebræ...— meditó Matthew— ¿Al libro no le pasó nada? Y que es eso que no lo pudieron abrir.

—¿Y porqué no intentas abrir el libro?—Preguntó Mark.

Matthew sacó de su mochila el Liber Mortis y lo colocó en la mesa. Se miraron fijamente y respiró profundo. Matthew intentó abrir el Liber Mortis pero le fue imposible.

—Ggggrr— rugió Matthew— ¡Mierda! Está mierda no abre. Inténtalo tú.

Mark lo intentó pero también le fue imposible abrirlo.

—¿Será que algo impida abrirlo?— dijo Mark— Algún tipo de...

—De... ¿Qué?— Matthew se acercó a Mark— no pensarás que algún tipo de hechizo... O si.

—Tal vez o no sé, está raro— Mark miró por la ventana dándose cuenta de lo noche que era ya— Creo que deberíamos irnos ya.

—Si si hay que descansar— Matthew recogió el Liber Mortis y lo guardó en su mochila.

A la mañana siguiente, en clases de historia, Matthew investigaba en un gran tomo viejo. El maestro Øddegard explicaba la historia de la primera guerra mundial. En ese tomo estaba escrito la historia de Alemania del norte entre el año 1100 y 1300. Pero no decía nada sobre el pueblo de Rheinsberg. Mark por otro lado buscaba en el mismo libro de historia de la escuela. 
Matthew suspiró fuerte, cuando sintió un golpe seco en la sien, miró a su lado y escuchó una risita burlona muy familiar.

—¿De casualidad esto es tuyo?— Dijo levantando un papel doblado muchas veces.

—¿Porque el suspiro?— Allison rio— ¿Te rompieron el corazón?.

—Idiota.

Matthew giró la cabeza para mirar por la ventana, aún llovía con fuerza y azotaba un fuerte viento. De nuevo miró <<o se imaginó>> ver a ese hombre encapuchado, Matthew solo decidió ignorarlo.
En la hora del almuerzo se la pasaron metidos en la biblioteca. De nuevo sin encontrar nada relativo al Liber Mortis o el caso Rheinsberg.
Ya en la última clase, Matthew miraba por la ventana, cuando vio al hombre mirándolo abajo...

Matthew estaba en un bosque espeso y oscuro. Una niebla tan intensa cubria la vegetación, y una ligera llovizna caía sobre el rostro de Matthew. Caminó por un buen rato hasta que llegó a un camino de piedra. Allí habían carretas abandonadas con costales viejos y cofres mohosos. Caminó entre las carretas hasta que aparecieron unos caballos desmembrados y con la piel podrida llenos de gusanos. Había un centenar de caballos muertos. Parado en medio de todo se encontraba "El". Lo esperaba en medio de los cuerpos de los equinos muertos. Lo miró y le hizo un gesto de seguirlo. Matthew lo siguió sin quererlo, era como si algo lo obligara a caminar. El camino fue largo, en medio de cientos de caballos muertos, en cierto punto comenzaron a aparecer pequeñas fogatas que emitían un olor a podrido. Los cuerpos humanos no tardaron en aparecer. Giraron en una encrucijada y a lo lejos se empezó a ver las ruinas de un viejo castillo. Las paredes de piedra estaban chamuscadas. Un río de sangre salía de las escaleras que daban a la puerta principal, allí sobre el umbral y la sangre se detuvo el hombre. Lo señaló e hizo una seña para que se acercara. Matthew sin pensar lo siguió, se detuvo frente a la puerta y la abrió. Dentro solo había oscuridad, solo un enorme y oscuro vacío.

—Dentro de la oscuridad un retazo de luz vive, en la luz la oscuridad prospera. Sobre la oscuridad vive un grande... El grande... consigo un... primigenio. Y... su... terror... comenz...

La voz del sujeto comenzó a distorsionarse hasta parecer un mero chirrido inaudible. El hombre le dió un empujón a Matthew, tirandolo al vacío.

—¡MATTHEW!—Gritó una mujer.

Matthew abrió los ojos solo para ver la caída de tres pisos hacia abajo. Se encontraba parado justo en la orilla del balcón del aula. Intentaron sujetarlo pero no lo hicieron a tiempo. Matthew cayó del tercer piso ante el asombro de todos sus compañeros.

Caía en un vacío interminable de tinieblas, veía decenas de escenas pasar frente a mi. <<¿A quienes pertenecen esos recuerdos?>> No lo sé, pero allí estaban. Sentí que mi caída se detuvo. ¿Dónde estaba? Eso nunca lo sabré con certeza. Caminé un rato, sin ver nada más que oscuridad. Miré a la distancia las luces de lo que parecían vehículos, estaba en una carretera en medio de las montañas. Caminé por la orilla hasta llegar al kilómetro 51 cuando "El" salió de entre los árboles. Se paró en medio del asfalto. Las luces de un auto iluminó la carretera. ¡¿Era el auto de mi familia?! Corrí hacía el pero ¡Se desapareció¡ Mi auto me esquivó, perdió el control y comenzó a dar múltiples volteretas. 
Volví a ver a mi familia morir. De nuevo mi sufrimiento me inundó. 
¿Que es eso? ¿Es "El"? El me tiene en sus brazos.




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