Fuego e Hielo el amuleto de Fayna

PRÓLOGO

PRÓLOGO

-Ahhhhhhhh, duele dragos.

- Vamos cariño tu puedes, eres fuerte. Eres el ser más fuerte que conozco.

- No podré, no tengo fuerzas.

- Si las tienes, piensa en nuestro bebé.

- Señora tiene que pujar, ya falta poco.

Unos cuantos pujos más y nació una bella princesa de ojos púrpuras, la matrona pudo percibir algo poderoso en la criatura.

-Deben llevarla a un sitio seguro, si el consejo se entera que un ser tan puro ha nacido, será su fin y de todo lo que conocemos.

- Dragos, déjame tenerla, déjame ver a mi hija.

- Claro Orabela, tenla.

Ella toma en brazos a su hija y sonrió al verla tan hermosa.

-Kaysa, que significa pura, será su nombre.

- Kaysa, es precioso Orabela.

-Mi señor, se acercan los soldados del consejo.

- Nooo!! Dragos, ellos no deben tocar a mi hija.

- y no lo harán, Gertrude , llevese a mi hija y a mi mujer por este pasadizo, corran no hay tiempo que perder.

- Noooo Dragos ven con nosotras.

- Sabes que te amo mas que a mi propia vida. Nunca lo olvides.

La beso con todas sus fuerzas, un beso que sabía a despedida y las condujo al interior.

-Ve con Julius, el conoce nuestros secretos y nunca me decepcionará. El cuidara de ustedes como si fuera yo mismo. Necesitarás esto.

Se quita un hermoso medallón del cuello y se lo entrega a su mujer.

-El Amuleto de Fayna.

- Daselo a mi hija y cuéntale cuanto la amé.

- Se lo diras tu, termina con esos hombres y ven a buscarme.

- Te amo Orabela.

- Te amo Dragos.

Ambas mujeres se dirigieron por el pasillo al pasaje secreto.

-Vamos mi señora no se detenga.

-Gertrude, Gertrude. Observa- le dice Orabela a la matrona. La cual mira el piso y ve la estela de sangre que va dejando.

-Oh por Gaia, mi señora usted no está bien, debemos avanzar antes que huelan la sangre.

-No ya es tarde para mi. Tona a mi hija llevala al castillo del rey julios y dale esto. Este medallón es para Kaysa. Dile que las acoja a.las dos y proteje a mi hija. Dile que sus padres la amaban. Pero no le reveles esta triste circunstancia. Procura que sea feliz Gertrude.

-Como ordene señora, la cuidaré con mi vida.

Ellas salieron rápidamente al bosque hacia su destino.

-Dragos amor mío, voy a ti. - dijo ella con su último aliento




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.