¿hero? Vol. #2

Capítulo X. Rumbo a Otra Aventura

Parte I

Ha pasado una semana. Hoy partiremos hacia el reino del Cuarto Pilar, Lyssandra Venthia. Me pregunto por qué los Pilares Fundamentales tendrán nombres tan complicados.

—Lior —una voz sonó detrás de la puerta de mi habitación—, ¿estás listo?

—Sí —respondí—, solo debo terminar de empacar algunas cosas.

—Bien, te espero entonces.

—Está bien.

Nyra vino a buscarme, ¿eh? Me imagino que debe estar nerviosa.

Desde que comencé el entrenamiento con Kael, podría decirse que he progresado bastante. Ahora ya puedo mantenerme en el aire por varios minutos. Antes pensaba que era algo inútil, pero me he estado replanteando ese pensamiento durante bastante tiempo.

—¿Eh? —dije cuando noté un libro en la pequeña mesa de mi habitación—. Eso es...

—Lo siento, Nyra —dije abriendo la puerta—, me distraje un momento con algo.

—No te preocupes —respondió con una sonrisa.

—El equipaje se lo llevaron los de servicio, ¿cierto?

—Sí.

Seguimos caminando por el pasillo hasta el lugar de encuentro para la despedida. No sé por qué siento un mal presentimiento respecto a eso. En fin, no debería preocuparme tanto.

—¿Lior? —dijo Nyra—. ¿Estás pensando en algo?

—¿Eh? —como siempre, es muy perspicaz—. No es nada importante, no te preocupes.

—B-Bueno, si tú lo dices.

Sonreí y me coloqué frente a ella.

—Todo estará bien —dije y le di un beso en la frente.

—Sí, lo sé.

—Oigan, es muy temprano para estar coqueteando, ¿no creen?

Pegamos un saltito cuando escuchamos una voz a nuestras espaldas.

—¡Sophia! —respondió Nyra—. ¿Q-Qué estás haciendo aquí?

—Noté que estaban tardando, así que vine a buscarlos —respondió Sophia.

—Y por eso estabas espiándonos —dije de manera provocativa.

—¿De qué rayos hablas? Ustedes son los que andan dándose besitos en todos lados.

Rayos, ¿cómo es que nunca puedo vencer a esta chica?

—Por cierto, Sophia —dije rebuscando en un pequeño bolso que tenía en mi hombro—. Ten, toma esto.

—¿Qué? ¿Y eso qué es?

—Hace tiempo Carlos me lo dio, pero creo que te sería de más utilidad a ti que a mí.

—¿Te lo dio Carlos? ¿Crees que esté bien que yo lo tenga?

—Claro, no veo el problema.

—¡Oigan, ustedes tres, apresúrense! —otra voz llegó desde el final del pasillo—. El señor Kael y los demás están esperando.

—Sí, sí, ya vamos.

Al ver que Sophia tampoco regresaba, Luthor vino a buscarnos personalmente.

—¡GYAAA!

Tan pronto como cruzamos la puerta, encontramos toda una multitud fuera del castillo.

—¿Qué? —dije sorprendido—. ¿Qué significa esto?

—Todos vinieron a despedirnos —dijo Kael colocándose a mi lado.

—Después de todo —dijo otra voz a mi lado—, eres el héroe que ayudó a salvar dos ciudades capitales, ¿recuerdas?

Arthur. Él siempre ha sido alguien que disfruta de este tipo de escenarios, después de todo.

—Deberías acostumbrarte pronto, Lior —dijo Akira—. Últimamente han pasado muchas cosas, y no creo que se hayan detenido.

Volteé a mirar a las personas. Algunas llevaban carteles, otros gritaban con todas sus fuerzas, y unos incluso estaban llorando. Me pareció una escena algo extraña. En mi pueblo, mi hermano y yo luchamos contra todo tipo de problemas, pero apenas si recibíamos un gracias. En general, todos decían que era nuestro deber como líderes del pueblo y yo así lo creía. Pero esto es algo completamente nuevo para mí. A excepción de Nyra, Sophia y mi propia familia, nunca había recibido este tipo de reconocimiento.

—¿Lo ves, Lior? —dijo Nyra tomándome de la mano—. Pensar que hace unos meses solo éramos tú y yo, parece que ahora eres alguien muy popular.

Sonreí de vuelta.

—Aunque me siga todo el mundo, tú serás la única estrella en mi universo.

Nyra se colocó completamente roja de golpe.

—O-Oye, ¿estás bien? L-Lo siento.

—Ja, ja —Nyra hizo una risita—. Es increíble que puedas decir eso como si nada.

—¿Eh?

—¡Tú puedes, hermanito! —dijo Aria.

—B-Buena suerte —dijo Aurora.

—No pueden fallar, ¿eh? —continuó Violet.

—Buena suerte a los dos —dijo Andrés.

—Disfruten de sus vacaciones, ¿eh? Espero que nos traigan recuerdos —dijo Sophia tomándome del hombro.

—No vamos de vacaciones.

Sophia solo sonrió ampliamente.

—Bien, hora de partir —dijo Kael.

Del cielo comenzó a bajar un enorme... ¿barco?

—Se llama dirigible —dijo Luthor cuando me vio mirando extrañado—. Yo también lo descubrí hace poco.

—Entonces —dije—. ¿Dices que vamos a ir por aire?

—No me digas que te da miedo.

—¿Miedo yo? ¿De qué rayos hablas?

—Si tú lo dices.

Ese maldito, por algo es la mano derecha de Kael. Son expertos en molestar a los demás. Aunque, debo admitir que sí me da una sensación extraña viajar por los cielos.

—Bien, todos suban, por favor —dijo una voz cuando el dirigible llegó bastante bajo y dejó caer una escalera.

—Así que no va a llegar al suelo, ¿eh? —murmuré.

—Ya deja de llorar y sube —dijo Kael pasando a mi lado.

—¡No estoy llorando!

—Je, je —rio Nyra a mi espalda—. ¿Vamos, Lior?

Sonreí una vez más.

—Claro, sube tú primero —dije tomándola de la mano.

La ayudé a subir y luego subí yo. Fuimos los últimos en subir, pero fue por protocolo: los Pilares primero, luego los sirvientes directos. Luthor tenía más tiempo, así que él subió primero que yo.

Así, otro viaje comenzó. El dirigible comenzó a subir y todos en el suelo comenzaron a hacerse cada vez más y más pequeños, hasta que sus voces desaparecieron y no pude verlos más.

Parte II

—Seguiremos juntos por siempre, ¿verdad?

—¿¡Eh!? A veces dices cosas muy vergonzosas, ¿sabes?

—Ji, ji. Es que me gusta estar mucho contigo.

—A-A mí también.

—Entonces es una promesa.

—¡Sí!

Otra vez ese sueño… Maldición, ¿por qué simplemente no puedo deshacerme de él?




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