Era una de las noches que más le costaba lograr dormirse, algo que últimamente le pasaba con frecuencia. No sentía cansancio y solo miró la ventana abierta que estaba cerca de su cama, desde allí la vio salir nuevamente.
Pronto centro su mirada a los dos menores, quienes dormían tranquilamente, antes de salir de la cama y con pasos muy lentos fue hacia abajo intentando no ser escuchada por los mayores. Logro salir de ese lugar sin que nadie se enterara, solamente para seguirla.
Quien estaba afuera antes que ella ya se encontraba más dentro del bosque, alumbrando con la linterna el camino para ver mejor. Se detuvo después de escuchar unos pasos más atrás, sintiendose un poco asustada.
-¿Qué haces aquí a esta hora?-pregunto quien recién llegaba, mirándola con confusión-¿Otra vez lo mismo?
-Ya te dije lo que creo, no vas a cambiar mi opinión-respondio con una voz baja, frunciendo su ceño levemente.
-Es una perdida de tiempo lo que haces, no vas a encontrar nada-comento-si te ven aquí ahora se van a enojar, será mejor que entres.
-Ire luego, no pienso quedarme mucho aqui-aclaro, mostrando algo de nerviosismo-asi que no te preocupes.
-Como prefieras, sigue perdiendo tu tiempo si es que quieres-añadio-no creas que te voy a cubrir siempre-dijo por último antes de volver a la casa.
Con quién había hablado la vio irse, mirando con algo de molestia a esa chica. Dudo en aquel instante si seguir, solo desvío la mirada hacia el frente pensando en si seguir buscando hasta que decidió que no, regresando hacia la casa.
Pero pensaba en volver de nuevo, algunos de estos días en el momento que pudiera, ya que aún mantenía la esperanza de que sus intentos podrían seguir.
Ya acostada aún seguia pensando en la búsqueda hasta que el sueño apareciera, no lograba quitar de su mente alguna forma ni dejar de sentir culpa por no ayudar antes.