«Mi familia es muy cómica»
Cuando mi hermana Irene era chica, le tocó hacer una redacción en la escuela cuyo tema central era describir a nuestro hogar. Su trabajo escolar arrancaba con una declaración de principios brutal y honesta: «Mi familia es muy cómica». A partir de ahí, la niña se dedicaba a enumerar minuciosamente todas las locuras, rarezas y excentricidades que ella observaba en nosotros desde su corta edad, para rematar el texto diciendo con total firmeza: «Por eso digo que mi familia es muy cómica».
Siempre me ha parecido un recuerdo sumamente divertido. Mucho tiempo después, escuché en la radio una cita con la que coincido de manera plena y que me parece el marco ideal para empezar mi propia versión de los hechos sobre nuestro clan: «Mirado de cerca, nadie es normal».
El juego de las máquinas
Una prueba irrefutable de que la tesis escolar de Irene era 100% acertada es el insólito juego que mis hermanas y yo habíamos inventado para la hora del baño, al que bautizamos con el tecnológico nombre de «Las máquinas».
En aquellos años, solían bañarnos a las cuatro hermanas mayores juntas en una misma bañera. Éramos lo suficientemente pequeñas como para entrar todas a la vez, pero lógicamente el espacio era tan reducido que apenas si podíamos movernos.
Ante la incomodidad, la mente infantil agudizó el ingenio: el juego consistía en colocarnos en fila, de modo que cada una lavaba con esmero la espalda de la persona que tenía inmediatamente adelante. Luego de un rato de fregar, la cabecilla daba la orden, girábamos todas 180 grados dentro del agua y hacíamos exactamente lo mismo a la inversa. De esa ingeniosa manera automatizada, todas las espaldas terminaban perfectamente limpias. ¡Y las dos hermanas que quedaban en el medio, por pura carambola del diseño de la máquina, recibían doble lavado!
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alta capacidad, humor infantil, historias divertidas y de las otras
Editado: 17.10.2026