Docente se nace
Cuando la gente me pregunta desde qué momento de mi vida me dedico a dar clases, siempre se me hace sumamente difícil contestar con una fecha exacta en el calendario. La realidad es que siempre, desde que tengo uso de razón, he sido docente. Porque tengo la firme convicción de que docente se nace, al igual que se nace músico, dibujante o futbolista de raza. Si bien es indudable que existen técnicas y herramientas pedagógicas que se aprenden con los años en los centros de estudio, hay una vocación y una capacidad innatas que resultan indispensables; sin esa chispa interior, los resultados en el aula son completamente diferentes.
La alumna rebelde y la maestra particular gratis
Para muestra, me basta con escarbar en los primerísimos recuerdos de mi infancia en Montevideo. Evoco con total nitidez que, cuando empecé la escuela primaria, solía llegar a casa desbordada de entusiasmo y me sentaba de inmediato a enseñarle a Irene —la mayor de mis hermanas y apenas un año menor que yo— absolutamente todo lo que yo había aprendido y descubierto en el salón de clases durante ese día. El living de la casa se transformaba de golpe en mi escuela privada.
Sin embargo, el magisterio infantil no me duró demasiado. Luego de cierto tiempo de aguantar mis rigurosas lecciones diarias, se me rebeló la alumna de forma imprevista. Irene plantó bandera en medio del cuarto, me miró con total firmeza y me soltó una frase tan ocurrente que me frustró la vocación por un buen rato:
—¡No quiero más clases, maestra particular gratis!
Aquella desopilante huelga escolar fue mi primer gran choque con la realidad de la enseñanza, pero también la confirmación de que, incluso de gurisas, la tiza y el pizarrón ya eran parte ineludible de mi destino.
Hoy, al mirar esa escena a la distancia en la computadora, me doy cuenta de que aquella salida desopilante demostraba la tremenda inteligencia que ya tenía Irene desde chiquita. Que una niña de apenas cinco años fuera capaz de articular un remate tan agudo, irónico y corporativo en medio de un juego, es algo realmente fuera de lo común. El ingenio ya le venía de fábrica.
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alta capacidad, humor infantil, historias divertidas y de las otras
Editado: 17.10.2026