La mente de mi hermana Irene siempre demostró un nivel superior al término medio. Como mujer de alta capacidad que yo creo que es, Irene fue la única de toda mi clase que logró salvar el exigente examen de ingreso al CAP, un curso de un año de duración que dictaba la Alianza Francesa para capacitar científicamente a sus futuros profesores. Éramos al menos cuatro excelentes alumnas a las que nos había ido sumamente bien en el examen del último curso de francés. Sin embargo, la Alianza Francesa sólo disponía de diez cupos para todo el país, y competíamos de forma directa con los alumnos avanzados de la propia Alianza y del elitista Liceo Francés.
En 1979, ella cursó el CAP y a sexto año de liceo, el último año antes de la universidad, mientras que yo ingresé a la Facultad de Química. Para 1980, Irene comenzó a trabajar formalmente como profesora de francés y entró a la facultad de Ciencias Económicas. Pero su cuerpo no podía con todo ese ajetrteo diario; el universidad le demandaba demasiado y ese año terminó dejando la facultad por la mitad.
En aquellos años del pago, la Alianza Francesa otorgaba una beca anual para que uno de sus profesores pudiera viajar a perfeccionarse a Francia, pero justo en ese momento las autoridades cancelaron el programa
Lejos de adormecerse, los profesores organizaron diversos beneficios para juntar el dinero necesario para costear un pasaje independiente, el cual posteriormente sortearon.
Increíblemente, ¡el nombre de Irene salió de la gatera y se ganó el viaje!
Una carrera meteórica
Irene pasó viajando gran parte del año 1982. Al volver al Uruguay, ejecutó una carrera auténticamente meteórica en las aulas: recuperó el tiempo perdido y terminó recibiéndose en apenas cuatro años, tal como si no hubiera sacrificado un año y medio en el andén de los viajes y otras actividades.
Los éxitos en su panel de control no se detuvieron. Tiempo después ganó una beca para realizar un curso de postgrado en la ciudad de Zaragoza. Su desempeño científico fue de un nivel tan imponente que el propio profesor de la cátedra le ordenó publicar su trabajo de investigación.
Para el año lectivo 1985-1986, Irene conquistó otra beca internacional para cursar un máster en Economía del Desarrollo en la ciudad de Nápoles, Italia.
Retornó al Uruguay al cierre del año lectivo (a principios de 1986), pero de inmediato se presentó al concurso para cursar el segundo año de la maestría; volvió a ganársela y se marchó otra vez hacia Europa.
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alta capacidad, humor infantil, historias divertidas y de las otras
Editado: 17.10.2026