Irene

Moh'd

En los años lectivos 1985-1986 y 1986-1987, Irene estuvo becada en Nápoles, Italia. Cada una la tuvo que ganar. Retornó al Uruguay al cierre del año lectivo (a principios de 1986), pero de inmediato se presentó al concurso para cursar el segundo año de la maestría; volvió a ganársela y se marchó otra vez hacia Europa.

Fue en ese segundo año donde conoció a Moh'd, quien se convertiría en su primera pareja estable. Como ella portaba un documento legal denominado "pasaporte de becario", las leyes la obligaron a volverse antes de que el pasaporte expirara, lo que era tres meses después del final del curso. Ese pasaporte específico se vence de forma automática, con la desventaja científica de que uno tenía la obligación de entregar el otro pasaporte, si es que lo poseía.

De regreso en Montevideo, Irene se sentía atrapada en el comedor de la rutina, igual que un león enjaulado en el zoológico. La realidad es que, luego de haber conocido las luces del mundo, el Uruguay le quedaba chico para su alta capacidad.

En julio de 1988 nació Ale, mi primera hija. Irene me dijo que se la llevara de madrugada para que yo pudiera dormir un poco. Mario estaba en Dinamarca, adónde había ido como direcctor técnico del equipo uruguayo de ciclismo juvenil, luego se quedaron un mes paseando por Europa. Yo me quedé en la casa de. mi padre.

En cuanto logró juntar un stock de plata con su trabajo. Fue así que, en septiembre de 1988, armó las valijas y se fue definitivamente.

Al despedirse de mis padres, les informó que se iba a vivir con Moh'd: «Si se quieren horrorizar, horrorícense».

Habían sido siglos de moral rígida y, aunque eso comenzaba a cambiar, semejante determinación resultaba un hecho escandaloso para la gente. Pero ella fue tan terminando, que nadie en la casa dijo una sola palabra.

Irene ya nunca más volvió a radicarse en el paísí. A no ser para pasar algunas semanas de vacaciones con la familia y sus amigos, por mucho tiempo, apenas la pude ver. Mi propia inmigración tampoco ayudó. A veces Irene iba a Uruguay pero yo estaba ya en EEUU.

Sin embargo, algunas veces pudimos pasar un tiempo juntas. Guardo entre mis remcuerdos más queridos esos momentos.




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