Desertor: entonces seré el que más obstáculos tiene, que fastidió...
Mutatio se rió mientras los cascabeles sonaban.
Mutatio: bien, son las nueve de la mañana pero ya se me es tarde, vayan a desayunar algo y vuelvan, los veo en el bosque tronco alto, está algo lejos por no decir demasiado pero si van entre los tres será menos tardado.
Jester: entonces.
Wildar: ¿Por ahora eso es todo?.
Mutatio: si, nos vemos mas tarde.
Mutatio camino con total naturalidad hacia la cornisa de la azotea y se lanzó.
Desertor: ese tipo necesita ir a terapia.
Perspectiva de Desertor.
Jester: supongo que...
Me despedí de Wildar y Jester antes de irme a toda velocidad, no quería pasar un segundo más en esa azotea. Al bajar, cada escalon resonaba hasta mi cabeza con cada pisada, un eco metálico que golpeaban mis oídos como si fueran clavos.
Desertor: •Ths• ¿Por qué se que voy a obedecerlo?...
El repentino chirrido de los escalones oxidados actuó de alerta para que me largará, con discreción y urgencia desaparecí del lugar para dirigirme a un lugar para comer algo. Por medio de lenguas ajenas me enteré de la apertura de un nuevo local de comida, que se ubicaba bastante cerca, la curiosidad había matado al gato, y si no comía algo, el hambre me iba a matar a mi por lo que decidí apresurarme por suplir mi necesidad primaria.
Al llegar al lugar note que a pesar de no ser lo común, tenía una estética algo medieval pero que recordaba a una infraestructura más moderna, pilares de tronco que aunque no parecían funcionales daban un agradado visual, paredes de tablas y ladrillos de roca oscura, el suelo era más novedoso, dejando de lado el suelo de madera estándar por uno de adoquines de andesita. Me acerque a una de las mesas y la madera de abeto oscuro y pulida con manos iluminadas; capaces de hacer a la madera un espejo, me senté y vi el menú, a pesar de lo que creía, tenían un apartado para desayunos lo cual fue oportuno, el sanduche de huevo era la mejor opción, el precio tan bajo lo hacía una desición coherente, el mesero trajo mi orden a los minutos y pude ver el gran trabajo gastronómico, tres sanduches hechos y derechos; las rodajas de pan integral, el huevo cortado y ubicado con confianza, la lechuga que se veía apetesible pero la parte que llamaba la atención era el queso, uno diferente por sanduche, uno de queso azul, otro de cheddar y el último era un queso normal pero no por eso se veía menos delicioso.
Desertor: mejor me apresuró que si está tan lejos como dijo, llegaré tarde...
Di el primer bocado, el segundo y el tercero, el sabor y la textura eran injustos por el precio tan bajo. Al terminar, pague dejando algo de propina y me fue del lugar para ir a ese bosque, durante el camino mire las calles repletas de personas y los callejones con sus historias ya terminadas, tipos peleándose, gente entrando a lugares clandestinos, botellas rotas y pequeños rastros de pólvora en sus suelos.
Desertor: me preguntó...
Mis pensamientos fueron apagados abruptamente al ver a Jester escondido en un callejón angosto, era distinguible por su tonta máscara.
Desertor: ¿Que haces ahí escondido?.
Jester: ¡ah!, hola... Bueno... No tengo dinero y tengo hambre, además quedarme parado en medio de ella calle o frente al restaurante no es opción.
Me di la vuelta y me percate de un restaurante, si se le podía decir así, era bastante precario y se le podría decir un lugar de comida de emala muerte.
Desertor:...
Verlo apretarce la panza con fuerza me decía que él deseaba poder comer en ese decrépito lugar.
Jester: dime.
Desertor: ¿eh?.
Jester: ¿Realmente no te importa la profecia?.
Desertor: no, de dónde vengo no se conocía ninguna profecía y cuando vine a este lugar siempre vi a los que creen en esa cosa como idiotas.
Jester:...
Desertor: mejor vayamos con Wildar.
Ambos empezamos a caminar hacia donde Mutatio nos esperaba, por el camino lo vi cabizbajo.
Desertor: ¿Te pasa algo?.
Jester: aveces pienso... sería más fácil si pudiera trabajar para alguien, una barra de pan al día o un par de verduras estaría bien.
Desertor: ¿Y por qué no lo haces?.
Jester: a nadie le gustaría tenér a "el marcado" como empleado, ya sea por miedo o por ser rechazados también.
Desertor: ¿A qué te refieres?.
Jester: hace un par de años trabajaba para un panadero a cambio de un poco de pan, pero cuando la gente se enteró pensó que yo envenenaba el pan y dejaron de ir, así que deje el trabajo para que no empezarán a vandalizar el negocio del panadero.
Desertor: es... Es increíble el miedo que te tienen, incluso yo siendo desconfiado no te veo ni el mas mínimo rastro de peligro.
Jester: bueno mi padre decía que a veces la vida es mala por ser mala.
Sus palabras eran intrigantes y despertaban no curiosidad.
Desertor: ¿Tu padre?, ¿Tus padres siguen contigo?.
Jester: no, mi padre me dijo que mi madre tuvo que irse de la ciudad para buscar un lugar donde pudiéramos vivir sin problemas y nunca la vi en persona, mi padre se quedó conmigo pero hace años que murió, tenía una enfermedad fatal y murió en mi antigua casa mientras yo dormía.
Desertor: carajo, ver lo miserable que es tu vida hace que aprecie más la mía.
Jester: bueno, mi padre también decía que por más que todo a tu alrededor se derrumbe debes mantenerte firme para luego reconstruir ladrillo por ladrillo tu vida.
Desertor: bonitas palabras.
Jester: si, sigo su filosofía aunque a veces sea muy difícil hacerlo.
En eso pude ver una piedra que se dirigía a nosotros y trate de esquivarla pero no era para mi, sino para Jester quien recibió el golpe de lleno en la cara.
Desertor: ¿Estás bien?.
Jester: si, me lanzaron cosas peores.
Desertor: mejor vayamos por algún lugar con menos gente.
Jester: esta bien...