Todos estábamos sentados en frente del superior Eric, esta vez con la única diferencia de que entre nosotros estaba Elisabeth. Los demás chicos fueron reclutados por los guardias que impacientados esperaban una explicación de que es lo que estaba sucediendo, incluso yo.
—Os preguntaréis qué hacéis todos aquí reunidos una vez más. —Tomó palabra el superior Eric poniéndose de pie.
Sabía que estar ahí reunidos no determinaría nada bueno para nuestro futuro.
—Chicos, se avecina nueva misión.
Pude sentir casi al instante el aire retenido en el ambiente, aquello era lo último que esperábamos.
—¿Nueva misión? —Dije casi sin poder recuperar el aliento.
—Así es, la noticia me ha tomado por sorpresa tanto a mí como a vosotros. —Confesó comenzando a colocar unos papeles de manera ordenada.
—¿Un momento y qué tiene que ver Elisabeth en esto? —La pregunta de Leo hizo que todo el mundo dirigiese la mirada al rostro pálido y aterrorizado de Beth.
—Ella hará parte de esto. —Dije al instante después de analizar las intenciones del superior Eric.
—Efectivamente. Después de estos meses, los superiores y los jefes gordos creen que es hora de dar luz verde a Elisabeth, quieren ver su potencial antes de decidir su destino. —El rostro de Elisabeth se volvía cada vez mas pálido.
—Pero es muy pronto, no está preparada. —Intervino Leo, claramente sin rodeos.
—Y nosotros tampoco. —Añadió Jay observándome.
Después de la pérdida de Jack y la misión fallida jamás me sentiría preparado.
El suspiro del superior Eric me hizo temer por las palabras que los chicos eligieron, la sinceridad jamás estaba bien recibida aquí. Y entonces pasó, el golpe con fuerza que dio sobre la mesa hizo que todos mantuviesen una mirada firme sobre él.
—¡Sois criminales! ¡Mercenarios! ¡Entrenados y disciplinados para estos momentos! Y si creéis que no estáis preparados yo mismo apretaré el gatillo, aquí no están bien recibidos los inútiles. —La mirada nos había calado a cada uno de nosotros dejándonos claro cual sería nuestro futuro si la misión no se cumplía.
—¿Cuál es la misión? —Intervine observando los papeles y las carpetas.
Por un momento el silencio arrasó con la sala mientras el superior se recomponía.
—Este treinta de enero cogeréis un vuelo para matar a Braylon Rehan. Este hombre que veis aquí ayudó a fugarse de la base a Ryan. —Tiró una foto sobre la mesa, aparecía un hombre entre los treinta y los cuarenta años, pelo muy corto color negro estilo afro, moreno, ojos marrones oscuros, una pequeña barba en la barbilla centrado, rostro redondo con labios gordos y cuerpo entrenado. Llevaba una cadena de oro en el cuello, pulseras y reloj, gafas de sol negras, una camisa de color oscuro y se encontraba montado de piloto en un coche negro. —Por lo que se sabe Braylon hace parte de la base enemiga R.A.I.N.E.R, al parecer ejerce un alto cargo y podría tener información muy valiosa que podría ayudarnos a acabar con todos ellos.
—¿Y por qué nosotros? —Preguntó Leo, intercambiando una mirada significativa con el Superior.
—La jefa de misiones... ha decidido que las únicas personas que podrían cumplir esta misión sois vosotros, así que esta es la última oportunidad que se os dará para determinar vuestro compromiso con la base. —Aquello colocó un nudo en mi garganta al despertar todas mis pesadillas sobre fallar otra misión.
—¿Y qué quiere que hagamos esta vez? —Pregunté.
—Por lo que sabemos el treinta y uno de enero Braylon Rehan cogerá un vuelo a República Dominicana donde se hospedará en una de sus mansiones. Tenemos entendido que celebrará el quinceavo cumpleaños de sus dos hijas gemelas Sofía y Vanessa. Enviaron pocas invitaciones, al parecer será algo discreto, no habrá más de treinta personas en la fiesta.
—Supongo que la misión será discreta también.—Increpó Leo.
—Sí. —Dijo lanzando una imagen de una mansión con un aspecto tropical rodeada por unas palmeras y por abundante vegetación. — El objetivo es entrar en la mansión, para llegar a ella hay que coger una carretera privada que tiene dos cámaras de seguridad en la entrada, un guardia y dos hombres armados. La única ventaja es el bosque que lo rodea para llegar a ella ya que está situada en una montaña. Una vez llegado a la mansión, veréis una puerta blindada y unos muros de tres metros y medio de altura, uno de vosotros deberá entrar y acceder a la cabina exterior del guardia, una vez muerto, entraréis.
—Me imagino que el objetivo es Braylon. —Dijo Jay alcanzando la imagen para verle mejor.
—Bingo.
—¿Y qué hay de Ryan? —Pregunté intentando ocultar mi sed de venganza contra él.
—Desaparecido. —La mirada del superior Eric me hizo saber que no estaba nada contento con ello. —Seguimos buscando su rastro pero aún no hemos encontrado nada. Esos cabrones se lo han apañado lo suficientemente bien para que no demos con él.
—¿Y no hay alguna posibilidad de que esté con Braylon? —La pregunta de Beth me cogió por sorpresa, captando toda la atención de la sala.
—Bueno, algunos de los superiores replantearon la misma pregunta que tú, pero creemos que es demasiado arriesgado para ellos. No creo que esa rata de cloaca se exponga tan fácilmente ¿sería cómo un suicidio no crees? —Ella se limitó a asentir mientras ambos intercambiaban miradas.
—¿Entonces cuál es el plan? —Dije yendo al grano.
—Este treinta de enero cogeréis un vuelo a República Dominicana, tendréis un día para inspeccionar el área. Una vez que hayáis entrado en la mansión os aseguraréis de que no haya ningún testigo acabando con todos ellos si es necesario, y por último y no por ello menos importante, llevaréis a cabo el secuestro de Braylon Rehan donde lo trasladaréis al punto de recogida para ser llevado inmediatamente a la base. —Todos asentimos. —Aquí está toda la información que necesitaréis para llevar a cabo el plan, aún faltan dos meses para la misión así que esta vez no falléis. —Dijo lanzando una caja con todas las carpetas y los papeles mientras nos observaba. —Ahora os podéis retirar, menos Elisabeth. —Dirigí una breve mirada hacia ella que se inmovilizó casi al instante mientras los demás nos poníamos de pie.