La Batalla Profética

Capítulo 13: Edward: Patrick la momia

Narra Edward...

Quien pudo pensarlo, el curso de enfermería sirvió de algo. Jamás vi un chico tan demacrado, herido y apaleado como Patrick en ese momento, tenía un profundo corte en la cabeza, su camisa estaba hecha pedazos, lo que antes era una camisa completa, se había convertido en media camisa. Sus heridas estaban muy mal, pero no tenía ni la menor idea de como funcionaban los cuerpos de estos chicos, aunque rogué no fuese tan distinto al humano.

Rasgué las mangas de mi camiseta para conseguir algo para detener el sangrado, los brazos de Patrick estaban llenos de cortes profundos que hubieran puesto a llorar a un chef japonés, parecía haber sido derrotado por un puma salvaje.

Improvisé vendas con las partes de mi camiseta, debía aplicar un torniquete para detener el sangrado o probablemente no llegaríamos a tiempo con Jennifer. De la cabeza del chico chorreaba un brillante, espeso y extraño líquido negro que se escurría por la parte lateral de su craneo, tenía la apariencia del slime, se me hacía bastante familiar, pero no le presté atención.

Estar sobre Chris no ayudó mucho, aunque su pelaje era suave y cómodo, corría a una gran velocidad por el bosque y saltaba bastante, pero en tres minutos, Patrick se había convertido en la momia peor envuelta de la historia.

Las vendas se tiñeron de un vivo color rojo en cuanto tocaron sus heridas, algunas gotas escurrían por sus brazos, pero al menos el sangrado parecía detenerse. Nos acercábamos rápidamente a la casa de las curanderas, Marcus y Layla se habían adelantado para avisar a Jennifer de lo sucedido, y se podían ver sus siluetas en lo alto de la colina, por su lado, Matt había volado para notificar nuestra ausencia en el entrenamiento. Chris se veía preocupado, había pasado todo el camino culpandose por lo sucedido, diciendo que tal vez debería dejarle la expedición a Patrick y bla bla bla, Layla tuvo que golpearle la cabeza unas cuantas veces para que dejara de hablar, ella era un chica bastante inusual, parecía tomarse un shot ultra cargado de cafeina cada tres segundos, pero era de lo más amigable, y su herrería era muy interesante.

Finalmente llegamos, era un lugar no más grande que una cancha de baloncesto, las tejas rojas en el techo le daban un aspecto tétrico, emanaba una sensación mágica muy impresionante y fuerte, tanto asi, que el color plateado de mi nueva espada, se convirtió en un vivo celeste, el color de la magia (según lo que había leído la noche anterior en un trozo de papel en la cabaña de Chris). Tuvimos que usar una especie de capa protectora para poder entrar en ella, Jennifer estaba esperandonos, había muchos frascos llenos de líquidos curativos sobre una mesa, muchas de las curanderas ayudaban a Jennifer, iban y venian desde fuera de la casa, traían grandes cantidades de frascos coloridos, tanto, que parecían bebidas para la mayor fiesta mágica.

Chris colocó a Patrick sobre una cama y Jennifer empezó a trabajar, la preocupación se veia en su rostro, desenvolvió a Patrick la momia y abrió más sus heridas para poder derramar el líquido curativo, él parecia no sentir nada, seguía inconsciente. Virtió del mismo líquido que había usado conmigo la noche anterior, hasta que una voz rompió el profundo silencio que había en la habitación.-¿Patrick está bien?- preguntó Alice, que entraba a la habitación cojeando y con quemaduras en su rostro, fue asisitida por otras curanderas.

-Lo estará- respondio Jennifer sin levantar la vista.- ¿Cómo se hizo estas heridas?

-¿Tu estás bien?- inquirí

- He estado peor- replicó Alice secamente.- Fuimos atacados en el bosque, eran leñadores, pero estaban poseidos por algo, parecía igual a lo que poseyó al monstruo esta mañana en el comedor.

- Lo siento- interrumpió Chris.- Si tu padre no me hubiera dado la misión, nada de esto estuviera pasado.

- No es tu culpa- afirmó ella.- La actitud de Patrick no fue la correcta, no es la culpa de nadie- a pesar de que Chris había pedido disculpas ya mil veces, había sinceridad en sus palabras, no era como la típica disculpa que te sientes obligado a pedir, era una disculpa auténtica.

- ¿Qué es esto?- cuestionó Jennifer con su aguda voz, en su mano, estaba el slime extraño de la cabeza de Patrick, Alice pareció sufrir un infarto

- ¿De dónde salio eso?- dijo con voz ahogada

- Estaba en su herida, hay una gran cantidad saliendo de ahí- replicó.

Analicé el líquido, me parecía demasiado familiar, aunque... No, no podía ser posible, debía ser una coincidencia

-Estará bien en unas horas, debe descansar-Jennifer se limpió las manos, las heridas de Patrick empezaban a cerrarse, pero la herida de su cabeza permanecía igual, el líquido había dejado de brotar, pero la herida era indiferente a los poderes curativos de Jennifer. Alice parecía estar mejor, una chica aplicaba pequeñas gotas de un curativo rojo a sus quemaduras, su cabello castaño caía sobre su rostro y la luz que producía la magia iluminaba su piel dorada llena de quemaduras y sus ojos color canela, sin dudas, era una chica bastante atractiva, Patrick era muy afortunado, aunque... Tal vez esa fortuna se había tomado unas vacaciones caribeñas en esta ocasión.



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En el texto hay: hombres lobo, magia, poderes

Editado: 27.03.2019

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